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lunes, 17 de agosto de 2026

LAS CONFERENCIAS DE ESTA SEMANA EN MI OFICINA

Esta semana tendremos dos conferencias en el espacio virtual de Mi Oficina, como siempre, el lunes y el jueves, a las 8 de la noche de Quito (GMT -5).

El lunes 17 de agosto, la conferencia 910 estará a cargo del mexicano Carlos Federico Campos, quien disertará sobre la conflictiva reincorporación del correo novohispano (1764-1766), un capítulo fundamental de la historia postal de nuestro continente.

Carlos Federico Campos, izquierda, y Andrés Eduardo Vivas, los conferencistas de esta semana en Mi Oficina

El jueves 20 de agosto, Andrés Eduardo Vivas, desde Colombia, nos hablará sobre las estampillas telegráficas de ese país.

No se pierdan estas dos conferencias y, si no pueden asistir, no olviden que estarán disponibles en el repositorio digital de Mi Oficina, pulsando AQUÍ.

lunes, 16 de marzo de 2026

OTRA SEMANA CON TRES CONFERENCIAS EN MI OFICINA

También esta semana, el programa de Mi Oficina contempla tres conferencias para los días lunes y jueves a las 8 de la noche de Quito (GMT -5) y domingo a la 1 de la tarde de Quito (GMT -5).

La conferencia del lunes 16 de marzo será la 858 y estará a cargo del argentino Alberto Villaronga quien se ocupará de la historia telegráfica de su país y presentará comprobantes de pago de envíos telegráficos.

Los conferencistas de esta semana en Mi Oficina. Desde la izquierda, Alberto Villaronga, Luis Fernando Díaz y Fernando Prato

El jueves 19 de marzo, el costarricense Luis Fernando Díaz hablará sobre los nuevos reglamentos de filatelia temática, en la conferencia 859.

Finalmente, el domingo 22 de marzo, el argentino Fernando Prato presentará, en la conferencia 860, un estudio sobre los sellos de los guetos de Varsovia y Lotz. 

Tres destacados expertos con temas que sin duda interesan a nuestros colegas. Les esperamos y, si no pueden asistir, no olviden que podrán ver las tres conferencias en el repositorio digital de Mi Oficina, pulsando AQUÍ.

sábado, 3 de mayo de 2025

SELLOS TELEGRÁFICOS DE COLOMBIA. ESTUDIO Y CATÁLOGO SOBRE LA FILATELIA TELEGRÁFICA COLOMBIANA

Sellos Telegráficos de Colombia es un texto que surge teniendo como objetivo principal aportar a la investigación histórica y filatélica colombiana, especialmente en un tema inédito hasta ahora como lo es el uso de sellos en el servicio telegráfico de Colombia. Su originalidad se encuentra en que no se habían realizado estudios rigurosos sobre estos sellos y, que si bien han sido una modalidad de coleccionismo filatélico, los catálogos y documentos disponibles hasta entonces tenían diversas inexactitudes históricas. Por lo anterior, el presente libro incluye transcripciones literales de diversos documentos oficiales que dan luces sobre el origen y final de los sellos telegráficos, así como presentar una pletórica revisión bibliográfica para aquellos que deseen ampliar sus conocimientos en la historia de la telegrafía en Colombia.

De igual forma, en cada parte que compone el libro, el lector descubrirá tanto la historia de los sellos telegráficos como un nutrido catálogo con reproducciones de estos a todo color. Finalmente, el libro culmina con una interesante sección de anexos donde encontrará de primera mano los diversos documentos oficiales que guiaron el destino de los sellos telegráficos en el país, así como algunos aspectos importantes sobre el uso que se hacía de ellos. Así, se espera que este texto aporte no solo a la investigación filatélica, sino a la historia de las telecomunicaciones en Colombia en general y abra nuevos campos de estudio en el futuro.

El autor, Andrés Eduardo Vivas Díaz, es magíster en Estudios en Asia Oriental de la Universidad de Salamanca (España) e historiador de la Pontificia Universidad Javeriana (Colombia). Ha sido docente e investigador, y ha participado en diversos congresos internacionales visibilizando la importancia de los estudios históricos de Asia Oriental en Colombia y América Latina. Es autor de los libros: Cuadernos de Corea N°3: Diplomacia postal coreana: Los sellos de correo como puente diplomático, histórico y cultural con Colombia (2023) y 50 años de historia. Departamento y programa de Historia de la Pontificia Universidad Javeriana (2020 en coautoría con María Camila Díaz Casas).

Mas información pulsando AQUÍ

Se puede contactar al autor en el correo andresduardovivas26@hotmail.com

El libro, de 76 páginas, se inicia con un estudio preliminar sobre el desafío que implica esta clase de trabajos, contiene una introducción histórica y un catálogo de los sellos telegráficos colombianos. Incluye, además, tarjetas y viñetas telegráficas, una guía para diferenciar las emisiones telegráficas, cancelaciones y un importante anexo documental.

La obra se imprime en la modalidad de Impresión Bajo Demanda (POD), por lo cual puede tardar un par de semanas la llegada de cada ejemplar. Tiene un valor de 49.900 pesos colombianos (alrededor de USD 23), más los gastos de envío, tanto en Colombia como en otros lugares del mundo.

Se la puede adquirir pulsando AQUÍ

viernes, 8 de diciembre de 2023

MÁS TELEGRAFISTAS

A propósito de la nota que publicamos hace algún tiempo en este blog (puede verse pulsando AQUÍ), Teddy Suárez Montenegro nos ha hecho llegar imágenes adicionales, una del telegrafista Correa y dos de otro operador telegráfico que cancelaba los timbres con su apellido: Rodríguez.

