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lunes, 11 de mayo de 2026

LA FALSIFICACIÓN DE MONEDAS PREDECIMALES EN EL ECUADOR: UN LIBRO DE GEORG MAIER Y JUAN PABLO AGUILAR

Falsificar moneda se ha considerado siempre un delito, pero, en los primeros años de la República del Ecuador, fue actividad generalizada, que permitió proveer al mercado de piezas que, aunque ilegales y sin el contenido de oro o plata requerido, servían para afrontar la grave escasez de circulante, derivada de la falta de minas y de ingreso de recursos por la vía de las exportaciones. 

Eso explica que, pese a las declaraciones oficiales, la falsificación fuera, en realidad, una actividad tolerada, de la que se ocupaba incluso la clase dirigente y el propio gobierno, este último por la vía de rebajar el valor en metálico de las monedas que acuñaba. A fines de los años 30 e inicios de los 40 del siglo XIX, la moneda falsificada representaba alrededor del cincuenta por ciento del total del circulante. 

Es a esta parte de nuestra historia numismática a la que se dedica el libro que acaban de publicar Georg Maier y Juan Pablo Aguilar: Ecuador. Las monedas predecimales de plata y sus fasificaciones (1822-1863).

Los autores llaman la atención sobre la importancia de la moneda falsificada en los primeros años de la República, y sobre la necesidad de estudiarla adecuadamente y, en el caso de los numismáticos, de hacerla parte de sus colecciones. 

Es una edición bilingüe, en castellano e inglés, con indicaciones para entender el sistema monetario predecimal y una explicación del contexto histórico de inicios de la República, que permite entender el porqué la falsificación monetaria se convirtió en un instrumento que permitió satisfacer las necesidades del mercado y, precisamente por ello, fue no solo tolerada sino, incluso, realizada por las propias autoridades.

El libro, que fue editado por Silva Editores, de Quito y tiene un prólogo de Carlos Iza, detalla la historia de las casas de moneda de Popayán y Quito y explica el funcionamiento de esta última. Incluye datos de emisión monetaria y un detalle de las acuñaciones hechas en la Casa de Quito, y contribuye con elementos para el estudio de las monedas falsificadas y para distinguir, en la medida de lo posible, el material auténtico del que se falsificó para que circulara en el mercado, separando este último de las producciones posteriores, cuyo único objetivo es defraudar a los coleccionistas.

El libro está a disposición de los interesados y puede enviarse a cualquier lugar del Ecuador. Quienes quieran adquirirlo pueden comunicarse con el correo electrónico actualidadfilatelica@gmail.com. Para fuera del país, se puede acordar el mecanismo que más convenga a los compradores, tomando en cuenta que el servicio de correos dejó de funcionar en el Ecuador hace más de cinco años.

martes, 29 de junio de 2021

RAMIRO REYES DICTARÁ UNA CONFERENCIA SOBRE NUMISMÁTICA EL JUEVES 1 DE JULIO

Como parte de los preparativos para la III Convención de Historiadores y Numismáticos, que se realizará en Cartagena de Indias entre el 1 y el 5 de diciembre de 2021 (puede visitar la página de la Convención pulsando AQUÍ), se ha previsto un ciclo de conferencias preliminares. 

Dentro de ese ciclo, este jueves 1 de julio de 2021, a partir de las siete de la noche, hora de Quito (GMT -5) habrá una conferencia sobre numismática ecuatoriana.

Ramiro Reyes, miembro del Grupo de Estudio Ecuador, experto numismático y autor de un libro fundamental dedicado a la numismática ecuatoriana, disertara sobre la transición del sistema octavario al sistema decimal en el territorio ecuatoriano. Ramiro es, además, un reconocido estudioso y conocedor del papel sellado.

La conferencia se realizará utilizando la plataforma Zoom. Pueden inscribirse ya para recibir el enlace para la conferencia, pulsando AQUÍ.

Si no pueden asistir a la conferencia, la misma estará disponible a partir del 3 de julio en el canal de Youtube de la Convención, donde encontrarán también las demás conferencias del ciclo, pulsando AQUÍ.

viernes, 29 de mayo de 2020

ECUADOR: LA MONEDA DE 4 REALES DE 1842

El Ecuador acuñó monedas de 4 reales desde 1841 a 1845 y luego, en 1855, 1857 y 1862. En los tres primeros años, se mantuvo en el anverso de la moneda el escudo de Colombia y en el reverso el ecuatoriano, con las inscripciones REPUBLICA DEL ECUADOR / QUITO, en el anverso, y EL PODER EN LA CONSTITUCIÓN, las siglas del ensayador y el año de acuñación, en el reverso.

