sábado, 11 de julio de 2020

RESPETAR Y ENRIQUECER LA FILATELIA TRADICIONAL

Luis Fernando Díaz

Con seguridad, no es necesario repetirlo, pero para darle más precisión a lo que aquí se comenta, cabe recordar que la Filatelia Tradicional (FT) es una de las clases de coleccionismo filatélico de competencia reconocidas por la Federación Internacional de Filatelia (FIP). Los atributos que la distinguen son, primero, su abolengo y su popularidad y, principalmente, que tiene que ver con casi todos los aspectos y retos de la filatelia. Esas características las comparte, en mucho, con otras dos clases, la Historia Postal y la Filatelia Temática. Por aparte, en cada una de estas existe una especificidad de las regulaciones en estrecha relación con los atributos particulares, lo propio del objeto.

En un segundo grupo, las categorías de Filatelia Juvenil, Moderna y Un Marco no responden a criterios sobre la naturaleza de la especialidad, sino que utilizan reglas particulares. Las colecciones se segmentan, se diferencian y se juzgan según la edad del coleccionista, la fecha (época) de las emisiones o el tamaño de la muestra. Estos criterios no son afectados, ni tampoco influyen, la esencia de cada clase (en todas ellas caben la Historia Postal, la Filatelia Temática y la Tradicional, asimismo cualquiera de las otras).




La singularidad de la Literatura Filatélica como clase de competencia independiente no requiere mayor comentario. Y, por último, Astro y Aerofilatelia, Tarjetas y Enteros Postales y, en cierta medida, Fiscales, son clases acotadas, sobre todo, por elementos exclusivos propios del material; por ejemplo, usos oficiales en los fiscales o la indicia impresa en el caso de los enteros.

La Filatelia Tradicional, la Historia Postal y la Filatelia Temática son definidas, en pocas palabras, por la estrategia, el enfoque, el tratamiento y la presentación. El modelo de conocimiento que escoja el coleccionista (criterios y pautas de búsqueda, bibliografías y otros recursos) delimitará la profundidad de la investigación y la selección del material. Mucho de esto es ejercicio del talento, pero también de racionalidad para diseñar una perspectiva. En el caso de la Temática se habla de la preparación del guion, de la identificación del hilo conductor, pero las otras dos no se hallan lejos.

La FT es la forma más simple de coleccionar. No fácil. Aunque podría resultarlo si se carece de rigor. Se nutre de las bases históricas del coleccionismo; su lógica se funda en “hay que completar”. Lo grandioso es que ese tipo de racionalidad puede ser muy exitosa, porque mucho, mucho, en FT puede completarse. Por ello, el tratamiento no requiere de extraordinaria innovación, sino disciplina. No importa repetir las nociones fundamentales. Se trata de contar la historia de una emisión o de una estampilla de correos. Hay que hacerlo (tratarlos) sello por sello y, si hay varias impresiones, separar el tratamiento en forma cronológica. Las reglas (SREV) contemplan, de primero, la concepción de la estampilla, su razón de ser, los motivos, las propuestas alternativas y los non-emis, los bocetos, los ensayos. De seguido se pasa a la impresión que, de acuerdo con la técnica adoptada, puede tener distintos tipo de pruebas: de los grabados, de los colores, de la composición. Y también las sobreimpresiones “muestra” o “specimen”, concernientes al proceso de aprobación o para enviar a los archivos de la UPU y otras naciones. La colección tradicional debe considerarlos todos. De inmediato, se pasa a la emisión normal y sus variedades del proceso, incluyendo número y tamaño de los tirajes, perforaciones, formatos, tonos. Y de seguido, las variedades: colores inusuales o no previstos; defectos de impresión (manchas, blancos y otros), plis acordeon; variedades de perforación tales como imperforados parciales o totales, perforaciones múltiples o discontinuas; centros desplazados, centros invertidos, colores invertidos (en offset); sobreimpresiones desplazadas, invertidas, incompletas; en fin, la lista es de no acabar.