Esperemos que pronto los archivos nos proporcionen mayor información. 

lunes, 19 de junio de 2023

DOS CONFERENCIAS ESTA SEMANA EN MI OFICINA

Luis Claudio Fritzen, izquierda,
y Juan Pablo Aguilar

El lunes y el jueves de esta semana tendremos las habituales conferencias en el espacio virtual de Mi Oficina, a la hora usual, 8 de la noche de Quito (GMT -5).

Este lunes 19, el brasileño Luis Claudio Fritzen presentará su conferencia Brasil: Abuelas 1920-1941.

El jueves 22, el ecuatoriano Juan Pablo Aguilar presentará la primera parte de su charla sobre el servicio telegráfico en el Ecuador.

Esperamos contar con su presencia en estas sesiones virtuales y, si no pueden asistir, no olviden que las conferencias estarán a su disposición en el repositorio virtual de Mi Oficina, pulsando AQUÍ.

jueves, 2 de marzo de 2023

EL TELEGRAFISTA CORREA

Juan Pablo Aguilar Andrade
actualidadfilatelica@gmail.com

Los interesados en la filatelia telegráfica del Ecuador habrán encontrado, sin duda, cancelaciones a pluma sobre estampillas o timbres telegráficos, con una fecha y un apellido, Correa, como en el sello que ilustra esta nota.

Era muy probable que un telegrafista de apellido Correa, haya decidido incluir su nombre al cancelar las especies utilizadas para pagar la tarifa telegráfica. He podido comprobar esta sospecha al topar con dos documentos de fines del siglo XIX.

El primero es un oficio de 7 de noviembre de 1896, publicado en el Registro Oficial 249, de 11 de diciembre de 1896, en el cual el Ministro de Hacienda Serafín Wither notifica al Gobernador de la provincia del Carchi, que el señor Leonidas A. Correa ha sido designado ayudante de telegrafista en Tulcán.

Tres años después, en el Registro Oficial 898 del 7 de julio de 1899, consta un oficio del 30 de junio de ese año, con el que el Ministro del Interior comunica al de Hacienda, que el telegrafista de Guaranda, Leonidas Correa, ha sido multado por el Director General de Telégrafos por incumplir sus funciones, en concreto, la de  cumplir con puntualidad y exactitud las instrucciones, advertencias, etc. que le den los superiores respecto a manejo de máquinas, orden de contabilidad, etc., conforme los modelos correspondientes.

Sin duda, en el futuro aparecerán más documentos que nos permitan aclarar la trayectoria de este telegrafista.

lunes, 8 de noviembre de 2021

ECUADOR: FECHAS DE USO DE LOS TIMBRES TELEGRÁFICOS DE 1899

Teddy Suárez Montenegro
aquacorp@hotmail.com

En una nota anterior publicada en este blog (puede verse pulsando AQUÍ) se estableció que los tres timbres telegráficos ecuatorianos con retratos de personajes ilustres, impresos por la Waterlow & Son de Londres, no fueron emitidos, como afirma la generalidad de catálogos, en 1900, sino en agosto de 1899 y fueron retirados de circulación a más tardar en los primeros días de enero de 1900, lo que explica la escasez de ejemplares usados.

Los que presento aquí son un ejemplar del timbre de 10 centavos y otro del de 20, cancelados con la fecha manuscrita y que permiten comprobar lo afirmado, sobre la base de la documentación disponible: los balances de especies fiscales del Ministerio de Hacienda.


El de 10 centavos está fechada en noviembre de 1899 y parece que el día es el 11 del mes; y el de 20 centavos corresponde al 12 de diciembre de ese año. 

sábado, 20 de marzo de 2021

CÓMO IDENTIFICAR LAS CASAS IMPRESORAS DE LOS TIMBRES ECUATORIANOS

Teddy Suárez Montenegro
aquacorp@hotmail.com
Juan Pablo Aguilar Andrade
actualidadfilatelica@gmail.com

El estudio y colección de timbres fiscales y telegráficos, ha sido un campo hace no mucho abandonado en la filatelia ecuatoriana. Se contaban con los dedos de la mano los coleccionistas de estas especies y casi no existían personas interesadas en estudiarlas y en enfrentarse a una multitud de problemas y preguntas, gran parte de los cuales siguen sin solución o respuesta.

En el caso de los timbres telegráficos, el problema se incrementa porque éstos se hacían sin indicar un período de validez; hubo múltiples resellos y reimpresiones de series diversas y varias casas impresoras se encargaron de cubrir las necesidades del país en esta materia, especialmente en los años veinte y treinta del siglo pasado.

Si acudimos al catálogo de timbres fiscales de Juhani Olamo, por ejemplo, hay varios casos en los que no se identifica al impresor. Establecer las diferencias entre los productos de cada casa impresora tiene, por eso, una importancia particular, y sin duda es posible hacerlo a partir de ciertos detalles del grabado de los timbres que provienen de cada una de ellas.

Lo hacemos aquí comparando tres timbres de 10 centavos, uno de la American Bank Note Co., otra de Perkins Bacon & Co. y un tercero de la Columbian Bank Note Co. Las tres produjeron buena cantidad de timbres fiscales y telegráficos para el Ecuador entre fines de los años veinte y cuarenta del siglo pasado. Para hacer la comparación se ha partido del material de archivo producido por estas casas impresoras: las pruebas de cuño de la American, una prueba progresiva y una prueba de cuño de la Perkins y especímenes de la Columbian marcados como provenientes de ella.

