miércoles, 9 de mayo de 2018

CONFERENCIA DE JAMES MAZEPA EN EL COLLECTORS CLUB DE NUEVA YORK

Como anunciamos hace algún tiempo en este espacio, James Mazepa, quien fuera Presidente de la Federación Interamericana de Filatelia y es un destacado integrante del Grupo de Estudio Ecuador, fue galardonado el 5 de agosto de 2017 como Campeón de Campeones en la Exposición de la American Philatelic Society, realizada en Richmond (Virginia) por su colección de historia postal Colonial Central America que estudia, en ocho marcos, las tarifas, rutas y marcas postales de Guatemala, desde el siglo XVI hasta el establecimiento de la Federación, en 1823.

Esta colección se exhibió en Quito, como invitada especial y fuera de concurso, durante la Exposición Internacional EXPOAFE 150 AÑOS.



El pasado 18 de abril, James Mazepa presentó su colección en el Collectors Club de Nueva York, con una conferencia que aporta muy importante información sobre la prefilatelia y la historia postal centroamericana.

Los interesados en esta conferencia, pueden acceder a ella pulsando AQUÍ.

DOCUMENTO: EL VUELO GUAYAQUIL-ESMERALDAS EN SEPTIEMBRE DE 1922. DIARIO DE A BORDO

Emanuele Campagnoli
Entre el 10 y el 12 de septiembre de 1922, Emanuele Campagnoli, piloto de la Misión Militar Italiana en Ecuador, utilizó el hidroavión Macchi M18, donado por la Colonia China, para realizar un vuelo de Guayaquil a Esmeraldas, con escalas en Salinas y Manta, y regreso, transportando correo. Le acompañaron Ettore Lodi como observador y, como mecánico, Bruno Ceccovilli. Presentamos aquí el extracto del diario de bordo, que contiene los detalles de ese vuelo, y que fue publicado originalmente en la revistas el ejército ecuatoriano.

10 de septiembre de 1922

7.47 a.m. (hora de a bordo). Salida de Guayaquil, retardando noventa minutos la salida sobre la hora establecida, a causa del fuerte viento que soplaba. Cielo despejado.

8.20. El cielo se nubla y el viento, en este momento en que empezamos a avistar Posorja, se torna más veloz y nos obliga a bajar desde 600 a 200 metros. Como crecen las ráfagas en intensidad y el mar está agitadísimo nos consultamos para decidir el regreso, pero, a pesar del mal tiempo resolvemos seguir para no defraudar los anehlos de los habitantes de Manta y Esmeraldas.

9.10. Adelantando fatigosamente por las ráfagas pasamos sobre Chanduy.

9.27. Aguarizamos en La Carolina (Salinas).

11.30. Partimos para Manta, después de entregar la valija de correos. Las nubes están bajas y nos obligan a marchar a 200 metros de altura. El viento en forma de fuertes ráfagas nos azota casi a favor.

11.45. Pasamos sobre la Isla de Pelado.

12 m. Pasamos sobre la Isla de los Ahorcados.

12,30 m. Pasamos sobre el Cabo de San Lorenzo.

Ettore Lodi
12.38. Aguarizamos en el Puerto de Manta, donde las autoridades y el pueblo nos acogen entusiastamente. Las condiciones atomosféricas siempre malas nos aconsejan quedarnos a pasar la noche en Manta para continuar mañana el viaje.

11 de setiembre

7.48 a.m. Salimos de Manta arrojando mensajes de agradecimiento a las Autoridades y a la población. Fuertes ráfagas de viento. Nubes densas. Se marcha a 400 metros de altura.

8.17. Pasamos sobre Bahía y bajamos a pocos metros sobre las casas para arrojar el Correo y un Mensaje de Saludo.

9.10. A la altura de la Isla de Cojimíes el viento es fortísimo y en el mar hay tempestad. Precisamente aquí el motor falla por breves instantes, pero después continúa funcionando regularmente con gran satisfacción.

9.20. Nos encontramos a la altura del Cabo San Francisco. Termina la tempestad en el mar, el cual, sin embargo, está tan agitado que sería imposible aguarizar.

