lunes, 10 de agosto de 2020

SE POSTERGA EL CONGRESO DE LA FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE FILATELIA

Tomando en cuenta que, como consecuencia de la todavía presente pandemia de COVID 19, se mantienen las restricciones a viajes internacionales así como los peligros para la salud, la Federación Internacional de Filatelia resolvió, el pasado 8 de agosto, postergar la realización de su LXXII Congreso, que debía tener lugar en Yakarta el 10 de noviembre de 2020.


Ante la incertidumbre sobre el desarrollo de la enfermedad, el Directorio de la Federación prefiere no anunciar aún la fecha de realización del Congreso. Lo hará cuando exista certeza sobre las posibilidades de llevarlo a cabo, de acuerdo con las directivas que emanen de organismos especializados, en particular la Organización Mundial de la Salud.

sábado, 8 de agosto de 2020

LA MARCA DEL CORREO MAYOR DE QUERÉTARO EN LA NUEVA ESPAÑA

Jaime Benavides Villarreal
Carlos Federico Campos Rivas

Uno de los autores de esta nota, Jaime Benavides, participó el 11 de mayo de 2020 en el ciclo de conferencias diarias de Mi Oficina, con una presentación sobre el Correo Mayor de la Nueva España (pueden verla completa pulsando AQUÍ).

En esa oportunidad se presentaron las que hasta entonces se consideraban dos marcas distintas, la "delgada" y la "ancha" de Querétaro. De la primera se presentó una de las dos piezas conocidas, la dirigida a Oaxaca el 23 de mayo de 1751; de la segunda, se mostró la imagen de la única reportada, despachada a México el 7 de diciembre de 1760.

A la izquierda, la marca "delgada" de Querétaro (23 de mayo de 1751) y a la derecha, la "ancha" (7 de diciembre de 1760

Al poco tiempo, trabajando con Carlos Federico Campos en la revisión de algunas piezas del Correo Mayor, él notó algunas características de la marca "ancha", que le hicieron dudar sobre el hecho de que fuera una marca diferente; algunos elemento repetidos (la letra V y la letra A)  hacían pensar, más bien, en una doble aplicación de la misma marca.

De izquierda a derecha, marca "delgada", marcha "ancha" y los elementos
que aparecen repetidos en esta última:la letra V  y la letra A

Para despejar dudas, dividimos verticalmente la marca "ancha" y comparamos cada uno de los lados resultantes con los lados derecho e izquierdo de la marca "delgada"; no se encontraron diferencias.

Luego hicimos un análisis de la marca "ancha" con el programa informático Corel y las que a simple vista eran sospechosas duplicaciones, se mostraron claramente, y sin duda alguna, como tales. Aparte de las duplicaciones de las letras V y A, se repetían también las letras RO y se destacaba, adicionalmente, el empalme en los marcos superior, inferior y derecho.

Análisis Corel que permite identificar elementos de unión (los empalmes en los marcos superior,
inferior y lateral derecho) y repetidos (letras RO, A y V)

La conclusión es clara: no hay una marca "delgada" y una "ancha" sino una sola. La que se conocía como marcha "ancha" es, en realidad, una doble marca "delgada". Tenemos, entonces, tres piezas documentadas con marcas del Correo Mayor de Querétaro, una de ellas con una doble aplicación.

Una presentación más detallada, que se incorporará como corrección a la conferencia que se dictó inicialmente, puede encontrarse pulsando AQUÍ.

UNA LETRA DE CAMBIO DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES DE 1869 CON SELLADO MÚLTIPLE

Miguel Emilio Ravignani

El papel sellado de la Provincia de Buenos se caracterizaba, en esa época, por llevar cuatro marcas: un sello seco en relieve con el valor, un contrasello también seco con el año de vigencia, y otras dos marcas en color con las mismas indicaciones. Asimismo, para el año 1869, la ley de papel sellado había establecido 18 clases, la mayor de las cuales correspondía al sello de 750 $ m/c (pesos moneda corriente), válido para obligaciones de 400.001 a 500.000 $ m/c para un plazo mayor a los 90 días; mientras que para el caso de que el vencimiento no superara los 90 días, el impuesto se reducía a 500 $ m/c. En caso de que el monto del documento fuese de más de medio millón, la ley indicaba que debían aplicarse tantos sellos como fuesen necesarios para continuar la escala en forma proporcional a la establecida.   