La primera diferencia se encuentra en las tildes de la palabra TELÉGRAFOS. La de la American cae en diagonal sobre la letra, mientras que la de la Perkins se mantiene paralela a ella; la de la Columbian es también diagonal, pero con un ángulo de 90° a la derecha, que no aparece en el caso de la American.

Los timbres de la American y de la Columbian tienen el mismo diseño en la separación entre las banderas que aparecen debajo del haz de armas consulares: es una línea recta y completa. En el caso de la Perkins, la línea se corta y desparece antes de llegar al borde.

Finalmente, si se comparan las hachas del haz de armas consulares, se ven también evidentes diferencias entre los tres.

Otros detalles pueden también se identificados, pero estos, creemos, son los que más se destacan y permiten una rápida identificación a simple vista.

Conviene referirse también a los dentados: 12 en los de American, 14 en Perkins y 12 1/2 en Columbian. Los timbres de esta última casa impresora son, además, ligeramente más anchos (unos 2 mm.) que los otros.

Los timbres telegráfico de Thomas de la Rue y Fiscal móvil de Quayle & Son,
con la identificación de la casa impresora al pie

Otras dos casas impresoras produjeron también timbres para el Ecuador durante el período: Thomas de la Rue fiscales y telegráficos y Quayle & Son Corp. únicamente fiscales.

Distinguir estos timbres no tiene dificultad alguna, incluso sin recurrir a las diferencias que también existen en los grabados: tanto unos como otros incluyen, al pie, la identificación del impresor. El dentado, en estas dos casas impresoras, es 13.

domingo, 15 de marzo de 2020

ECUADOR: NUEVA FECHA TEMPRANA PARA EL RESELLO TELEGRÁFICO DE 1892

Juan Pablo Aguilar Andrade
actualidadfilatelica@gmail.com

Justo hace un año, Teddy Suárez publicó una nota en este blog (ver pulsando AQUI) en la que nos hacía conocer sobre usos tempranos de la estampilla de correo verde de 10 centavos, emitida en 1892, con el retrato de Juan José Flores y resellada para el servicio telegráfico.

Se estableció, en esa oportunidad, que el resello que según los catálogos se habría hecho en 1893 correspondía, en realidad, al año anterior, pues se contaba con ejemplares del timbre fechados el 4 y el 14 de noviembre de 1892. El primero de estos timbres, el del 4 de noviembre, sirvió de portada al número al número 9 de Medio Real, publicación oficial del Grupo Ecuador, en la que se informó sobre el tema.

Joffre Cadena, quien mantiene en su colección esos dos ejemplares, acaba de informarnos del hallazgo de una nueva pieza, dos días anterior a la que hasta hoy teníamos como la más temprana.

Presentamos la imagen de la misma, en la que se ve con claridad que la fecha de uso fue el 2 de noviembre de 1892.

Gracias a Joffre por este nuevo aporte para nuestra filatelia telegráfica. 

sábado, 6 de julio de 2019

NUEVAS FECHAS PARA TIMBRES TELEGRÁFICOS

Los timbres fiscales de los bienios 1911-1912 y 1913-1913, resellados
para el servicio telegráfico, que los catálogos registran
como emitidos en 1919
Juan Pablo Aguilar Andrade
actualidadfilatelica@gmail.com

A partir del 1 de enero de 1900, el Ecuador dejó de utilizar timbres telegráficos, y los reemplazó por fórmulas telegráficas con el timbre preimpreso, especies a las que podemos denominar enteros telegráficos.

Según los catálogos, los timbres vuelven a usarse en 1919, cuando registran un conjunto de tres timbres fiscales, resellados con la palabra TELEGRAFOS, dos del bienio 1911-1912 (1 y 2 centavos) y uno para el bienio 1913-1914.

Pero este dato de los catálogos parece que no es preciso.

Durante las dos primeras décadas del siglo pasado, la especies fiscales se emitían para tener una validez de dos años, lo que constaba claramente indicado en cada especie. Si pensamos en los timbres telegráficos, hay una emisión que sin duda corresponde al año 1919, porque el resello que se hizo sobre timbres de los bienios 1911-1912 y 1913-1914 incluía, junto con la palabra TELÉGRAFOS, la indicación del nuevo bienio: 1919-1920.

Muy raro sería que se emitiera timbres sin indicación de bienio. Por eso, lo más lógico es suponer que los timbres a los que se reselló únicamente con la palabra TELEGRAFOS, no requerían que se incluya también el nuevo bienio, porque este último era el mismo de los timbres fiscales reseñados. En consecuencia, los timbres de 1911-1912 y 1913-1914, se resellaron sin indicación de nuevo bienio porque se emitieron para circular en los años inscritos en los timbres fiscales resellados, esto es, de 1911 a 1914.

Formulario de entrega de telegrama del 3 de diciembre de 1917, con uno de los timbres
supuestamente emitidos en 1919, usado como cierro oficial

No se trata de una simple elucubración, pues hay sustento documentarlo para afirmarlo.

En efecto, aunque las órdenes de transmisión de telegramas, en las que se incluía los timbres, no han llegado hasta nosotros, sí tenemos disponibles los formularios que servían para comunicar el contenido del telegrama al destinatario; estos formularios se sellaban con cierros oficiales y, en muchos casos, se usaron como tales especies fiscales fuera de circulación.

Formulario de entrega de telegrama del 3 de noviembre de 1917, con uno de los timbres
supuestamente emitidos en 1919, usado como cierro oficial

Pues bien, hay formularios de telégrafos en los que se usaron como cierros los timbres fiscales de los bienios 1911-1912 y 1913-1914, resellados con la palabra TELEGRAFOS, pero esos formularios con son posteriores al supuesto año de emisión (1919), sino que corresponden al año 1917.