9.45. Pasamos Punta Gorda.

9.50. Aguarizamos frente a las casas de Esmeraldas donde el río es mansísimo y muy adecuado en el verano, para descender. Inolvidables recepciones de las autoridades y la población.

12 de setiembre

7.17 a.m. Recibido el correo para Manta, Salinas y Guayaquil, salimos de Esmeraldas. Cielo nublado. Viento débil.

7.25. Empiezan otra vez fuertes ráfagas de viento.

7.35. Bahía de San Francisco. Comienza a llover.

En el muelle, ante el hidroavión Machi M18, de izquierda a derecha, Ceccovilli, Campagnoli y Lodi

8. Mompiche. Continúa molestándonos la lluvia persistente.

8.33. Pedernales. Por fin acaba la lluvia. Nubes a 400 metros. Viento continuo. Mar agitado.

9.37. Aguarizamos en Manta, en cuya bahía el mar es muy manso.

11.06. Salimos de Manta después de revisar el motor y recibir el correo para Guayaquil Cielo despejado. Viento intenso. Las tijeretas son pájaros muy peligrosos, para los aparatos, porque al contrario de las otras aves que escapan solo al oír el ruido del motor, éstas se acercan curiosamente al hidroavión. El piloto, prudentemente, tiene muchas veces que apagar el motor y bajar de altura, evitar algún choque que sería muy peligroso.

Llegada a Guayaquil, después del vuelo por la costa ecuatoriana

12.30 p.m. Aguarizamos en la Carolina (Salinas) donde felicitamos al señor Juan de Dios Lecaro Rubira, porque la gasolina de su fabricación ha permitido efectuar el raid sin inconvenientes.

4.06. Salimos para Guayaquil y como está el cielo despejado podemos subir hasta 1.500 metros, donde hay poco viento. Pasamos sobre Playas donde arrojamos mensajes de saludo para la población y llegamos a la vista de Guayaquil.

5.22. Aguarizamos en Durán (Campo de Aviación "El Cóndor") después de haber recorrido entre ida y regreso 1.300 kilómetros. El motor marchó siempre con regularidad y el aparato demostró ampliamente sus buenas condiciones de vuelo. Probamos con magnífico resultado la gasolina de la Refinería Nacional del señor Lecaro Rubira.

ECUADOR, FALSIFICACIONES AEROFILATÉLICAS (IX): SCADTA, LA 50 Cts.

Italo Bongiovanni

Aquí entramos en otro capítulo verdaderamente triste de la historia filatélica de SCADTA, que justifica la palabra tragedia.
   
Habría sido, la de SCADTA, una historia maravillosa, si no hubiese encontrado una mano, mejor una mente delictuosa tan eficaz. Veamos los eventos.
    
Al fin del año 1930 SCADTA terminó su actividad comercial en Ecuador y cerró todas sus oficinas. Se puede imaginar que cada una de estas oficinas tuvo que enviar a la oficina central de Barranquilla una caja conteniendo los sellos sobrantes, los matasellos y los resúmenes administrativos y se puede imaginar que en las oficinas menores sobraron todavía sellos de la primera emisión, la PROVISIONAL. Esta hipótesis no es el punto central, lo cierto es que, mientras la parte administrativa fue recibida con el lógico interés, sellos y matasellos fueron abandonados en algún lugar con la intención de destruir todo.  Era un fastidio y un costo adicional y posiblemente fueron olvidados. ¿Fue así? Considerando lo que pasó después, es posible y probable y, de otro lado, era material sin importancia relacionado con una actividad cerrada. No tenía ningún valor, excepto para los filatelistas.
  
En los decenios que siguieron al cierre de SCADTA en Ecuador, salieron a la venta cantidades impresionantes del 50Cts. Una venta continua y metódica de sellos nuevos que ha incluido remates nacionales e internacionales por más de medio siglo. El mundo se ha llenado de 50Cts, a pesar que los sellos nuevos, según lo conocido, debían ser alrededor de 150. Pero solo en Ecuador hay, al día de hoy, el doble en ejemplares singulares y en bloques de cuatro. Un fialtelista de Quito encontró siete en una colección comprada en Grecia, otro declaró haber tenido a nueve antes de empezar a venderlos.
   