Luego sigue el uso postal. No se trata de repetir o competir con una colección de Historia Postal. En ocasiones se percibe cierto abuso de material (sobres y similares) en esta sección; pero, la mayoría se originan en un desbalance propio del material. Hay emisiones que se hicieron muy bien, sin variedades, con un expedito trámite de impresión, sin pruebas de dado ni ensayos y, en cambio, pueden haber disfrutado de un uso postal extenso, rico y profuso.

Lo recomendable es ilustrar las tarifas más importantes. A veces son escasas las tarifas locales básicas. Conviene destacar los tipos de servicios: certificado, encomiendas, entrega inmediata, tránsitos y ambulantes, correo multado, acuse de recibo. Y, por supuesto, uno que otro matasellos de población pequeña y remota, así como algunos destinos “raros”, en otros continentes, con tarifas exageradas pero correctas, franqueos inusuales –dice el SREV–.

Tal vez antes, pero, con seguridad, en este punto, el coleccionista de estampillas siguiendo el enfoque de la FT, podrá mirar hacia atrás e iniciar una serie de ejercicios de profundización. Puede estudiar con minuciosidad las técnicas de impresión y reconstruir las planchas. En la época clásica y en algunos periodos intermedios, las series litografiadas o preparadas con grabados en acero contienen variedades comunes que provocan y permiten la reconstrucción. Puede estudiar la distribución de las reimpresiones en toda la extensión del territorio del país y testimoniarlo con los matasellos y las cartas de los distintos orígenes, dando un paso más allá de la marcofilia convencional. Seguramente ya habrá accedido al mundo de los otros usos, fiscales y telegráficos, sobre todo. Y tal vez también inicie una colección paralela con las falsificaciones. Una vez más: el mundo de la filatelia tradicional es amplio, muy amplio.




Claro que no todo es siempre tan prístino. Y, a menudo, sobreviene un problema en las exposiciones que se origina en una lectura dogmática de ciertas disposiciones de la FIP. El SREV de tradicional dice (y lo refuerza en las normas subsiguientes) que “la filatelia tradicional abarca todos los aspectos de la filatelia”. Y continúa más adelante: “Las colecciones que no sigan principalmente las reglas especiales de otras clases filatélicas serán consideradas y juzgadas como colecciones de filatelia tradicional. Si una colección es transferida a otra clase, el expositor tiene que ser informado de la razón. Las colecciones transferidas… se pueden juzgar como tradicionales, pero recibirán normalmente menores puntos por tratamiento, si no fortalecen lo tradicional.” Y sucede que, con cierta regularidad, grupos de jueces cambian de clase a la FT, colecciones que no cumplen con sus expectativas pero que, tampoco son, para nada, colecciones que cumplan con las normas de contenido y tratamiento de la FT comentados aquí. (El subrayado es del autor).

En algunas exposiciones importantes, los jueces enfrentaron situaciones similares y adoptaron otra conducta. Un caso interesante fue el de una acumulación de material con “Acuse de Recibo” presentada en la Exposición Pacific Explorer 2005 en Sydney, Australia. El jurado entonces la consideró un Estudio Especial, adelantándose a las modificaciones adoptadas en el reglamento de Historia Postal en el Congreso de la FIP de 2008, en Bucarest.

En el año 2010, en Costa Rica, en la Exposición Interamericana auspiciada por la FIAF, el jurado estaba compuesto por Fernando Aranaz de España, Presidente de FESOFI y en aquel momento miembro del Directorio de FIP, James Mazepa, Presidente de FIAF, Fred O`Neill, Presidente de FENCORI, Luis Fernando Díaz, Manfred Amrhein, Abraham Gelber, Francisco Sergio Marinho, Pedro Meri y Aldo Samamé; todos ellos jurados acreditados por FIP, siete en la especialidad de FT, entre otras. La primera decisión de ese jurado fueron dos cambios de clase, uno de ellos la colección de James Johnson “By air”, que se trasladó a Estudios Especiales y se le otorgó en el juzgamiento una Medalla de Oro.