Parece claro, entonces, que estos timbres telegráficos, ya en desuso en 1917, se emitieron con anterioridad; ante esto, la única posibilidad es considerar como año de emisión el que consta impreso en los timbres, en este caso, 1911-1912 y 1913-1914. 

Gracias a Joffre Cadena por permitirnos revisar su colección.

sábado, 16 de marzo de 2019

FECHAS TEMPRANAS PARA EL RESELLO TELEGRÁFICO SOBRE LA ESTAMPILLA DE CORREOS DE 10 CTS. DE 1892 (JUAN JOSÉ FLORES)

Fechas tempranas, a la izquierda 4 de noviembre de 1892,
a la derecha 14 de noviembre (colección Joffre Cadena)
Teddy Suárez Montenegro

Después de su primera emisión de ocho timbres telegráficos con el retrato de Juan José Flores, el Ecuador debió recurrir a un resello: se colocó la inscripción TELEGRAFOS sobre la estampilla postal de diez centavos, también con el retrato de Flores, que se habilitó así para el servicio telegráfico.

Según los catálogos Hiscocks y Barefoot, que asignan a este timbre el número 10, el año de emisión sería 1893, pues se piensa que a inicios de ese año se agotó la existencia de timbres de diez centavos, porque aún no llegaba al Ecuador la nueva emisión de telegráficos que debía remitir la Hamilton Bank Note Co. 

Robert D'Elia y Douglas Armitage, en su estudio sobre la era Seebeck en Ecuador, mostraron ya que la fecha asignada por los catálogos era errónea, y presentaron la imagen del timbre resellado con una clara cancelación telegráfica a pluma, fechada el 24 de noviembre de 1892.

Al parecer, por circunstancia que no viene al caso discutir aquí, los timbres se agotaron en los últimos meses de 1892 y fue por eso que se resellaron las estampillas de correos y se usaron para el servicio telegráfico desde finales de ese año.

Hoy, gracias a la colaboración de Joffre Cadena, que nos permitió revisar su colección, podemos no solo confirmar lo ya dicho por D'Elia y Armitage sino retardar la fecha de uso del timbre resellado.

Como se muestra en esta nota, hay dos usos más tempranos, uno del 4 y otro del 14 de noviembre de 1892.

Es claro, entonces, que el resello telegráfico sobre la estampilla Juan José Flores de 10 centavos, se usó, no desde 1893, sino al menos desde noviembre de 1892.

LAS FÓRMULAS TELEGRÁFICAS DE 1915

Juan Pablo Aguilar Andrade
actualidadfilatelica@gmail.com

Hace algún tiempo publiqué en este blog un artículo sobre los enteros telegráficas, las fórmulas con valores impresos para el envío de telegramas, que se usaron en el Ecuador desde 1900. Como se explicaba en ese texto, casi nada de esas fórmulas telegráficas ha llegado hasta nosotros: el fragmento de una del año 1939, el talón de otra de 1925 y varios recortes de las estampillas que iban impresas en las fórmulas, con algunas variedades de color y papel que sugieren varias emisiones.

Hemos dado con un Decreto Ejecutivo de 1914, en el que se describen los requisitos que debían cumplir las fórmulas telegráficas que se disponía se emitan para el bienio 1915-1916, y que debían circular desde el 1 de enero de 1915. El Decreto, suscrito por el presidente Leonidas Plaza Gutiérrez, se publicó en el Registro Oficial 683 del 16 de diciembre de 1914.

Según se desprende de ese documento, las fórmulas, al igual que todas las especies valoradas de esa época, tenían vigencia de dos años. En el caso de las telegráficas, se disponía que se imprimieran de cuatro tipos, con otros tantos valores faciales, identificados como series, de la A a la D, indicando el color de cada una, conforme el siguiente cuadro:

SERIE
VALOR
COLOR
A
10 centavos
Verde
B
20 centavos
Amarillo
C
30 centavos
Aceituna
D
40 centavos
Salmón

El propósito del Decreto era cambiar el color que se venía empleando para las fórmulas, a fin de diferenciarlas de los colores del  papel sellado. Consta que para el bienio 1915-1916 se habían impreso ya las fórmulas en los colores usuales, y lo que se disponía era anular esa emisión y sustituirla por la impresa con los nuevos colores.

Recortes de fórmulas telegráficas de losa años veinte del siglo pasado

Las cantidades de las fórmulas anuladas nos puede dar una idea del volumen de la nueva emisión, que debió ser el mismo y aproximadamente el mismo: 17.000 de diez centavos, 14.500 de veinte, 23.000 de treinta y 17.500 de cuarenta.

No conocemos ningún ejemplar de las fórmulas a las que se refiere este Decreto. Los recortes que han llegado hasta nosotros son probablemente de los años veinte del siglo pasado y, aunque mantiene los valores, los colores son distintos. He visto recortes de veinte centavos color bermellón, negro y naranja y de cuarenta centavos en color azul y verde. Hay también un valor adicional a los del Decreto de 1914: sesenta centavos azul.

El talón de la fórmula telegráfica de 1925, la pieza más completa que se conoce, es de cuarenta centavos en color verde y, como las que debieron hacerse por mandato del Decreto al que se refiere esta nota, tiene un número secuencial de control. La fórmula de 40 centavos, sin embargo, pertenece a la serie A.