Hay que abrir los ojos, porque nos están vendiendo rarezas que no son tales. Al inicio de los años treinta el 50Cts costaba los  dos mil dólares actuales; en el año 2.000 bajó a alrededor de mil y hoy nadie lo compra por 250.

¿Y los 50Cts usados? Deberían ser los pocos que se despegaron de algunos sobres por humedad, más algunos pocos usados legítimamente en los últimos meses del año 1928 para franquear correspondencia.
   
Pero ahora que el mercado no absorbe más 50Cts nuevos, tampoco a precios de liquidación, empiezan a aparecer sellos usados. Es convencimiento mío que en 1928, ningún filatelista habría pedido una obliteración de favor de un bloque de cuatro del 50Cts, ya que al tiempo se coleccionaban sellos nuevos. Pero es de estos meses la aparición de un bloque de cuatro del 50Cts, perfecto, como nuevo, con obliteración central de favor. El bloque es auténtico, la obliteración legitima, pero ¿cómo es posible todo esto si la venta duró una hora y la cantidad total de sellos nuevos no llegó a 150 ejemplares?
  
La respuesta es dramática porque significa que podrán continuar a aparecer sellos auténticos de cualquier valor, nuevos y usados con cualquier fecha, lo que transformará el material filatélico de nuestras colecciones en chatarra.

Consideren también que en aquel tiempo los filatélicos eran tan pocos que nadie coleccionó hojas.

¿De dónde salen los de hoy?

URUGUAY 1928: UN ORIGINAL DISEÑO DEL ARCO Y LA PELOTA DE FÚTBOL

Hace algún tiempo, nuestro ya desaparecido pero siempre recordado amigo Juan Bosco Oberti, preparó un artículo en el que se refirió a las primeras emisiones del Uruguay relacionadas con los campeonatos de fútbol alcanzados por ese país, en las olimpiadas de 1924 y 1928. Creemos oportuno publicar nuevamente ese texto, hoy que estamos a poco de iniciar un nuevo campeonato mundial de fútbol.

Juan Bosco Oberti (+)   

El 29 de julio de 1928 se puso en uso la serie de tres estampillas, conmemorativas de la “Victoria del Equipo Uruguayo de Football en los IX Juegos Olímpicos-Amsterdam” valores 2, 3 y 8 centésimos, colores violeta marrón, rojo y ultramar, respectivamente, grabados en la firma local A. Barreiro y Ramos, en planchas de 20 sellos, papel mediano, dentado 12,5. Total 100.000 ejemplares de cada uno. El centrado por lo general es muy defectuoso.



Además, y con fecha 30 de julio se emitió por la Administración Nacional de Correos una tarjeta conmemorativa, en cuya tapa se mostraba el logotipo del correo y en la parte interior un diseño dejando lugar para las tres estampillas que fueron simplemente  pegadas con su goma original, pero sin matasellar. No se conoce la cantidad impresa de las tarjetas, pero opinamos que no fue muy abundante pues estaba destinada a autoridades nacionales, a los jugadores, y seguramente a algún filatelista que quiso guardarla como recuerdo.

No se conoce el nombre del dibujante, pero no fue bien recibido el diseño, donde se incluye un arco que se compone de los tres postes característicos florecidos, como si fueran árboles, y sostienen al parante superior, donde se ubica un típico nido de hornero, un ave clásica de nuestro país. Es un ave pequeña, muy elegante, que con su pico va llevando desde algún charco de agua cercano pedacitos de barro y pastos secos, dando forma redondeada a su vivienda, la que una vez finalizada le da fortaleza para defenderse de los vientos y a la vez cálida ubicación a su familia.

En la parte superior del diseño de la estampilla se ubican en cada esquina dos pelotas de fútbol, y al fondo el cerro de Montevideo, de donde surge el sol con sus rayos que se expanden dentro del arco.

La prensa filatélica local no recibió con elogios la ocurrencia del dibujante, antes bien y utilizando las páginas de una revista filatélica argentina donde se publicaban comentarios de las nuevas emisiones uruguayas, se hicieron críticas nada favorables.