Recientemente (2019), en la Exposición Nacional del Ecuador en Cuenca, tuve el privilegio de presidir el jurado que adoptó la decisión de calificar tres colecciones como Estudios Especiales a las cuales se les adjudicó significativas medallas. Si se les hubiera trasladado a la clase de Filatelia Tradicional, habría ocurrido, como dice el SREV, que se les calificase con un puntaje inferior.

De manera que, no tiene gran valor el trasladar colecciones a FT cuando ya existe la previsión inteligente de tratarlas, si lo son, como Estudios Especiales en la clase Historia Postal. Claro que subsisten áreas en que el problema no es sencillo. Algunos filatelistas muestran una legítima pasión por acumular materiales que no son fáciles de ubicar en las clases definidas por las reglas de competencia. El más evidente de ellos es el que recurre al histórico, más rancio coleccionismo de países completos, sello por sello. Otras son las colecciones o acumulaciones de todos los errores de una época o territorio, los usos múltiples de una emisión… y así sucesivamente. El filatelista es libre de coleccionar aquello que más le gusta y en cualquiera que sea la forma que él prefiera. Solo dos salvedades, no debe esperar buenas calificaciones si exhibe en competencia; pero, sí tiene derecho a que se le respete su preferencia y que, al mismo tiempo, no se agreda a la Filatelia Tradicional, mandándola a calificar algo que no le atañe.

THE FORWARDING AGENTS IN MEXICO (II)

Alicia S. Gutiérrez
from Mexicana, Journal of MEPSI, October 1989
compiled by Jaime Benavides


The markins of the forwarding agents were manuscript endorsements, handstamps in various shapes (straight, 1 to 3 lines; circular; oval, or rectangular) and in various colors (black, blue, green, and red), and also adhesive labels. Manuscript endorsements are found in Spanish, English, French, or German, but most are restricted to the single "Forwarded by / name / location / date" style. Thus,

In Spanish:
"Dirigida (or Dirijida) por"
[Forwarded by]
"Rda. y dirigida por sus S.S..."
[Received and forwarded by your obedient servants...]]

In English:
"Forw'd by ...." (or)
"Forw'd by your most obd't ser'ts..." (or)
"Red'd and forw'd by ..."

In French:
"Acheminée par ..."
[Forwarded by ...]

In German:

"Befördent ..."
[Forwarded by ...]

According to the attractiveness of the forwarder's markings the list below can be graded from Least to Most Attractive:

Manuscript endorsements,
Handstamps, without "Forwarded by" in the languages mentioned,
Handstamps, with "Forwarded by" in the languages mentiones, and
Adhesive Labels.

Rowe assigned rarity factors according to attractiveness, rarity and desirability, as follows:

I
Up to
$ 25.
II

$ 50.
III

$ 100.
IV

$ 150.
V

$ 200.
VI

$ 250.
VII

$ 300.
VIII

$ 400.
IX

$ 500.
X
over
$ 500

The markings should be clear and legible to be entitled to the full rarity factor. Usually the markings were applied on the back of the letters. Examples bearing the marking on the front which do not have to be opened out for display are worth a premium.

There are examples of handling by two or three agents who have endorsed, or marked, the letter. These are about 25 times more scarce than single examples. Triple handling should now be considered as 75 times as scarce as singles.

There is one example or quadruple handling recorded: a letter from Mazatlan to London, forwarded by Sengstack & Schulte (Mexico City) and by Braune, Busing & Co. (Veracruz), bearing the 2 line "FRANCO EN / VERACRUZ" straight line postal marking, plus the forwarder's markings of Schmidt & Co. (New Orleans) and Barnard Adams (Boston).

PRIMER CORREO AÉREO DE COSTA RICA A EUROPA (III)

Arq. Enrique Bialikamien
FRPSL - Juez FIP


La segunda ruta era de Port Washington en Nueva York a Shediac Canada, Botwood, Newfoundland, Foynes, Eire, Southhampton, Inglaterra, llamada la ruta del norte. Esta también fue inaugurada por el Yankee Clipper al mando del capitán Harold Gray el 24 de junio de 1939.