El fragmento de la fórmula de 1939 ya no tiene color, está impresa en blanco y negro, pero el valor facial es de 40 centavos y corresponde también a la serie A.

sábado, 10 de febrero de 2018

UNA PÁGINA PARA LOS INTERESADOS EN LOS TIMBRES TELEGRÁFICOS

Los timbres telegráficos son una especialidad filatélica a la que se le ha vuelto a dedicar la atención que merece. Inicialmente, lo que interesaba eran los denominados postal telegráficos, esto es, los timbres concebidos originalmente para el servicio telegráfico, pero que eran utilizados para el franqueo de correspondencia.

Hoy, los timbres telegráficos se coleccionan como tales, y hay en ellos un amplio campo para el estudio y el coleccionismo. En el caso ecuatoriano, por ejemplo, recién hemos empezado la exploración de un espacio que es, sin duda, muy rico en información y en piezas coleccionables.



Para quienes quieran incursionar en este mundo, les recomendamos especialmente la página que mantiene Stephen Panting, a la que pueden acceder pulsando AQUÍ. La página, denominada Telegraph Stamps of Great Britain, si bien hace honor a su nombre y nos entrega información muy completa sobre los timbres telegráficos británicos, va mucho más allá.

Quien visite la página encontrará un muy completo catálogo de timbres fiscales del mundo, que incluye el correspondiente repertorio de imágenes. En la sección Spanish, a la que se accede desde la página principal, encontrarán catálogos de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico y Uruguay. En la Sección Rest of World hay también un espacio dedicado al Brasil.



En el caso del Ecuador, hay un muy completo catálogo de los timbres telegráficos ecuatorianos.

Recientemente, y le agradecemos por ello, Stephen ha incorporado a su página los datos y las imágenes que publicamos en el artículo sobre enteros telegráficos, aparecido en el número 4 de Medio Real, órgano oficial del Grupo de Estudio Ecuador.

domingo, 14 de enero de 2018

REGIÓN ORIENTAL: UNA SOBRETASA TELEGRÁFICA

Existen, en el Ecuador, algunos sellos patrióticos y fiscales, resellados con la inscripción "Telégrafos - Región Oriental" y el bienio correspondiente. Son conocidos, también, los sellos telegráficos amarillo y azul, de uno y dos centavos respectivamente, que en 1924 se resellaron para que sirvieran como sobretasa postal "Casa de Correos". Pero: ¿qué son estos sellos telegráficos? ¿Por qué la inscripción "Región Oriental"?

Se trata de una sobretasa telegráfica, esto es, de un valor adicional que, en calidad de impuesto, debía sumarse a la tarifa telegráfica, para destinar lo recaudado a un fin específico.

El 12 de noviembre de 1919 (Registro Oficial 942 del 13 de noviembre de 1919), el Congreso Nacional estableció que, a partir del 1 de enero del año siguiente, se agregue un centavo adicional por palabra a la tarifa telegráfica, para que el producto se emplee en la construcción de caminos para el oriente y en el establecimiento de colonias militares (cincuenta por ciento para cada una de estas dos finalidades).

Inicialmente se utilizaron estampillas provisionales, para lo cual se resellaron un timbre patriótico y timbres fiscales de varios bienios. Luego se contó con los timbres definitivos, el amarillo y el azul.

domingo, 30 de abril de 2017

FISCALES Y TELEGRÁFICOS EN LA DISPERSIÓN DEL GRUPO ECUADOR

La primera dispersión del Grupo Ecuador incluye piezas para todos los gustos y, evidentemente, no podían faltar los timbres fiscales y los telegráficos, que en el último tiempo han despertado el interés de muchos de nuestros colegas.

Lote 72: Fragmento con pareja de timbres de diez centavos
negro (1925), uno de ellos bisectado. Precio base US $ 20
A más de piezas sueltas y series de diversas épocas, reviste particular interés un fragmento con una pareja del timbre fiscal negro de diez centavos del año 1925, uno de ellos bisectado.

Un bloque sin dentar de seis timbres patrióticos de veinte centavos puede ser de mucho interés para los especialistas.

Se trata de una prueba que no llegó a emitirse, impresa en Gráficas Ayerve, en Quito; seguramente se pretendió reproducir el timbre de 10 centavos azul, que venía circulando, a fin de atender a la duplicación de la tarifa del Timbre Patriótico. La pieza perteneció a la colección de Juhani Olamo.

Otro lote interesantes para los filatelistas fiscales, es una hoja de pasaporte, con un timbre de 50 sucres amarillo de la emisión de 1936, cancelado con un sello del Consulado ecuatoriano en Nueva York, el 21 de enero de 1947.

En la sección timbres telegráficos, los interesados podrán encontrar una interesante selección de piezas, como los timbres para el servicio oficial y la serie completa de resellos de la sobretasa Región Oriental, de los años veinte del siglo pasado.

Hay también una interesante selección de errores en resellos, dobles, invertidos y desplazados, algunos de ellos no catalogados.

Lotes 73 y 75: prueba de Timbre Patriótico impresa por Gráficas Ayerve y hoja de pasaporte con timbre fiscal de 50 sucres de la emisión de 1936.
Precios base US $ 80 y 25

Particular interés tiene el raro timbre fiscal de diez centavos negro, bienio 1913-1914, resellado para el servicio telegráfico para el bienio 1920-1921.

