lunes, 26 de enero de 2026

AMELIA EARHART EN MÉXICO: CRÓNICA DE UN TESORO DE LA FILATELIA MEXICANA

Lic. Jorge Castillo

En el vasto universo de la filatelia, pocas piezas logran conjugar la historia de la aviación, la política internacional y el misterio personal de manera tan fascinante como la emisión Amelia Earhart - Vuelo de Buena Voluntad. Lo que comenzó como un gesto diplomático en 1935, terminó convirtiéndose en una de las estampillas más polémicas y codiciadas por los coleccionistas de todo el mundo.

El origen: Una invitación presidencial

La historia se remonta a los albores de 1935, cuando el entonces presidente de México, el general Lázaro Cárdenas, extendió una invitación formal a la legendaria aviadora estadounidense para visitar el país. Amelia, ya convertida en un icono global por sus hazañas aéreas, aceptó el reto, aterrizando en la ciudad de México en abril de ese año ante una multitud enfervorizada. Este encuentro no solo buscaba estrechar lazos entre ambas naciones, sino también posicionar a México en el mapa de la naciente aviación comercial.

Amelia Earhart

El nacimiento de la controversia

La verdadera leyenda filatélica nació de la urgencia. Para conmemorar el vuelo de regreso de Amelia -un trayecto sin escalas desde la ciudad de México hasta Newark (Nueva Jersey)-, las autoridades postales mexicanas decidieron emitir una estampilla conmemorativa. Sin embargo, debido al poco tiempo disponible, no se grabó una placa nueva; en su lugar, se utilizó la estampílla de correo aéreo de 20 centavos de 1934, aplicándole un resello en color violeta que rezaba: Amelia Earhart / Vuelo de Buena Voluntad / México 1935.

La estampilla resellada para conmemorar el vuelo de Amelia Earhardt

Esta pieza se tornó polémica desde su concepción. Con una tirada extremadamente limitada (se estima que solo se autorizaron unos pocos cientos de ejemplares), la emisión generó un caos administrativo y críticas por la falta de formalidad en el proceso de resello, lo que a la postre elevaría su status a "joya prohibida".

El vuelo de los sobres raros

El 8 de mayo de 1935 (aunque los preparativos y la cancelación de los sello se fecharon el 2 de mayo), Amelia emprendió su histórico vuelo. En la cabina de su Lockheed Vega, transportó una pequeña saca de correos que contenía sobres especialmente preparados con esta estampilla. Muchos de estos sobre fueron firmados por la propia aviadora, lo que añade una capa de autenticidad y valor histórico incalculable.

Sobre transportado en el vuelo del 8 de mayo de 1935

Un tesoro en las subastas

Hoy en día, encontrar uno de estos sobres en el mercado es una auténtica rareza. Aquellos ejemplares que conservan la firma autógrafa de Earhart y el sello de llegada en Newark han alcanzado cifras astronómicas den las casas de subastas más prestigiosas, llegando a valorarse en miles de dólares.

Para el coleccionista especializado en México o en la historia de la aviación, poseer una Earhart no es solo tener un trozo de papel; es poseer un fragmento del espíritu audaz que definió el siglo XX.

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