La emisión, con un tiraje tal vez demasiado amplio para la época, fue vendida en conjunto, es decir con los tres sellos a la vez, y no tuvo una acogida filatélica muy intensa. El sobrante fue utilizado para uso del Servicio Oficial por los diferentes Ministerios y oficinas autorizadas, siendo perforada en ese caso con troqueles que semejan al cortar el papel, diamantes, coronas, trébol, etc. generalmente en doble dibujo. Estos sellos se conocen sólo matasellados, ya que las oficinas debían llevar un control de lo utilizado en su correspondencia, para estos y otros sellos, siendo sin embargo conocidas algunas estampillas oficiales que escaparon a ese control.            
  
Esta es la historia de la serie de estampillas olímpicas y futboleras de Uruguay conmemorativa de la segunda victoria del fútbol uruguayo en esas lides. Ya lo había hecho el correo también con tres estampillas portando la imagen de la Victoria de Samotracia, la primera vez, cuatro años antes, en 1924. En esa oportunidad se aplicó además un matasello con la frase “Uruguay, Campeón Mundial de Football” que de alguna manera se adelantó a los tiempos ya que al no existir ese tipo de competencia que recién se inició en 1930 –y que ganó Uuguay- se entendía que la olimpíada era la contienda mundialista. Este criterio no fue aprobado por la Federación Internacional, por lo que hasta ahora nuestro país tiene dos títulos olímpicos y dos mundialistas.



El 3 de agosto de 1965 las estampillas de 1924 y 1928 fueron incluídas en una hojita block del correo uruguayo, conmemorativas de los Juegos Olímpicos de Tokyo 1964.




Y el 29 de julio de 1977, con motivo del Sesquicentenario del Correo Nacional y de la Exposición Filatélica Uruguay 77, se emitió una hojita conteniendo cuatro sellos, uno de los cuales de valor $ 0.30, con el título y el logotipo de Argentina 78,  reproduce nuevamente la imagen de los sellos de 1924 y 1928 y agrega el texto de Uruguay campeón mundial 1924-1928.

LA HISTORIA DEL MUNDIAL CONTADA CON ESTAMPILLAS (XVIII). COREA-JAPÓN 2002: EL MUNDIAL EN DOS PAÍSES

Juan Pablo Aguilar Andrade
actualidadfilatelica@gmail.com


Por primera vez la Copa del Mundo no se jugó en Europa ni en América y por primera vez se lo hizo en dos países: Corea del Sur y Japón. La FIFA, con la misma lógica que le llevó a organizar la copa en Estados Unidos, escogió a dos países sin tradición futbolística (tan sin tradición que 18 de los 20 estadios tuvieron que ser expresamente construidos para el certamen) para que se hicieran cargo del campeonato de 2002. Esta vez, las cosas no salieron tan bien como en 1984: baja asistencia del público y problemas para la transmisión televisiva, pues la diferencia horaria obligaba a los americanos a ver los partidos en la madrugada.

Inicialmente, Corea del Sur y Japón compitieron por la sede, pero al final decidieron organizar el campeonato en forma conjunta, lo que a lo largo del proceso no dejó de traer dificultades, en las que la histórica rivalidad entre los dos países aportó un ingrediente adicional; después de esta experiencia, parecería que la FIFA no está dispuesta a repetir un campeonato en dos sedes.

Arriba, las hojas recuerdo emitidas por Corea del Sur en agosto de 1996. Abajo, las hojas de la emisión de mayo de 1997,
que incluyen las dos estampillas que formaron parte de la emisión y se incluyeron también en cuadernillos

El Mundial en los dos países fue también el que más tempranamente se anunció en el ámbito filatélico. La decisión de organizar la Copa den los dos países se dio en 1994 y dos años después uno de los anfitriones, Corea del Sur, inició una larga serie de emisiones preparatorias, con dos hojas recuerdo que se pusieron a la venta el 1 de agosto de 1996 (Scott 1887-1888), cuando faltaban dos años para que se iniciara el mundial de Francia.