Lotes 78, 79, 81 y 82: timbre fiscal bienio 1913-1914, resellado como telegráfico para el bienio 1920-1921; bloque cuatro timbres de tabaco resellados como telegráficos, resello doble, número de plana; timbres impuesto a las ventas resellados como telegráficos, un resello invertido y otro doble. Precios base US $ 20, 25, 20 y 20, respectivamente

Les invitamos a participar en la dispersión. Consulte el catálogo completo en el enlace DISPERSIÓN 001 y asistan el sábado 6 de mayo, a partir de las tres de la tarde, al departamento 1204 de la torre E del Centro Comercial Naciones Unidas. Si no puede asistir, háganos llegar sus ofertas al correo ecuadorstudygroup@gmail.com.

domingo, 26 de marzo de 2017

ECUADOR: EL RESELLO DE 5 CENTAVOS SOBRE TIMBRE TELEGRÁFICO (1893)

Juan Pablo Aguilar Andrade

El timbre telegráfico ecuatoriano de 5 sucres carmín de 1892, con el retrato de Juan José Flores, fue resellado al año siguiente con un nuevo valor (”5 CENTAVOS”), para utilizarlo en el servicio postal.

Sin embargo, como el resello no incluye ninguna referencia al hecho de que el timbre dejaba de ser telegráfico y se convertía en postal, en muchos casos se lo ha seguido considerando como telegráfico.

El catálogo Yvert, por ejemplo, lo incluye en la sección de telegráficos, con el número 9, y los catálogos especializados en timbres telegráficos (Hiscocks y Bareffot) incorporan también la estampilla en sus listas, en ambos casos con el número 9.

Scott y Stanley Gibbons indican con claridad que la estampilla tuvo uso postal, y lo mismo han hecho todos los catálogos ecuatorianos; sin embargo, en el Álbum Didáctico de Sellos Postales del Ecuador, editado por el Banco Central, que es una de las principales referencias de los coleccionistas ecuatorianos, no aparece la estampilla.

Es esto último lo que ha generado, al menos, dudas sobre el carácter postal de la estampilla que comento, por lo que es necesario ratificar que si bien el resello no incluyó ninguna indicación, y se mantuvo la inscripción “TELEGRÁFOS” en su parte superior, la estampilla se reselló exclusivamente para el servicio postal.

La existencia de sobres en los que se usó la estampilla no es, sin embargo, una prueba suficiente, pues no era raro en esa época recurrir a los timbres telegráficos para el franqueo de la correspondencia.

Hay, sin embargo, una prueba irrefutable: las tarifas telegráficas entonces vigentes.

Según estas últimas, la tarifa mínima (diez palabras de hasta diez letras) era de veinte centavos para los telegramas en castellano y de cuarenta para los escritos en otros idiomas; cada palabra excedente pagaba diez y veinte centavos, respectivamente.

Como puede verse, si algo no requería el servicio telegráfico en la época a la que se hace referencia, era timbres de cinco centavos.

sábado, 3 de diciembre de 2016

LAS TRES ÚLTIMAS SERIES DE TIMBRES TELEGRÁFICOS DEL ECUADOR

Ecuador utilizó timbres telegráficos hasta los años cincuenta del siglo pasado. No he podido establecer la fecha, pero sin duda fue alrededor del año 1958, cuando se introdujeron importantes reformas al sistema de telecomunicaciones, al crear la Empresa de Radio, Teléfonos y Telégrafos del Ecuador (Registro Oficial 564 del 15 de julio), como resultado de la fusión de dos hasta entonces dependencias del Ministerio de Obras Públicas, Radio Internacional del Ecuador y el Servicio de Telecomunicaciones Nacionales.

Durante los últimos años de uso, los timbres telegráficos tuvieron un diseño uniforme, aunque fueron el resultado de tres emisiones, para las cuales se recurrió a tres casas impresoras diferentes (Instituto de Grabado de París, Heraclio Fournier y Thomas de la Rue).

Los timbres muestran un telefonista y una operadora telegráfica, sobre un fondo de flechas y ondas de radio.

En el catálogo Hiscocks de 1982, se reporta solo una serie, la impresa en el Instituto de Grabado de París, y se da como fecha posible de emisión el año 1953; se indica la posibilidad de que, a más de los timbres de 30 centavos, 2 y 5 sucres, existan otros de 10 y 20 centavos y un sucre.

El catálogo Barefoot de 2013 es mucho más preciso y cercano a la realidad. Reseña las tres emisiones y da como años aproximados de emisión 1950, para la del Instituto de Grabado de París (tres estampillas), 1953 para la de Thomas de la Rue (seis estampillas) y 1955 para la de Heraclio Fournier (cuatro estampillas).

Los datos de Barefoot son correctos en relación con el número de sellos impresos por cada de una de las casas impresoras, pero se equivoca en los años de emisión.

Timbres de las tres emisiones. De izquierda a derecha, Instituto de Grabado de París, Heraclio Fournier (Vitoria) y Thomas de la Rue

La primera serie es la que se encargó al Instituto de Grabado de París. La autorización para contratar se dio el 19 de febrero de 1948 (Registro Oficial 195 del 12 de mayo de 1948), incluyéndose en la orden, junto con los timbres telegráficos, sellos postales y timbres fiscales Se ordenó preparar tres valores, conforme el siguiente detalle:


Por algún motivo, todos los sellos incluidos en esta orden tardaron en ponerse en circulación. De los sellos postales, por ejemplo, el que tenía la imagen del monumento a la Mitad del Mundo se emitió en 1949 y el que mostraba un paisaje del lago San Pablo se utilizó primero con un resello para conmemorar los 75 años de la UPU, y recién en 1950 se puso a la venta la estampilla sin resello. El Timbre Patriótico que se contrató al mismo tiempo no se ha encontrado usado antes de 1950 y el Timbre Casa de Correos de Guayaquil nunca circuló, habiéndose resellado todos los ejemplares EN 1954, para usarlos como postales en conmemoración de los 25 años de PANAGRA.