Hay que aclarar que los pesos moneda corriente eran utilizados en la Provincia de Buenos Aires, mientras que la Nación se regía por los pesos fuertes ($F). La relación entre ambas monedas era que 25 $ m/c equivalían a un peso fuerte.

Pasemos a analizar la pieza que dio motivo a este artículo: Se trata de una letra de cambio, a la orden del Banco de la Provincia, firmado el 6 de noviembre de 1869, por un monto de 80.000 $F, lo que correspondía a 2.000.000 $ m/c. Como la obligación era a 90 días, el impuesto que debía abonarse era de 2.000 $ m/c (cuatro veces el impuesto de 500).




Pero, en ese entonces, no existía un papel sellado de dos mil pesos, entonces se recurrió al de mayor denominación existente y se lo complementó con los sellos necesarios hasta completar el monto del impuesto correspondiente. Como el documento poseía originalmente la indicación de 750 pesos en su margen izquierdo, se le agregó, con un sello de mano, la leyenda 1250 pesos. Más complejo fue en el caso de los sellos en relieve. El papel ya tenía uno de 750 pesos, y tuvieron que agregársele dos sellos de 600 pesos y uno de 50.

Esta pieza puede ser considerada como de suma rareza; en primer lugar, porque no son comunes los sellos combinados, se trata además de la combinación más numerosa conocida y porque también son sumamente raros los sellos de 600 y 750 pesos. De hecho, el valor más alto, para esta época, que se puede ver en la bibliografía publicada es el de 200 pesos.     

Bibliografía

Akerman, Clive FRPS,L. The Revenue Stamps of Argentina. Volumen I: The Province and Municipalities of Buenos Aires. England, 1999.

Berriso, Eugenio y Pezzimenti, Héctor. Papel sellado de Buenos Aires, Provincia y Estado (1821 – 1900). Buenos Aires, 2002.     

MIS PRIMEROS TREINTA AÑOS EN LA A.F.E.

Luis Carlo
lfcarlo@telconet.net

Creo que todos los filatelistas tenemos períodos de intermitencia en nuestra afición. En mi caso fue durante la Universidad y en mis primeros años de matrimonio. Ya con familia formada y ejerciendo profesión entonces estaba listo para retomar mi colección en donde me había quedado.

Lo primero que hice fue ponerme al día con el Club Filatélico Guayaquil, visitar a los comerciantes activos de Guayaquil. Aún estaba con vida Justo Campaña y también Efrén Cherrez. En esa etapa conocí a Elvis Vélez que me consiguió muy buen material para mi colección.

Pero pasado un tiempo parece que ya se habían cumplido algunas metas, particularmente en el plano de conocimiento filatélico.  El CFG había dejado de sacar sus publicaciones “Guayaquil Filatélico” (1982) y “Ecuador Filatélico”  (1984).  Recordé entonces que en Quito había otro club y que continuaba publicando su revista llamada “El Coleccionista Ecuatoriano”.  Decidí entonces hacerme socio de la Asociación Filatélica Ecuatoriana.

Luis Carlo, izquierda, nos cuenta su experiencia de 30 años de actividad filatélica en la Asociación Filatélica Ecuatoriana,
desde que el entonces presidente de la institución, Guillerme Peña (derecha), le comunicará que había
sido admitido como socio mediante la comunicación que consta al centro

Les escribí, me respondieron, llené la solicitud en la que previamente me recomendaba para mi afiliación un Sr. Guillermo Peña, que no conocía.  Con fecha 13 de agosto de 1.990 emitieron un recibo por mi cuota de inscripción y cuota anual asignándome el número de socio 241.