Para Pan American fue un éxito el trasporte de correo aéreo a Europa y para Costa Rica un gran avance al poder utilizar un sistema de trasporte que reducía mucho el tiempo de entrega.

El comienzo de la II Guerra Mundial en Europa el 3 de Setiembre de 1939 y el peligro que esto representaba, hizo que la ruta norte se abandonara el 3 de octubre de 1939.

Este sobre fue preparado por el señor J.A. Weston. Se supone que en total hizo diez sobre numerados al dorso.
La fecha de recibo del 14 de junio de 1939 tiene las iniciales del señor Douglas Gould, destinatario de los sobres.
De estos sobres en mi colección están el No. 1 y el No. 3. Recurdo haber visto otro sobre de este archivo

Debido a los peligros que representaba la II Guerra Mundial para la aviación civil, Pan American crea una tercera ruta llamada la ruta del Oeste: Nueva York, Bermuda, Puerto España, Belem, Bolama-Africa y Lisboa, utilizada entre los años 1940 a 1945.

Este es un sobre preparado por el señor Ernesto Quiros A. No se conoce si hizo otros sobres. Pagó un porte de C. 1,32
céntimos y un faltante de 3 céntimos (el franqueo restante consta al reverso.
Hace algunos años se subastó un sobre preparado por los hermanos Montealegre
de San José, que pagó un porte de 1,35 céntimos y estaba dirigido a Inglaterra. Sería provechoso que los
poseedores de estos sobres los reportaran para conocimiento de todos los filatelistas y poder tener un inventario.

Muestro en este trabajo los sobres de mi colección del primer vuelo así como sobres de las diferentes tarifas para dar una idea de la utilización de los diferentes sellos y portes. Como nota a resaltar se muestran dos sobres dirigidos a Costa Rica desde Alemania que nos indican claramente las dificultades para el correo que salía de Alemania a nuestro país. Este periodo es muy interesante ya que el correo enviado a Europa en esos años no era mucho y el grado de rareza aumenta según los destinos y las tarifas.

El monopolio de PAA en el trasporte aéreo desde Costa Rica a Europa duró desde el 7 de junio de 1939 hasta el 17 de diciembre de 1947 día en que KLM hizo su primer vuelo a Europa.

EL CORREO EN DESTERRO (IV)

Luis Claudio Fritzen
Presidente de la Federación Interamericana de Filatelia


El señor José Agostinho Alves de Araújo prestó serviicos de 1839 a 1863, cuando se retiró. Fue nombrado como sus sucesor José Feliciano, que falleció en 1865, siendo designado el teniente coronel Comendador Francisco Duarte Silva, quien actuó hasta 1874, año en que falleció.

Marca prefilatélica de Desterro, usada entre 1830 y 1840

En 1871 se tendió un cable submarino entre la isla de Canta Catalina y Rio Grande do Sul. Esto impulsó la comunicación telegráfica.

Entre 1874 y 1892 actuó como Administrador de Correos el mayor Alexandre Francisco da Costa. Durante su gestión se aplicó el reglamento de correos del 26 de marzo de 1888.

El 25 de octubre de 1892 fue designado como administrador el coronel Felix Lourenco de Siqueira, quien se mantuvo en el cargo hasta el 28 de mayo de 1893, cuando fue reemplazado por Domingos Goncalves da Silva Peixoto.

Marca prefilatélica usada en Desterro entre 1840 y 1843

En 1893 se produjo en la ciudad la Revolución Federalista, instalándose un gobierno provisional federal. El capitán de la escuadra revolucionaria, capitán de mar y guerra Frederico Guilherme Lorena, confirmó como administrador de correos al coronel Felix Lourenco da Siqueira. Después de la enérgica intervención del entonces presidente de la República, Floriano Peixoto, y habiendo asumido el gobierno del Estado el comandante de la fuerza leales, coronel Moreira César, este último designó, el 17 de abril de 1894, al señor Domingos Peixoto para dirigir el Correo.