La hoja recuerdo de la emisión coreana de 1999. Junto con ella
se puso a la venta una tira se tenant con las mismas estampillas de la hoja
El 31 de mayo de 1997 se emitieron dos estampillas (Scott 1903-1904), que aparecieron también en cuadernillos y en dos hojas recuerdo (Scott 1903a-1904a). El 31 de diciembre de 1999 apareció una tira de cuatro estampillas con escenas de fútbol (Scott 2009-2012), que se incluyeron también en una hoja recuerdo (Scott 2012b). Una larga serie con diez estampillas y cinco hojas se emitió el 25 de diciembre de 2000, con imágenes de los estadios en los que se jugaría el campeonato (Scott 2039a-2039o). La última emisión preparatoria se hizo un año justo antes de la inauguración de la Copa, el 31 de mayo de 2001, y fue otra serie de sellos y hojas recuerdo, esta vez con la historia de la participación coreana en los mundiales de fútbol (Scott 2055-2055j).

Menos amplia, filatélicamente, fue la preparación del otro organizador, Japón: una sola serie de tres estampillas emitida el 31 de mayo de 2001 (Scott B50-B52) y una pareja de sellos se-tenant que estuvo a la venta días antes de la inauguración, el 24 de mayo de 2002 (Scott 2818-1819).

La emisión coreana del 2000, con las imágenes de los estadios en los que se jugó el campeonato.
Junto con este bloque de estampillas se emitieron cinco hojas recuerdos en las que los sellos aparecen en parejas

Los sellos de 2001 muestran a las tres curiosas mascotas del torneo, tres muñecos “hechos de energía”: un entrenador bautizado como Ato, de color amarillo, y dos jugadores, Kaz y Nik, de colores violeta y celeste. Las estampillas de 2002 se emitieron también como parte de una hoja recuerdo, en la que se incluyó el calendario del campeonato.

Corea del Sur en los mundiales de fútbol. Las hojas recuerdo de la emisión de 2001. Las estampillas se emitieron también sueltas

Las emisiones japonesas conmemorativas del Mundial de 2002.
Arriba, izquierda, las tres estampillas de 2001 con las mascotas
del campeonato. Arriba a la derecha, y debajo, las estampillas
y la hoja recuerdo que se pusieron a la venta en 2002
Para el Ecuador, esta fue la primera vez que la selección nacional clasificó para la Copa, y lo hizo tras ocupar el segundo lugar en la eliminatoria sudamericana, entre Argentina y Brasil. Correos del Ecuador celebró este hecho histórico con dos estampillas y una hoja recuerdo dedicadas al equipo ecuatoriano y a la Federación Ecuatoriana de Fútbol (Scott 1623-1625). La emisión se hizo el 30 de abril de 2002. En las estampillas aparecen, en la de 90 centavos, el emblema de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, y en la de un dólar con cinco centavos, la selección, Alex Aguinaga, figura del equipo, y el entrenador Hernán “Bolillo” Gómez; la imagen de esta última estampilla se reprodujo en la hoja recuerdo de dos dólares.

Inicialmente se produjo un error en el emblema de la Federación, que aparecía en todos los sellos y en la hoja: la franja amarilla se hizo del doble de ancho que las franjas azul y roja, mientras que en el emblema las tres franjas eran iguales. Se desecharon las piezas con el error y se hizo una nueva impresión, con el emblema corregido. Sin embargo, el material defectuoso no fue destruido y salió a la venta seis años después, el 3 de noviembre de 2008, para suplir la falta de especies postales.

Junto con Ecuador, clasificaron en Sudamérica Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Costa Rica, Estados Unidos y México obtuvieron los cupos de Norte, Centroamérica y El Caribe. Camerún, Nigeria, Senegal, Sudáfrica y Túnez los de África y Arabia Saudita y China los de Asia. Por Europa participaron Alemania, Bélgica, Croacia, Dinamarca, Eslovenia, España, Inglaterra, Irlanda, Italia, Polonia, Portugal, Rusia, Suecia y Turquía. Corea del Sur y Japón, como organizadores, y Francia como campeón reinante, obtuvieron sus cupos por derecho propio.

La Copa se inauguró en Seúl, el 31 de mayo de 2002, con el partido en el que los franceses empezaron su camino hacia la pérdida del título, cayendo derrotados por un gol a cero frente a Senegal. Terminarían últimos en su grupo, sin haber anotado un solo gol, luego de empatar a cero con Uruguay y perder por dos a cero con Dinamarca. Que el defensor del título no supere la fase de grupos no había ocurrido desde que Brasil no pudo hacerlo en el campeonato de Inglaterra, en 1966.