Posteriormente recibiría mi primer número de El Coleccionista Ecuatoriano, y cada mes recibía un listado titulado AFE Remate No. XX. El listado tenía varias columnas: Lote No, Estado, año de emisión, motivo y notas, Ref. Banco Central, Yvert, precio base en sucres. Esto fue nuevo para mí. No conocía de esta importante actividad, que a lo largo de estos 30 años he podido ser testigo que se ha realizado  casi sin interrupción  (al menos eso creo). Me di cuenta que habían dos subastas especiales en agosto y diciembre con muy buen material.

Mi única experiencia en una subasta había sido en el CFG hacía muchos años. No fue una buena experiencia, pues en aquella ocasión Carlos Wong se llevó absolutamente todos los lotes. No me quedaron ganas de volver a participar en una subasta.

El número de diciembre de 1989 de El Coleccionista Ecuatoriano, que se distribuyó en 1990,
con cartas como la que consta a la izquierda, dirigida al autor de esta nota


Como socio les escribí a la AFE y les mandé una mancolista de mis necesidades.  Me respondió Guillermo Peña quién además me llamó por teléfono y me dio la suficiente confianza para que participara en las subastas, que envíe mis ofertas por escrito y que él se encargaría de presentarlas en mi representación. Si ganaba algo, él me comunicaba, yo le enviaba el pago correspondiente, y luego él me enviaría por TAME los lotes ganados. Proceso que se repitió por muchos años. Gracias a esta llamada telefónica pude conseguir excelente material para mi colección, a muy buen precio. Cómo cambió mi colección con esa llamada telefónica de Guillermo. También en esa época me ayudaban con mis ofertas Maruja de Chiriboga y Rodrigo Páez. A Rodrigo lo conocí en una de mis visitas a Quito, a Doña Maruja no la conocí aunque la traté muchas veces por teléfono.

Al año siguiente (1.991) fui invitado a colaborar con la  sede social de la AFE. Lo que hice gustoso. Luego vendría la invitación para participar en una exposición filatélica nacional, para lo cual tuve que desempolvarme pues no había expuesto desde mi época de filatelista  juvenil. Luego vendrían invitaciones para participar en exposiciones internacionales, las primeras en las que participé.  Sin importar los premios, a mí me interesaba la participación, y que gracias a Guillermo que tenía la gentileza de invitarme, de inscribirme, y de llevar o lograr que alguien lleve mi colección.

En alguna ocasión durante un viaje familiar aproveché para conocer el almacén del Dr. Georg Maier, en donde tuve la oportunidad de conocer a Olivier Bertossa. Poco tiempo después se dio su prematura partida. Nos dejó ese gran catálogo especializado que todos usamos con frecuencia.

Los años pasaron, y era hora que la nueva generación de AFE tome la posta. El primero en contactarme fue Pablo Pérez, quien en un viaje a Guayaquil aprovechó para conocerme en persona.

Seis mil sucres era el valor de la cuota anual en la Asociación Filatélica Ecuatoriana, hace treinta años, en 1990. Un año
después, el 12 de mayo de 1991, se inauguró el nuevo local social, tras cinco años de esfuerzo conjunto de los socios.
La foto registra la colocación de la primera piedra del nuevo local, en octubre de 1985: de izquierda a derecha,
Augusto Pérez, Guillermo Peña, Antonio Carrillo, Rodrigo Páez, Odita de Cataldi, Giovannio Cataldi y Alfredo Fuentes

En una exposición filatélica en Quito  conocí al nuevo presidente de AFE, Teddy Suárez. Aquí pude darme cuenta que la nueva generación de AFE tenía lindas y muy completas colecciones. Tuve la oportunidad de conocer a algunos de ellos durante la Exfigua 2016, Paul Novoa, Diego Vásconez y Jaime Garzón. Con Jaime había tenido contacto previo pues le compré su gran obra: El Album de sellos de Ecuador, que ahora utilizo como una extensión del Catálogo del Banco Central.