Controlada la revolución y serenados los ánimos, mediante ley estaduanl No. 111 del 1 de octubre de 1894, la ciudad pasó a llamarse Florianópolis.

BIBLIOGRAFÍA

COMELLI, Paulo. Colonia Blumenau: Correspondência de Imigrantes no Século XIX, publicado en la revista Mosaico No. 39, diciembrre de 2003.

FRITZEN, Luis C. O Correio em Desterro, publicado en la revista Santa Catarina Filatélica, No. 51, agosto de 2004.

GUATEMOSIM, Dorvalino. Miscelanea Hisstórica, Postal e Filotelica Nacional, 1935.

IBGE. Enciclopédia dos Municípios Brasileiros, 1959.

KOESTER, Reinhold. Carimbologia do Brasil Clássico, 1985/1992.

LUTTERBACH, José Antônio V.A. História Postal no Brasil Colonial, publicado na Revista Mosaico No. 35, agosto de 2002.

MEYER, Peter. Catálogo Enciclopédico de Selos e História Postal do Brasil, Ed. RHM, 1999.

MONTEIRO, Nova. Administracoes e Agencias Postaes do Brasil Império, publicado en la revista Brasil Filatélico, No. 21, mayo de 1935.

PAULA SOBRINHO, José Francisco, Informacoes sobre alguns Carimbos do Tipo Francês, publicado en la revista Mosaico, No. 25, mayo de 1999.

SANTOS, Áureo G. Agências de Correios Criadas e Suprimidas em 1851, 1855, 1856 e 1857, publicado en la revista Brasil Filatélico, No. 181, julio de 1977.


ECUADOR: EL TIMBRE OBRAS NACIONALES (1958-1964)

Juan Pablo Aguilar Andrade
actualidadfilatelica@gmail.com

En 1958 existían en el Ecuador cinco impuestos que se pagaban por medio de timbres: el patriótico y sanitario (treinta centavos para la defensa nacional y diez centavos para la sanidad); el escolar, de veinte centavos, que era al mismo tiempo una sobretasa postal; el orientalista, de treinta centavos; y, el judicial, de diez centavos. Para racionalizar el cobro de estos tributos, en marzo de ese año se dispuso unificarlos en uno solo, que debía cobrarse mediante el denominado “Timbre de Obras Nacionales” (Registro Oficial 468 del 21 de marzo de 1958). El valor del nuevo timbre se fijó en un sucre.

Como ocurría usualmente en estos casos, no se contaba con los timbres necesarios para cobrar el nuevo impuesto, por lo que se recurrió a emisiones provisionales, que fueron el resultado de resellar especies en desuso.


Los timbres de obras nacionales emitidos entre 1958 y 1964

En julio de 1961, la tarifa del timbre se elevó a dos sucres. El sucre adicional debía emplearse para atender las necesidades de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional (Decreto Ley 29A, Registro Oficial 263, 13 de julio de 1961). Pese a la elevación de la tarifa, no se prepararon timbre con el valor de dos sucres y los resellos que siguieron haciéndose, mantuvieron el valor de un sucre.

El 9 de diciembre de 1963 se autorizó contratar la impresión de 10’000.000 de timbres de obras nacionales con Thomas de la Rue, de Londres (Registro Oficial 153, 14 de enero de 1964). No conozco, sin embargo, que este timbre haya sido impreso; la explicación, sin duda, está en el hecho de que la Ley de Timbres y Tasas Postales de noviembre de 1964 (Registro Oficial 383, 27 de noviembre de 1964), eliminó el “Timbre de Obras Nacionales”.


Este pasaporte muestra cómo el timbre Obras Nacionales reemplazó a los anteriormente existentes. A la derecho, arriba,
ampliación de los timbres de emisión del pasaporte: un escolar, un orientalista, uno de inmigración, un patriótico y sanitario
y tres timbres fiscales de 1957. Abajo, los timbres de la renovación del pasaporte en 1959: en lugar
del escolar, orientalista y patriótico y sanitario, aparece el de obras nacionales

El único catálogo de estos timbres es el que consta en el catálogo de timbres fiscales del Ecuador de Juhani Olamo (pp. 149-151), en el que no constan fechas de emisión ni tirajes.

