domingo, 23 de enero de 2022

MÉXICO: ETIQUETAS POSTALES DE FRANQUEO (I)

José Arnulfo Cosío González

Las primeras etiquetas postales de franqueo o ATM, se pusieron en venta en México el 16 de abril de 1990. Inicialmente, se usaron etiquetas Klüssendorf (K) y luego Frama (F) y Frama Original (FO); en la actualidad se utilizan etiquetas Integral Operation System (SIO).

Etiquetas Klüssendorf

La proveedora de las primeras etiquetas fue la casa Klüssendorf de Berlín. Originalmente propiedad de Heinrich H. Klüssendorf, quien la fundó en 1913, la empresa se convirtió en la compañía Heinrich H. Klüssendorf GmbH & Co. KG y, entre fines de los ochenta y mediados de los noventa del siglo pasado, en Klüssendorf AG. La compañía se declaró en bancarrota en 1995.

Muestras de las etiquetas Klüssendorf, izquierda tipo A1 y derecha tipo A2


Las etiquetas Klüssendorf se imprimieron en máquinas modelo 696 y 829. Las dos primeras oficinas que utilizaron esta tecnología fueron la de Prado Norte en Lomas de Chapultepec, Ciudad de México, y la del Aeropuerto Benito Juárez.

Durante el período de uso de las máquinas Klüssendorf, se imprimieron dos tipos de etiquetas (A1 y A2), cada uno con tres subtipos diferenciados, en el caso de las A1, por la respuesta a la luz ultravioleta y en el de las A2, además, por el tamaño de la palabra MEXICANO en la inscripción.

Máquina Klüssendorf


Todas las etiquetas tenían un espacio superior para imprimir el valor, que daba cabida a cuatro números, y un espacio inferior preimpreso, con una cabeza de águila (símbolo del servicio postal mexicano) y la inscripción SERVICIO / POSTAL / MEXICANO, en tres líneas horizontales.

Los dos tipos de etiquetas se diferencian por el color, café en las A1 y gris en las A2.

Etiqueta tipo A1, primer día de uso, 16 de abril de 1990. Tarifa 700 pesos, tarifa interna a Irapuato


Como ya se indicó, en el caso de las etiquetas tipo A1, se identifican tres subtipos de acuerdo con la respuesta a la luz ultravioleta: naranja en el A1.a, amarillo en el A1.b y azul en el A1.c.

En el caso del tipo A2, hay dos respuestas diferentes a la luz ultravioleta: púrpura en la A.2.a y blanca en las A2.b y A2.c. Estos dos últimos subtipos se diferencias por el tamaño de la palabra MEXICANO, que es 12,7 mm. en las A2.b y 13,1 mm. en las A2.c.

Etiqueta tipo A2, tarifa de 6.800 viejos pesos, carta certificada a Canadá

El siguiente cuadro muestra los subtipos de cada uno de los dos tipos:


Todas las etiquetas se imprimieron en papel crema satinado y tenían goma lisa ámbar brillante. Hay dos perforaciones en la parte inferior y dos en la superior, resultado del mecanismo de avance de la máquina franqueadora.

ECUADOR: LAS TARJETAS CONMEMORATIVAS DE LA SOCIEDAD FILATÉLICA DEL ECUADOR (1898)

Juan Pablo Aguilar Andrade
actualidadfilatelica@gmail.com

El siempre acucioso Daniel Chiang difundió, hace poco, entre los socios del Club Filatélico Guayaquil, una pieza filatélica que se acaba de vender en eBay: una tarjeta en cuyo anverso consta la inscripción "Celebración del Primer concurso Filatélico", una reproducción de la estampilla de ochenta centavos oliva de la emisión de 1887 (Scott 22) y espacio para la dirección, precedido de la palabra "Señor".

La tarjeta fue enviada por correo. Consta manuscrita la dirección "C. Lindaner", en Nueva York, y se ven partes de dos matasellos, en uno de los cuales se distingue el año 1898, siendo claro que se removieron dos estampillas.


El reverso de la tarjeta tiene un marco adornado y en la parte superior, la inscripción en arco "SOCIEDAD FILATÉLICA DEL ECUADOR"; debajo el escudo de armas del Ecuador y el siguiente texto, en tres líneas horizontales, cada una con distinta tipografía: "RECUERDO /del Primer Aniversario de su Fundación / Guayaquil, febrero 14 de 1898". 


Al reverso consta un mensaje manuscrito, fechado en Guayaquil el 19 de febrero de 1898, del que se desprende que se hicieron pocas de estas tarjetas. Lo firma Albert y dice: "Querido Pa. Guarde esta tarjeta para mi colección ya que hay muy pocas de ellas y no son fáciles de conseguir. Estamos bien y enviamos ..... [no logro leer las palabras que siguen] a todos ustedes".