En alguna ocasión me visitaron en mi trabajo Hernán Olgiesser, quien vino a conocer mi colección de errores y variedades de Ecuador. Más adelante me visitaría y conocería a Guillermo Estrella.

Luego conocería a Juan Pablo Aguilar, y el gran trabajo que realiza en su blog Actualidad Filatélica.  Solicité ingresar al Grupo de Estudio Ecuador y recibí el gran honor de ser aceptado. Juan Pablo tuvo la gentileza de publicar mis primeros artículos filatélicos.  En una visita que hizo a Guayaquil pude conocer a Miguel Naranjo.  Quien vino a conocer la colección de autos antiguos de mi papá. No se pudo concretar conocer a Oswaldo Navas, pero en algún momento se dará.

Hace pocos días Oswaldo y Janira Mármol aceptaron gentilmente publicar un resumen de mi artículo referido a la calle Mendiburu en la columna de diario El Comercio: El Rincón del Filatelista.

La AFE llega en este mes a sus 85 años de existencia con la particularidad de tener a su primera Presidenta, Janira Mármol.

El ingreso al local de la Asociación Filatélica Ecuatoriana y una dispersión en 2011

Estos 30 años en AFE han sido una buena experiencia en mi vida. He sido testigo de grandes cambios. Las comunicaciones y la forma de llevar las subastas son un ejemplo de estos cambios. Primero recibía el listado de la subasta por correo, unas veces franqueada en forma mecánica (lo que no me gustaba, pues prefería la estampilla para mi colección).  Luego nos pasamos al envío por fax, con lo que las estampilla desparecieron del todo. La recepción del material siempre fue por TAME, nunca por correo. Luego y en forma mas reciente  pasamos a Servientrega. En algún momento se empezaron a incluir imágenes en blanco y negro en el listado, y para los remates especiales se empezaron a incluir imágenes a color impresas. Eso fue un gran avance. Mientras Elvis Vélez en el CFG incluyó el envío por CD de imágenes escaneadas. La  AFE nunca adoptó esta modalidad. Pero cuando ya llegó el correo electrónico y después que Ebay irrumpió en el panorama filatélico las imágenes jpg del material a subastar y el envío por Email ha sido la norma  hasta la presente fecha. En el caso de las estampillas una imagen habla poderosamente mucho más que la mejor y más detallada descripción en palabras.

En este año y obligado por la circunstancias que impiden las subastas presenciales, AFE inició la modalidad de subastas online  a través de la plataforma zoom. Por primera vez en mi vida pude estar en una subasta AFE. Había visto fotos, y me di cuenta que durante las subastas se brinda con vino. Se notaba que el ambiente era bueno y de camaradería.  Que gran experiencia fue esa tarde. En primer lugar el martillador Miguel Naranjo, fue un espectáculo aparte, con gran entusiasmo y dando muestra de su gran conocimiento en una forma vertiginosa e incansable durante 3 horas y media llevó a cabo el arbitraje de las pujas. Tremendo trabajo del martillador, ni me lo imaginaba que así podía ser. Y las pujas que se dieron ese día fueron un espectáculo, el particular “Voy, voy, voy”, para indicar que iba por el siguiente valor en la puja.  Vaya que ese día hubo records. El lote mejor vendido en toda la historia de las subastas, y además la subasta con mayor venta de toda la historia.  Inolvidable esa tarde que considero mi primera verdadera experiencia en vivo en una subasta. Ojalá que cuando este problema acabe estas continúen para quienes por diversos motivos no podemos viajar a Quito podamos estar presente aunque sea de una manera virtual.  Tres horas y media dura una subasta, no tenía ni la más mínima idea de que esto pasaba cada mes.