El día de la inauguración, Corea del Sur emitió seis hojas recuerdo con los grupos en los que se distribuyeron las selecciones en la fase inicial del campeonato (Scott 2082-2082j).

La temprana eliminación de los campeones no fue la única sorpresa del Mundial de 2002. Argentina tampoco pasó de la fase de grupos, mientras que Italia cayó en los octavos de final ante Corea aunque, como se verá, en medio de un arbitraje cuestionado. Senegal llegó a los cuartos de final y terminó octavo en la clasificación general, mientras que Turquía llegó hasta la fase final, en la que alcanzó el tercer puesto tras caer frente a los brasileños (cero a uno) y vencer a los coreanos (tres a dos).

A la izquierda, loa hoja recuerdo ecuatoriana conmemorativa del Mundial de 2002. Junto con ella se emitió una estampilla
con la misma imagen y otra que se reproduce en la esquina superior derecha. En la esquina inferior derecha,
la estampilla con el error, que se emitió en 2008 para solucionar el desabastecimiento de especies postales

El Ecuador se estrenó en los mundiales con una derrota por dos goles a cero frente a Italia, el 3 de junio, en Sapporo. Si bien en su último partido pudo vencer a Croacia por la mínima diferencia, la derrota previa por dos a uno ante México le ubicó en el último lugar del grupo.

Un ecuatoriano fue protagonista polémico del partido entre Italia y Corea del Sur: el árbitro Byron Moreno. Italia llegó al encuentro con un curioso récord: los árbitros le habían anulado cuatro goles en dos partidos de la fase de grupos; Moreno incrementó la cuenta al anular un nuevo gol italiano (un gol de oro en tiempo suplementario), pero además concedió a Corea del Sur un penal que no tuvo consecuencias y expulsó injustificadamente a Francesco Totti. Corea del Sur, con un gol de oro, pasó a los cuartos de final, donde un nuevo arbitraje bajo sospecha le permitió superar a los españoles y colarse entre los cuatro finalistas. El video de la expulsión (puede verse AQUÍ) muestra que al menos Byron Moreno cometió un error de bulto, aunque las actuaciones posteriores del árbitro (la suspensión en el fútbol ecuatoriano por otro escándalo arbitral y la participación en un caso de narcotráfico), generan graves dudas sobre la rectitud de sus actuaciones.

A la derecha, la estampilla brasileña que conmemoró el pentacampeonato. A la izquierda, los campeones de 2002.
De izquierda a derecha, de pie, Lúcio, Edilson, Gilberto Silva, Roque Júnior, Marcos y Cafú; en cuclillas,
Ronaldinho, Ronaldo, Roberto Carlos, Juninho Paulista y Rivaldo

El 30 de junio se jugó la final en Yokohama. Alemania y Brasil se enfrentaron en un partido en el que Ronaldo salió por sus fueros, pudo desquitarse del mal momento en la final de Francia y anotó dos goles que convirtieron a los brasileños en pentacampeones.

Corea del Sur rindió homenaje a sus jugadores con una hoja recuerdo que se emitió el 7 de agosto de 2002 (Scott 2105); para esa fecha, Brasil había conmemorado ya el pentacampeonato a pocos días de obtenerlo, con una estampilla que se puso a la venta el 2 de julio (Scott 2848).

EL VIAJE DE LINDBERGH A SUDAMÉRICA (XVII). HACIA CUBA

Charles Lindbergh


En la mañana del 8 de febrero partí de Haití hacia Cuba, en mi segundo vuelo más largo desde que dejé México, cerca de 800 millas. El Spirit of St. Louis había estado en el aire, a lo largo de su vida, por más de 459 horas. Había hecho 167 vuelos y volado cerca de 40.000 millas. Su motor original no había sido reemplazado y tampoco había sufrido reparaciones mayores. Ni el avión ni el motor habían tenido más del cinco por ciento de reemplazos; ambos estaban en buenas condiciones y parecían completamente capaces de volar otras 40.000 millas o incluso más. Creo que, con correcto cuidado y mantenimiento, el avión moderno y su motor pueden alcanzar hasta las 150.000 millas.

