domingo, 4 de febrero de 2018

SCADTA, DESENGAÑOS AMOROSOS Y NIÑOS COMO PAQUETES POSTALES

El Boyacá, el hidroavión que en 1928 cubría la ruta de la SCADTA
entre Barranquilla y Guayaquil
Hace algún tiempo, Marcela Díaz Cabal nos contaba en este blog la historia de una niña que, en Estados Unidos, hizo un viaje como paquete postal

Acabamos de enterarnos que hay un caso similar, muy cerca de nosotros. La SCADTA, que a fines de los años veinte del siglo pasado, cubría la ruta aérea entre Barranquilla y Guayaquil, transportó también un niño como parte de la valija postal.

Fue en el vuelo que llegó a Guayaquil el 18 de noviembre de 1928. Entre las varias cartas y paquetes que transportó el hidroavión Boyacá se encontraba un niño de siete meses, que había sido embarcado en Buenaventura tras pagar una tarifa de treinta dólares.

El bebé había sido transportado previamente al puerto colombiano desde la ciudad de Cali; su padre, destinatario del envío, vivía en la ciudad de Guayaquil, donde recibió la insólita encomienda enviada por la que la prensa consideraba una madre despechada, que se vengaba de ese modo por el engaño que había sufrido.

4 comentarios:

  1. ¡Qué interesante! Seguro que investigando, encontraremos otras anécdotas como estas unidas de un modo u otro a la filatelia. ¿No se sabe cómo llegó el paquetito y qué fue de él?

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  2. La prensa solo dice que llegó y fue entregado a su padre. Ni nombres ni datos adicionales. Habrá que hurgar en otros periódicos viejos.

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