Es probable, según ésto, que los timbres telegráficos que nos ocupan hayan circulado alrededor de 1950.

La impresión de la segunda serie se autorizó el 26 de marzo de 1954 (Registro Oficial 556 del 2 de julio de 1954), contratándose para el efecto a Heraclio Fournier (Vitoria), que se comprometió a confeccionar además otras especies postales y fiscales. Los timbres telegráficos que formaron parte de esta orden fueron los siguientes:


Estos timbres empezaron a circular, probablemente, en septiembre de 1954, pues el 24 de ese mes se emitieron las series postales Banano, Maiz y Flores y Avión sobre el Lago San Pablo, que fueron parte del mismo pedido realizado a la casa impresora.

La última serie se mandó contratar con Thomas de la Rue el 12 de marzo de 1956 (Registro Oficial 16 del 19 de septiembre de 1956). Se hicieron seis valores distintos, conforme el siguiente detalle:


Sin duda estos timbres circularon durante poco tiempo. Los sobrantes fueron resellados luego para diversos usos e, inclusive, se utilizaron como postales, como puede verse en la imagen que presentamos, correspondiente a una carta despachada el 13 de septiembre de 1958.




domingo, 13 de noviembre de 2016

ENTEROS TELEGRÁFICOS

Figura 1
Si bien el telégrafo se instaló en el Ecuador en 1873, en  sus inicios servía únicamente para la operación del ferrocarril que se construía desde Guayaquil, para empalmar en Sibambe con la carretera hacia Quito. Hubo que esperar hasta el 9 de julio de 1884, para que el telégrafo se convirtiera en un medio de comunicación al servicio del público.

Inicialmente, los usuarios del telégrafo pagaban la tarifa con timbres postales, que fueron reemplazados por otros emitidos especialmente para el servicio telegráfico, a partir de abril de 1892; los timbres se adherían a un formulario, en el que el remitente escribía el texto que debía transmitirse y que, una vez hecha la transmisión, se archivaba para que los inspectores pudieran comprobar que se había pagado la tarifa correcta y que los timbres habían sido anulados como correspondía.

Las inspecciones periódicas no impidieron que muchos empleados del telégrafo no cumplieran con su deber. Constantemente se constataba, en el curso de las inspecciones, que se habían cursado telegramas sin la tarifa correcta, o que los timbres no habían sido cancelados y se usaban nuevamente, con el consiguiente perjuicio a los ingresos del fisco.

Estas constantes defraudaciones hicieron que, en 1898, el Ministro de Obras Públicas propusiera que el sistema de formulario con timbres adheridos se sustituyera por otro al que denominó de timbre telegráfico fijo, esto es, con el timbre pre impreso en el formulario; un verdadero entero telegráfico. 

Para esa época, el Ecuador había contratado con Waterlow & Sons la impresión de los que serían los últimos timbres telegráficos del siglo XIX: tres valores (10, 20 y 40 centavos), con los retratos de Antonio Ricaurte, Juan Salinas y Carlos Montúfar. Estos timbres empezaron a usarse en agosto de 1899, pero tendrían vida efímera.

En efecto, al revisar los balances de la Sección de Especies del Ministerio de Hacienda, se puede comprobar que en diciembre de 1899 se retiraron de circulación los timbres y, a partir de enero de 1900, conforme lo había pedido el Ministro de Hacienda, empezaron a utilizarse únicamente enteros telegráficos.

El recorte que presentamos como figura 1 tiene el mismo diseño de los resellos que, para habilitar sobres y tarjetas entero postales, se usaron en los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX.; pertenece, sin duda, a uno de los enteros telegráficos que, durante la primera década del siglo XX, sustituyeron a los timbres. Estos últimos volvieron a usarse probablemente desde 1908 o 1909, pero no reemplazaron a los enteros; el formulario con timbre pre impreso continuó utilizándose y, cuando era necesario, se le agregaban timbres para completar la tarifa.

Los enteros telegráficos no se conservaron. Si fueron archivados en las dependencias de telégrafos una vez hecha la transmisión, con toda seguridad fueron destruidos; y si estuvieron en manos particulares, lo más probable es que no se les haya dado importancia. Se conoce un único entero telegráfico completo, que presentamos en la figura 2.

Figura 2

Se trata de un telegrama despachado en Manta el 31 de enero de 1925. Como puede verse, el formulario tenía dos partes, una en la que constaban los datos del despacho y los timbres con los que se pagaba la tarifa, y otra en la que seguramente se escribía el mensaje. El valor facial del entero es de cuarenta centavos y, en este caso, se usaron siete timbres telegráficos de 10 centavos, uno de ellos bisectado, para completar el valor de un sucre con cinco centavos por 21 palabras, conforme la tarifa de 5 centavos por palabra vigente a partir del 1 de enero de 1925. 

Figura 3
En febrero de 2000, Brian Moorhouse publicó en el número 97 de The Mainsheet, una imagen en blanco y negro de este entero, en un artículo en el que se refería a ésta y otras piezas telegráficas.

Sí existen recortes de los timbres impresos en los enteros telegráficos, como el de sesenta centavos que aparece en la figura 3.

El diseño de estos timbres es el mismo que el de los cierros telegráficos, dentados y sin dentar, que se encuentran con relativa frecuencia.

Se conoce un fragmento de un entero telegráfico emitido en 1939, que presentamos como figura 4. 

En este caso, el timbre está impreso con tinta negra y su valor facial es también de cuarenta centavos. 