Conocíamos ya una tarjeta similar a esta, a partir de la reproducción del anverso que publicó Giovanni Cataldi en la página 186 de su Catálogo de Sellos Postales del Ecuador, de 1981. En este caso, la tarjeta está dirigida a un señor Offner en Nueva York y, me parece, la caligrafía es la misma de la tarjeta anterior. La imagen de la tarjeta reproducida por Cataldi le fue proporcionada por Leo John Harris y conserva las estampillas con las que fue franqueada, las de 1 y 2 centavos de la emisión "Escudo de Armas", de 1897, que pagaban la tarifa de 3 centavos para tarjetas postales. En uno de los matasellos se alcanza a ver el año 1898.


Cataldi calificó a esta pieza como excepcional y se preguntaba si podía considerarse como una hoja recuerdo, cosa que claramente no es si se toma en cuenta el reverso que, sin duda, no fue conocido por el autor del catálogo. 

La referencia al Primer Concurso Filatélico  ha hecho pensar siempre en que se trataba de la primera exposición filatélica realizada en el Ecuador, pero no se tenía mayores datos. Con la tarjeta que nos ha hecho conocer Daniel Chiang, queda claro que se trató de un certamen organizado por la Sociedad Filatélica del Ecuador, fundada el 14 de febrero de 1897, y que a partir de abril de ese año publicó la revista América Filatélica, que se puede encontrar en la biblioteca virtual del Club Filatélico Guayaquil.

Lamentablemente, se tienen solo los seis primeros números, hasta agosto de 1897 y existe la referencia al número 7, de octubre de ese año, pero no tenemos ninguna publicación del año siguiente, que pudiera arrojar más luz sobre el "Concurso Filatélico".

La Sociedad Filatélica del Ecuador se estableció en Guayaquil y su primer presidente fue Bernardo R. Roca M. Me parece que se trata, seguramente, de Bernardo Ramón Roca Molestina, nacido en 1850 y muerto en 1906. La  primera Junta Directiva estuvo integrada, además, por Bruno Zavala G. (vicepresidente), David Rodas C. (tesorero), Eduardo Marín Quintana (secretario), Enrique Maulme (director de canjes), Francisco J. Landín y Quintiliano Arellano (vocales).

EARLY FORGERIES OF CLASSIC BAHAMAS STAMPS (I)

Gerhard Lang-Valchs

Introduction 

Critical research over the last few years into forgeries of classic stamps worldwide has brought about some quite surprising results. It calls into question some seemingly inalterable truths related to what we still call the “Spiros.” The role of Hamburg merchants in the selling of stamp facsimiles and their purported production now has to be revised[1]. We’ll have to reconsider as well the importance of the so-called Spud Papers as a kind of handbook to identify supposedly Spiromade forgeries (Figure 1)[2].

Figure 1 (left).- Front cover of The Spud Papers. Figure 2.- Cover of the Torre's biography

Nearly unknown Spanish forger Plácido Ramón de Torres (1847-1918) [Figure 2] was not only the author of hundreds of stamp illustrations[3], he was also responsible for counterfeits of classic stamps worldwide[4]. He collaborated with Swiss forger François Fournier, active from 1904-1905 until his death in 1917[5]. The role that Torres and his patron Elia Carlo Usigli (1812-1894) played in early forgery production and their European distribution has only been partly described[6]. I believe we have to dismiss some beloved convictions in this context. The following article is one of the steps in that direction as far as the Bahamas are concerned. 

A chronological approach 

Publications from the 1860s do not mention forgeries of Bahamas stamps. Counterfeits of the 1/- value of the 1862 issue are mentioned for the first in 1876. Nearly all issues of the journal between 1870 and 1876 contained a section called “Spud Papers,” with articles where British philatelic experts W. Dudley Atlee, Edward L. Pemberton and Robert B. Earée compared descriptions of genuine and forged stamps[7]. Copies of counterfeits were affixed to the corresponding pages in order to allow the reader a direct comparison (Figure 3). 

Figure 3 (left).- Bahamas text in The Spud Papers. Figuere 4.- Cover of Album Weeds or How to Detect Forged Stamps

The article was reprinted in the first compilation of those studies, published in 1881 with the title The Spud Papers An Illustrated Descriptive Catalog of Early Philatelic Forgeries. Under the renamed title Album Weeds (Figure 4) the publication saw three new, revised, reorganized and augmented editions in 1882, 1892 and 1905 under the direction of R. B. Earée. 

The information remained unchanged until the third edition in 1905. Only one new forgery was then added to the list. It is a second fake of the 4p value of 1861. This newcomer is described as a variety that appeared in the market about 1890 (Figure 5).