Luego de revisar las leyes que regulaban este timbre, las órdenes de resello y de impresión, ha sido posible completar el trabajo de Olamo y establecer el orden cronológico de emisión del “Timbre de Obras Nacionales”. Pulsando AQUÍ pueden encontrar el pequeño catálogo que se pudo elaborar como resultado de ese trabajo.

MALÍ DENUNCIA UNA EMISIÓN ILÍCITA A PROPÓSITO DEL CORONAVIRUS

Está circulando una hoja recuerdo, con la que ilustramos esta nota, supuestamente emitida por Malí, con la leyenda "ERRADICATION / DU COVID-19" e imágenes alusivas a la pandemia que soportamos.

Según el comunicado distribuido el 6 de julio por la Unión Postal Universal, Malí ha denunciado esta hoja como fraudulenta, pues no ha sido emitida por el correo de ese país. Se trata, entonces, de una pieza fabricada sin autorización, tomándose el nombre del país, sin duda con el propósito de aprovecharse de los filatelistas.



La Unión Postal indica que "Poste du Mali  solicita la cooperación y el apoyo de todos los Países miembros de la Unión y de sus órganos para prohibir la venta y la circulación de esta emisión fraudulenta, de acuerdo con sus respectivas reglamentaciones, así como con las disposiciones del Convenio Postal Universal".

Agradecemos a Walter Britz por habernos hecho llegar esta información.

CECA

Hans Burkmair, una ceca
Juan Pablo Aguilar Andrade
actualidadfilatelica@gmail.com

Como saben los numismáticos, ceca es la palabra que se utiliza para referirse a una casa de moneda. Pero, ¿de dónde viene el término?

En 1611, Sebastián de Covarrubias escribe la palabra son S en su Tesoro de la Lengua Castellana, porque entiende que proviene del latín secare, cortar; es la casa donde se bate la moneda -dice-, "porque se corta y cercena, hasta dexarla en su justo peso". Pero indica, también, que el padre Gaudix considera que no debe decirse seca, sino ceca, porque la palabra viene de una palabra árabe, "que vale tanto como moneda". 

Será esta última versión la que se imponga. Seca se incluyó en el Diccionario de la Real Academia hasta la edición de 1837, pero a partir de 1843, la casa "donde se labra moneda", o Nummaria Officina, empieza a escribire con C.

En 1884, el Diccionario de la Academia se refiere al origen árabe de la palabra: viene de cecca, dice, que significa troquel. En la última edición se indica que  proviene del árabe hispánico "sákka, y éste del árabe clásico sikkah".

De ceca viene cequí, nombre de la moneda de oro que se acuñó en varios lugares, especialmente en Venecia.

En los viejos diccionarios aparece también otro significado de la palabra ceca: oratorio o lugar de devoción", dice la Academia en 1869. El Tesoro de Covarrubias explica esta acepción, cuando nos dice que ceca es "cierta casa de devocion en Córdova, a do los Moros venían en Romería". Y es aquí donde mucho encuentran la explicación del viejo dicho, ir de la ceca a la meca.

Originalmente se decía de ceca a meca, como lo hizo Sancho cuando, al salir de la venta que por su mal Don Quijote pensó que era castillo, propuso como "mejor y más acertado ... volvernos a nuestro lugar ..., dejándonos de andar de ceca en meca". Si se acude a la vieja definición de ceca como oratorio cordovés, ir de ceca en meca sería tanto como vagar entre Córdova y la ciudad sagrada de los árabes.

Hay quien dice, sin embargo, y nunca sabremos cuál es la versión correcta, que de seca a meca no es más que uno de los tantos usos de palabras que no se relacionan entre sí, pero cuyos sonidos combinan adecuadamente, tal como ocurre como troche y moche o con oro y moro.