Este es más o menos un resumen de mis actividades en la AFE durante estos primeros 30 años. Lo mejor de todo es que mi lista de amigos aumentó en esta gran asociación con la que compartimos fecha de aniversario y nacimiento. Muchas gracias AFE, gracias también  a todos quienes han hecho y siguen haciendo de ésta la  gran institución filatélica que es. Y sobre todo a Guillermo Peña, quien una tarde me llamó por teléfono y me dio la suficiente confianza para que mi colección diera un paso muy importante durante todos estos años. 

MADRE DESCONOCIDA: UNA PARTIDA DE NACIMIENTO DE 1911

Roberto Ortiz Safadi

Uno de los atractivos del coleccionismo de timbres fiscales proviene de los documentos que los contiene, muchos de los cuales aportan importantes datos históricos, información relevante o curiosidades como la que se presenta aquí: una partida de nacimiento del año 1911, que reposa en la colección del autor.

El documento fue extendido el 26 de enero de 1911 "beinte y ceis de Enero de mil novecientos onse", según la ortografía original), en Olmedo, población de la provincia de Manabí, en la costa ecuatoriana, y da fe que en la cercana localidad de Boquerón, nació dos días antes, el 24 de enero, a las siete de la noche, Guillermo Agustín Delgado.



Lo curioso es que el niño fue inscrito por su padre, soltero, quien con este acto lo reconocía como hijo ilegítimo, según las categorías del derecho de entonces, y declaraba que la madre era desconocida.

El documento fue legalizado con el pago del impuesto patriótico que se estableció en 1911, durante un momento de tensión territorial con el Perú, para financiar la defensa nacional. Consta, por eso, el Timbre Patriótico de diez centavos, que en este caso es un timbre provisional resultante del resello de un timbre fiscal de igual valor, que se emitió para el bienio 1901-1902.

THE FORWARDING AGENTS IN MEXICO (V)

Alicia S. Gutiérrez
from Mexicana, Journal of MEPSI, October 1989
compiled by Jaime Benavides








[4] J. H. Parrot was the U.S. Consul at this port.

[5] For complete wording of this forwarder’s handstamp, see MEXICANA, October 1984, p. 131.
[6] This forwarder also operated from Veracruz. Late last century the name Labadié is found related to a very important drug store, “Drogería de la Profesa” located on Profesa Street (now Avenida Madero), owned by Labadié y Cia.
[7] This merchant also had offices in Veracruz.

PRIMER CORREO AÉREO DE COSTA RICA A EUROPA (VI)

Arq. Enrique Bialikamien
FRPSL - Juez FIP


USOS TEMPRANOS DE LA PRIMERA TARIFA

Sobre dirigido a Alemania el 6 de agosto de 1939. Pagó C 1,35 céntimos. Porte sencillo enviado pocas semanas antes del comienzo de la II Guerra Mundial.



Sobre dirigido a Alemania el 7 de junio de 1940. Pagó un porte de C 2,50 céntimos (doble porte). CENSURA MILITAR ALEMANA EN FRANKFURT.



Sobre dirigido a Alemania el 25 de noviembre de 1939. Pagó un porte de C 3,65 céntimos (triple porte). CENSURA CIVIL ALEMANA.



USOS TARDÍOS DE LA PRIMERA TARIFA

Sobre dirigido a Alemania el 7 de julio de 1940. Recibido en Lisboa el 11 de julio. Pagó un porte de C 1,35 céntimos (porte sencillo). CENSURA MILITAR ALEMANA EN FRANKFURT.



Este sobre perteneció al señor Thomas H. Boyle Jr. El mismo se observa en la página 613 de su libro AIRMAIL OPERATIONS DURING WORLD WAR II. La ruta especificada por Boyle dice que el sobre voló por PAA a Nueva York desde San José vía Cristóbal y Miami, y desde Nueva York a Lisboa por FAM 18. La compañía DHL llevó el correo de Lisboa a Alemania.