Figure 5.- Typical Spyro cancels: Gold Coast sheet

In reality, 1900 should be the limit to speak of early forgeries. But as many people affirm that the Swiss éditeur d’art François Fournier offered some of the corresponding “Spiro” forgeries, we’ll have as well to take into account some copies, possibly made by him or ordered by him and made by Oneglia. 

More recent approaches to forgeries are those of Evert Klaseboer in his CD-ROM Catalogue and Morten Munck on his website[8]. The Oneglia biography of Lowe and Walske is quoted, but I’m not sure they really took it into account[9]. The presentations are based on the previously quoted works, but also Al Branston’s BWISC Bulletin article that mainly confirms the conclusions of some of his published contributions. Peter Fernbank’s Bahamas book[10] only presents the Spiro forgeries identified by their whole sheets and the Oneglia forgeries of the 1p and 1/-[11]. I believe Branston’s presentation of the forgeries contains some inaccuracies. I suggest a classification of the forgeries in six different types, corresponding each type to a different forger.



FOOTNOTES

[1] The Spiro-made Facsimilies Never Existed, the End of a Myth. See http://actualidadfilatelica.blogspot.com/2020/08/the-spiro-made-facsilimiesnever-existed.html.

[2] The Spud Papers’ errors. The Confusion of the British Experts,” Australian Journal of Philately, n.d.

[3] Les graveurs de Jean-Baptiste Moens, SchweizerBriefmaraken Zeitung (SBZ), April 2019, p. 126- 31; July-August 2019, p. 246-252.

[4] “Plácido Ramón de Torres. From Foundling to Master Forger,” Cieza/Spain, December 2020. Downloadable at http://philahistorica.de/Dokumente/Libro_Sellos_Torres.pdf.

[5] 5 Fehlerhafte Inschriften. Ein Künstler und ein Fälscher als Geschäftspartner. Francois Fournier und Plácio Ramón de Torres. Deutsche Briefmarken Zeitung, July 2019, p. 222-24; August 2019, p. 20- 22.

[6] “The Spanish forger Plácido Ramón de Torres: his Catalina and Livorno fakes and his Italian States forgeries,” fil-ITALIA, Vol. XLIV, No. 3, Summer 2018, p. 107-118.

[7] Al Branston, “Bahamas,” BWISC Bulletin 131 (December 1986), p. 67-72. Downloadable at http:// bwisc.org/bulletin-archive.

[8] See http://stampforgeries.com/forged-stamps-ofbahamas/

[9] Robson Lowe and Carl Walske, The Oneglia Engraved Forgeries Commonly Attributed to Angelo Panelli (Cyprus: James Bendon, 1996), n.p.

[10] Peter Fernbank, BAHAMAS Stamps and Postal Stationery to 1970, (London: The Royal Philatelic Society London, 1972), n.p.

[11] “What Cuban forgeries reveal about the ‘Spiros,” Journal of Cuban Philately, Vol. 211, No. 4, (October-2020), p. 6-14.


MONTAÑAS Y FILATELIA: UN ENTERO POSTAL CON EL PIE DE FOTO EQUIVOCADO

Santiago Villagómez

En 1939, Ecuador emitió una primera serie de enteros postales tipo tarjeta vista, que mostraba imágenes del país con el propósito expreso de atraer a los turistas. Esta primera serie constaba de cincuenta tarjetas, cada una en dos valores (15 y 50 centavos de sucre); de cada valor se imprimieron tres colores distintos (verde, azul y café), por lo que existen un total de 300 tarjetas. Estos enteros, que se imprimieron en Italia, en el Instituto Geográfico de Agostini, se ilustraron con fotos de Bodo Wuth (1913-1980), conocido fotógrafo germano-ecuatoriano.


Quiero hacer aquí un comentario sobre una de las tarjetas indicadas, la que se reproduce arriba, lleva el número 44 e identifica la imagen como "El altar - Riobamba - Ecuador".

El pie de esta foto está equivocado. El Altar (para los incas Cápac Urco o montaña todopoderosa), es un volcán que se encuentra, efectivamente, cerca de Riobamba, unos veinte kilómetros al este de la ciudad, y tiene una altura de 5.405 metros sobre el nivel del mar; no es, sin embargo, el que consta en la foto que ilustra el entero que se reproduce arriba.


El Altar recibió su nombre de la forma que tiene: un gran anfiteatro con numerosos picos, como si se tratara del altar de una iglesia colonial. La fotos que se reproduce arriba muestra la verdadera imagen de El Altar y, como puede apreciarse a simple vista, es muy diferente de la que consta en el entero postal.