Sobre enviado desde Santo Domingo hasta Puerto Príncipe en el Spirit of St. Louis

El Correo de Haití no quiso pasar por alto la oportunidad para demostrarme su admiración llamándome "rey del aire" y marcando las cartas que circulaban en ese día con obliteraciones especiales que contenían frases de regocijo por el gran triunfo alcanzado. las estampillas, a las que se llamó Lindbergh, exhibían dos ramas de cafeto y un racimo de frutos en el centro.

La Sociedad Filatélica de Haití quiso así inmortalizar mi hazaña. También me ofrecieron una colección de timbres raros para que los conservara como recuerdo de mi visita.

Sobre enviado desde Puerto Príncipe hasta La Habana en el Spirit of St. Louis

A las nueve y veinte de la mañana tocaba ya en la parte oriental de la isla de Cuba. Debajo se veían terrenos cubiertos por vegetación semi tropical interrumpida aquí y allá por sementeras de diversas mieses y plantaciones de bananos. Unas cuantas millas más allá se divisaba un risco nevado que se elevaba a cientos de metros de la altitud que yo llevaba. Al norte el valle de Gunatánamo cubierto de cañaverales. La población de esta isla era densa y se veían varias ciudades. Llevaba en el avión tres valijas postales, que eran las primeras que acarreaba el Spirit of St. Louis. Una de dichas valijas era de Santo Domingo y, aunque me detuve en Puerto Príncipe por dos días, el correo llegó a La Habana varios días antes de los que hubiera empleado un vapor. Es el territorio ideal para inaugurar, de una vez para siempre, el tráfico aéreo, pues en esa forma los turistas acudirían allá atraídos por la fácil y pronta manera de viajar en esos lugares cubiertos de belleza climática e histórica. Sin embargo, las cosas avanzan en forma tal que no se puede decir que no sea un sueño imposible de realizar la unión de las dos Américas con líneas aéreas por la vía de las Antillas. También pronto se inaugurará el servicio permanente entre México y las repúblicas de Centroamérica, como desarrollo natural de los servicios existentes en los Estados Unidos.

LA MEDALLA QUE INSPIRÓ EL DISEÑO DEL PENNY BLACK

El 6 de mayo se cumplió un nuevo aniversario de la puesta en circulación de la primera estampilla del mundo, el Penny Black, sello de un penique negro emitido por la Gran Bretaña, que fue el punto de partida de una reforma postal que acabaría extendiéndose por todo el mundo.

El perfil de la reina Victoria, que ilustra la referida estampilla, no hizo sino reproducir un retrato que había aparecido algunos años antes en una medalla conmemorativa.

Cuando se probó el uso de estampillas para el servicio de correos, conforme la propuesta hecha por Rowland Hill, se convocó el 14 de septiembre de 1839 un concurso para diseñar el sello, concurso que tuvo un éxito inusitado: se recibieron dos mil seiscientas propuestas. Sin embargo, pese a que se adjudicó un premio dividido entre los cuatro mejores trabajos, ninguno fue adoptado.



Para Rowland Hill, el sello debía ser al mismo tiempo simple y seguro frente a las falsificaciones, lo que le llevó a desechar todos los diseños presentados en el concurso y plasmar en toscos dibujos la que, a su juicio, debería ser la primera estampilla de correos. Dos inscripciones: POSTAGE y el valor facial, con el perfil de la reina Victoria como único distintivo que permitiría identificar a la Gran Bretaña.

El diseño fue aprobado y el rústico bosquejo se puso en manos de Henry Corbould, para que le diera una forma adecuada. Para el retrato de la reina, Corbould se basó en una medalla de 1837, trabajada por William Wyon (1795-1851), y produjo una imagen que se reproduciría, a partir de entonces, en todas las estampillas británicas, durante el largo reinado de la soberana.

La medalla, hecha en bronce, tenía un diámetro de 54 mm. y conmemoraba la visita de la soberana a la City de Londres, en noviembre de 1837.

En el anverso de la medalla aparece el retrato de la reina, con las palabras VICTORIA y REGINA a los lados. Al reverso, el Guidhall, edificio del siglo XVI que sirve de sede a la City de Londres; al pie, la inscripción "IN HONOUR OF HER MAJESTYS VISIT / TO THE CORPORATION OF LONDON / 9TH NOV: 1837." en tres líneas horizontales. Se acuñaron 350 medallas.