No consta el número de palabras transmitidas, pero la tarifa del entero se completó con diez timbres telegráficos por un total de tres sucres con ochenta centavos: cinco de cinco centavos, dos de treinta y tres de un sucre.

Los timbres fueron anulados con cuatro canceladores rectangulares de la radio naval.

Figura 4

Agradecemos a Teddy Suárez, Bill Walton y Pablo Pérez, por la ayuda proporcionada para la preparación de esta nota.

domingo, 22 de mayo de 2016

LOS PRIMEROS TIMBRES TELEGRÁFICOS DEL ECUADOR (X): ¿EXISTIERON TIMBRES DE SERVICIO OFICIAL?

Son conocidas, entre los coleccionistas de timbres telegráficos ecuatorianos, dos series de timbres de servicio oficial, que los catálogos ubican en los años 1895 y 1897 y que, en ambos casos, son el resultado de resellas timbres fiscales del bienio 1887-1888.

La serie de 1895 la conforman dos sellos, uno de un centavo ultramarino y otro de dos centavos lila, ambos con un resello de tres líneas verticales, el primero con las palabras "Telégrafos / SERVICIO OFICIAL / 10 centavos" en color rojo y el segundo con la misma leyenda, en color azul, y con el valor de 20 centavos.


La serie de 1897 está conformada por cuatro timbres, dos de un centavo y dos de dos centavos, todos con un resello en óvalo y la leyenda "TELEGRAFO DE OFICIO"; para cada valor hay un resello en negro y otro en azul.


Tenemos serias dudas sobre la autenticidad de estos sellos, de los que no conocemos ejemplares legítimamente usados.

Esto porque, tal como se desprende de los reglamentos de telégrafos de la época, no solo que no había una tarifa especial para los telegramas oficiales, sino que expresamente se establecía que éstos no debían pagar valor alguno.

¿Para qué, entonces, se habrían impreso timbre telegráficos oficiales?

En el caso de la segunda serie, las tarifas de 1 y 2 centavos no corresponden a ninguna de las establecidas para el servicio telegráfico, lo que aumenta la duda acerca de su autenticidad.

En el caso de la primera serie, si bien no hemos encontrado documento alguno que establezca una tarifa para el servicio oficial, los valores de diez y veinte centavos sí corresponden a las tarifas usuales en ese tiempo. Pero de aquí surge otra pregunta: ¿para qué establecer un servicio oficial si éste paga las mismas tarifas que el ordinario?

Es bueno hacer notar, sin embargo, que la lista de precios de Agustín Albán, publicada en 1898, si bien no incluye la serie de 1897, sí hace referencia a la de 1895. Este es, hasta el momento, el único indicio que hemos encontrado a favor de la autenticidad de los timbres telegráficos oficiales de 1895, si bien Albán da como año de emisión de los mismos, 1896.

sábado, 14 de mayo de 2016

LOS PRIMEROS TIMBRES TELEGRÁFICOS DEL ECUADOR (IX): LA EMISIÓN DE 1899

La serie de timbres telegráficos de 1899
Luego de cinco años de utilizar resellos y timbres cuya validez había terminado, el Ecuador volvió a ordenar una serie de timbres telegráficos, esta vez a la casa Waterlow & Sons Ltd., de Londres, que se había convertido por esos años en el proveedor de especies valoradas para el gobierno.

Fueron tres valores (10, 20 y 40 centavos), con los retratos de dos próceres de la independencia ecuatoriana (Juan Salinas y Carlos Montúfar en los timbres de 20 y 40 centavos) y uno de la colombiana (Antonio Ricaurte, en timbre de 10 centavos). La inclusión de estos retratos fue parte de una política de creación del  nuevo imaginario laico, que debía sustituir al del estado confesional desplazado por los liberales a partir de la revolución de 1895 (hicimos referencia a esto en una nota anterior, EL USO POLÍTICO DE LOS SELLOS POSTALES).

Prueba de impresión del centro del timbre de 20 centavos.
En la esquina inferior derecha, el número y la fecha
De estos timbres existen pruebas de color en minipliegos de nueve timbres cada uno, con hoyo de seguridad y la inscripción en dos líneas diagonales, en negro, "WATERLOW & SONS LTD / SPECIMEN".

Existen también algunos ejemplares de una prueba de impresión numeradas del círculo central, con el retrato de Juan Salinas, que se incluyó en el timbre de 20 centavos.

Todos los catálogos dan 1900 como año de emisión de estos timbres, pero en realidad se pusieron en circulación en agosto de 1899. En efecto, en los balances de especies postales de la época consta que fue en ese mes que ingresaron a la Sección de Especies del Ministerio de Hacienda y empezaron a entregarse a las oficinas telegráficas.

Según el registro, se recibieron cincuenta mil quinientos timbres de diez centavos, un millón de veinte centavos y doscientos mil de cuarenta centavos.

En diciembre de 1899 se eliminan los timbres del registro de especies, y a partir de enero del año siguiente empiezan a utilizarse únicamente formas telegráficas, a las que nos referiremos en su momento.


Los timbres de la emisión de 1899, entonces, se usaron con seguridad entre agosto y diciembre de 1899, y probablemente en los primeros meses de 1900; por eso se los encuentra casi siempre nuevos, siendo muy escasos los ejemplares usados.

A partir de 1900, y durante la década siguiente, el servicio telegráfico dejó de usar timbres y los reemplazó por fórmulas telegráficas, documentos en los que el usuario escribía el mensaje y que tenían el timbre preimpreso.

Mini pliegos con las pruebas de color de la serie de timbres telegráficos de 1899