domingo, 16 de agosto de 2020

AEROFILATELIA: IDEAS PARA COLECCIONISTAS

Italo Bongiovanni

Pocos sectores de la filatelia han gozado de una popularidad tan generalizada y constante como el dedicado al correo aéreo. Pero es claro que desde hace pocos años se asiste a una pérdida progresiva del interés por este sector, que empieza a ser reemplazado por otros más modernos, más ágiles y, sin duda, más económicos. Personalmente creo que la verdadera causa de este desenamoramiento tiene su origen en el hecho de que la aerofilatelia clásica se convirtió en un "pasatiempo de reyes", es decir, solo al alcance de personas con amplias posibilidades económicas que vieron además en ésta una oportunidad para inversiones lucrativas, si atendemos al constante incremento de precios.

Con estas consideraciones es fácil comprender cómo la historial de la aerofilatelia se partió en dos, de un lado los que compran en las subastas internacionales, y del otro los que encuentran piezas en e-bay o en remates nacionales, muchos más accesibles. Valgan por lo tanto algunas consideraciones y consejos para los coleccionistas que quieren afrontar el tema y que pertenecen a este segundo grupo.


Tarjeta trasnportada en el primer vuelo postal en el Ecuador, entre Guayaquil y Cuenca, el 4 de noviembre de 1920


Hay un primer grupo de coleccionistas que juntan todas las emisiones, completan series y "llenan huecos", y un segundo grupo que quiere “construir una colección que desarrolle un tema relacionado con la aerofilatelia”. Para estos últimos, la primera consideración que deben hacer es la relacionada con extensión del sector aerofilatélico y con las numerosas fascinantes oportunidades que ofrece. Se necesita, por lo tanto sentarse en el escritorio y hacer una selección, para planear una colección “realizable”. Fundamentales se revelan las reglas que Italphil, de Roma, y Harmers, de Londres, repiten en todos sus análisis del mercado:

- Elegir un sector especifico que permita cumplir metas en el tiempo, sin apuro y en relación con las propias capacidades económicas.

- Comprar siempre una pieza clave que sea el eje central de la colección, mientras no exceda el valor de catalogo y en función de su calidad.

- No dejarse atraer por piezas que están afuera de los objetivos pre-determinados, a pesar de su atractivo. ¡Autodisciplina!!

La parte más difícil es la definición de los límites de la empresa, para lo cual deben tomarse en cuenta las dificultades de la misma, anticipadamente y no a posteriori.


Tarjeta del Esperimento Posta Erea de mayo de 197, vuelo Turin-Roma, franqueado con la primera estampilla que se emitió para el correo aéreo

En este punto vamos a presentar algunas posibilidades que se ofrecen y que esperamos sean útiles a quien lee:

- En un mundo económica y culturalmente globalizado, no es fundamental recoger material del propio país. Las naciones europeas tuvieron varias colonias y ese material  puede revelar auténticas rarezas.

- Un vuelo históricamente interesante puede haber cruzado diferentes países, que hicieron aerogramas o emisiones especificas. Sirvan como ejemplo el vuelo transatlántico de Italo Balbo, desde Italia hasta Chicago, en 1933, o el raid de Ross y Keith Smith, desde Inglaterra hasta Melbourne, en 1919-1920.

- Los vuelos hechos con una máquina determinad, como aerostatos o dirigibles. La historia de estos últimos es espectacular: primeros en cruzar el Atlántico, primeros al polo norte, y es posible limitarse a  los vuelos de un solo dirigible.

- Los vuelos de un solo piloto realizados en cualquier punto del globo. En este caso  las posibilidades son casi infinitas.

- Coleccionar el primer vuelo de diferentes países.

- Coleccionar correo recuperado en vuelos accidentados.

- La historia aérea de regiones como Terranova, que vio varios intentos de vuelo  para cruzar el Atlántico.

- La historia aeropostal de una línea aérea, que presente los vuelos que abrieron rutas civiles.

- Vuelos especiales, entre los cuales se puede tomar en cuenta a los presidenciales.

Para completar esta nota sobre la aerofilatelia, no se puede olvidar la extraordinaria colección de Augustine Fitzgerald. Si viajan a Londres, visiten el British Museum, donde podrán admirar la más famosa colección de aerofilatelia del mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario