domingo, 9 de abril de 2017

ECUADOR: LAS ACUÑACIONES NO EMITIDAS DE 1973

A inicios de la década del setenta del siglo pasado, el cono monetario ecuatoriano estaba conformado pro monedas de 5, 10, 20 y 50 centavos, y de un sucre. En 1973 se resolvió poner en circulación dos monedas adicionales, una de dos y otra de cinco sucres.

Esta última conservaba el diseño de las monedas de un sucre: anverso con el retrato de perfil del mariscal Antonio José de Sucre, con dos ramas de olivo a los costados y el valor facial al pie; reverso con el escudo de armas rodeado de las palabras REPUBLICA DEL ECUADOR y el año de acuñación. Su tamaño era mayor (37,5 mm. de diámetro) al de las monedas de un sucre (26 mm. de diámetro) y, mientras estas últimas pesaban 7 gramos, las de cinco sucres tenían un peso de 25 gramos; una y otras se hicieron en níquel. 



La moneda de dos sucres, si bien mantenía el diseño tradicional en el anverso, lo modificaba en el reverso, en el que el retrato de Sucre aparecía de frente, con sendos números 2 a ambos lados y el valor facial en letras al pie. La moneda tenía un diámetro de 29 mm. y pesaba 10 gramos, siendo acuñada también en níquel.

Según la información que proporciona Carlos Iza Terán en el catálogo del Museo Numismático del Banco Central en Quito (2004), las dos monedas fueron acuñadas en Alemania por la casa Verreinigte Deutsche Metallwerk (VDM). Se hicieron diez millones de monedas de dos sucres y, en el caso de las de cinco sucres, se acuñaron únicamente quinientas piezas como muestra.


Según la versión más difundida, se optó por no poner en circulación estas monedas, por el efecto negativo que se pensaba podía producir en el mercado al contribuir al proceso inflacionario. Según la información de la que se disponía, las gran mayoría de piezas se fundieron; en el catálogo Krause se afirmaba que sólo habían sobrevivido alrededor de 35 ejemplares de la moneda de dos sucres y de 15 de la de cinco.

Sin embargo, parece que había una cantidad mayor en las bóvedas del Banco Central del Ecuador, tal como cuenta Ramiro Reyes en su Numismática Ecuatoriana (2013): los coleccionistas locales pidieron que las existencias de estas piezas se comercializaran, "lo que se concretó a finales del 2005. Se formalizó la venta por parte del Banco Central del Ecuador de un set con dos monedas, en número de 200 ejemplares, hecho que modificó notablemente el punto de equilibrio de la oferta y demanda de estas piezas que resultaron ser mucho menos raras de lo que se suponía" (p. 178).

Según el mismo autor, al momento existen cerca de cinco mil piezas de dos sucres y no más de 487 de cinco, de las 500 originalmente fabricadas.

En enero de 2015, en una subasta de la casa Heritage, el estuche de dos monedas preparado por el Banco Central del Ecuador se vendió en US$ 763,75. Siete años antes, en enero de 2008, la moneda de cinco sucrres había alcanzado el precios de US$ 1.200.

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