Para los coleccionistas ecuatorianos son muy conocidos los sellos de correo aéreo de 1937 (Scott C51-C56), con la imagen de un cóndor sobrevolando El Altar. Si se observa el dibujo de la estampilla se puede apreciar que difiere claramente de la foto de la tarjeta vista.


Los dos picos que aparecen en el entero postal son los Illinizas, ubicados en la provincia de Cotopaxi. El Illiniza norte tiene una altura de 5.126 metros sobre el nivel del mar y el Illiniza sur alcanza los 5.248 metros sobre el nivel del mar.


Como puede verse en la foto de los Illinizas que se reproduce arriba, son estas las cumbres que fueron fotografiadas por Bodo Wuth y confundidas con El Altar, por quien colocó los pies de foto en las tarjetas de 1939.

BADEN: 9 CORONAS EN PAPEL VERDE

El 1 de mayo de 1851 el gran Ducado de Baden, hoy parte de Alemania, emitió su primera serie de sellos postales. Fueron cuatro estampillas imperforadas de 1, 3, 6 y 9 coronas (kreutzer), tipografiadas en negro sobre papel de color distinto para cada valor: pardo, naranja, verde y rosa, respectivamente.

En el proceso de impresión, sin embargo, se produjo un error, pues algunos sellos de 9 coronas no se imprimieron en el papel rosa que correspondía, sino en papel verde, destinado a las estampillas de 6 coronas. No se ha podido establecer si se trató de un clisé de 9 coronas colocado erróneamente en la plancha de 6 coronas, o si se introdujo durante la impresión una hoja de color equivocado.

En todo caso, la equivocación dio origen a una de las mayores rarezas de la filatelia alemana; en la actualidad existen solo cuatro estampillas de 9 coronas en papel verde.

Dos de esas estampillas están en carta. Una, conservada en el Museo Postal de Alemania, fue despachada el 20 de julio de 1851 desde Orschweier y la otra, fechada el 25 de agosto de ese año, estuvo en la colección Ferrary y la subastó por última vez la casa Kohler, en 2019, como parte de la colección Erivan Haub, en poco más de un millón setecientos mil dólares. 

Una tercera estampilla está pegada en un fragmento de sobre y fue cancelada en Achem; en 1919 la compró el francés Theodore Champion.

La cuarta estampilla, la única que se conserva nueva, apareció por primera vez en 1919 y se vendió por última vez en una subasta de la casa Fledman, el 3 de abril de 2008, en más de un millón y medio de dólares.

EL AVIÓN DE HITLER

Entre los errores que suelen cometerse al diseñar los sellos postales, hay uno que acarrea no pocos problemas a las administraciones postales: la simple metedura de pata.

Como tal puede calificarse lo que ocurrió con la emisión que el correo alemán hizo, en 1969, para conmemorar el cincuentenario del servicio postal aéreo en el país. El 6 de febrero de ese año se pusieron en circulación dos sellos, uno de 20 pfenning, con la imagen de un Junker JU-52 y otro de 30 con la de un Boeing 707 (Scott 993 y 994).


En la primera estampilla aparece, al costado del avión, el número de su matrícula: D-2201. Y ocurre que el avión que portaba ese número fue el que utilizó Adolfo Hitler durante la campaña electoral de 1932. Enseguida podemos ver una foto del dictador, que posa junto a varias personas delante de un avión en el que se alcanza a divisar, entre Hitler y el personaje a su derecha, parte del número de identificación de la aeronave.


Evidentemente, el sello motivó varias protestas, pero no se retiró de circulación. El servicio postal alemán indicó que la imagen había sido proporcionada por Lufthansa y la compañía se justificó aduciendo que se escogió ese avión, no porque hubiera sido usado por Hitler, sino proque fue el primer JU-52 de la Lufthansa.

LOS EUROS CAMBIARÁN DE DISEÑO

Los billetes de euro han mantenido su diseño desde que entraron en circulación, hace poco más de veinte años, pero el Banco Central Europeo anuncia que la cambiará a partir de 2024.

Christine Lagarde, presidenta del Banco, anunció que se trata de hacer a los billetes más accesibles a usuarios de todas las edades y orígenes. Aunque la tendencia es generalizar el uso de medios electrónicos, el billete sigue teniendo demanda y, sobre todo, constituye un símbolo tangible de la unidad europea,


Se ha previsto un proceso de consultas para definir los criterios que se tomarán en cuenta para los nuevos billetes que, se plantea, deben centrarse en temas como la historia, las ciencias sociales y naturales, las artes visuales y la tecnología.

En 2024 se tomará una decisión final sobre este tema.

Imagen tomada del Twiter del Banco Central Europeo