Cuatro reales de 1842, variedad dos astas

En la moneda acuñada en 1842 se presentan dos variedades, precisamente en el escudo colombiano.

Cuatro reales 1842, variedad con tres astas

Se trata de un número distinto en las astas de las flechas que cruzan detrás del haz de armas consultares. Aunque en los dos tipos de monedas hay tres puntas de flecha, las astas son dos en un caso y tres en el otro.

Detalle de la variedad, a la izquierda dos astas, a la derecha tres.

Según Eduardo Carrión, esta variedad se presenta también en otras fechas de acuñación y la "variedad de tres astas es considerablemente más rara.

jueves, 8 de agosto de 2019

8 ESCUDOS DE 1840 EN LA SUBASTA DE AUREO & CALICÓ

La casa de Aureo & Calicó realizará su próxima subasta el 19 de septiembre de 2019, en la que ofrece una buena cantidad de piezas variadas, de diversos países y épocas. Los interesados pueden consultar el catálogo completo, pulsando AQUÍ.



Entre los lotes ofertado se encuentra una moneda predecimal ecuatoriana, de oro. Se trata de una pieza de 8 escudos de 1840, que según el catálogo tiene una muesca en el borde, golpecitos y rayitas.

El precio de salida es de 2.200 euros y se estima que se podrá vender en hasta 3.000.

domingo, 10 de marzo de 2019

LA MONEDA DE 8 ESCUDOS DE 1855 EN LA SUBASTA DE AUREO CALICÓ

Este 14 de marzo de 2019, la casa de subastas Aureo & Calicó realizará su subasta 328 que incluyen, como una de las piezas ofertas, una moneda de oro de 8 escudos del Ecuador, acuñada en 1855. Se trata del lote 474 de la subasta, para el cual se ha fijado un precio base de 5.500 euros y se espera que pueda alcanzar los 7.000.

La moneda ecuatoriana de 8 escudos de 1855, que se ofrece en la subasta de Aureo & Calicó

Esta fue la penúltima acuñación de este tipo de moneda, que muestra en anverso el retrato de Simón Bolívar y en reverso las armas de la República. El ensayador fue Guillermo Jameson, cuyas iniciales constan al reverso. Estas piezas fueron acuñadas en la Casa de Moneda de Quito.

Nótese que el 5 final está montado sobre el número 2

Como es usual en las monedas de 8 reales de 1855, la acuñación se hizo utilizando las piezas de 1852 y el 5 final del año aparece montado sobre el número 2.

sábado, 9 de febrero de 2019

ECUADOR: VARIEDADES EN EL MEDIO REAL DE 1833

Alfonso Carrillo Benítez


Se describen las variedades encontradas en la primera moneda acuñada en la Casa de Moneda de Quito: el medio real de 1833. El Medio Real es una moneda de plata de 0.666 de fino, de 16 milímetros de diámetro y de 1,7173 gramos de peso, y las variedades se producen en la denominación de la pieza que se encuentran en el reverso a los costados del primer escudo de armas:

Variedad 1:  La denominación de la moneda está representada en el número quebrado ½ y la letra R.



Variedad 2:  Se lee en el anverso las letras M R dispuestas a los costados del escudo que representan “Medio Real”.



Variedad 3: La denominación de la moneda con resello. Sobre el quebrado “½” la letra “M”.

Se considera que la Variedad 1 es la original con cuños elaborados en la Casa de la Moneda de Pasto. El facial de la moneda con el quebrado (½) era usual en las piezas de la Gran Colombia. Hay indicios que esta moneda fue acuñada desde fines de diciembre de 1832, y por tanto con anterioridad al Decreto del General Juan José Flores del 12 de Enero de 1833 en el que se precisaban las características.

domingo, 21 de enero de 2018

LAS VARIEDADES EN LA MONEDA DE 8 ESCUDOS DE 1841

Entre las piezas vendidas en la subasta de Stack's Bowers que reseñamos en nuestra anterior entrega, se incluyeron las dos variedades de la moneda predecimal de oro de ocho escudos, acuñada en 1841.

Al pie del busto que aparece al anverso, entre los pliegues de la túnica, aparece en un caso un triángulo y, en el otro, una letra S acostada.



La primera se vendió en US$ 19.200 y la segunda en US$ 20.400.

Los interesados en más detalles de esta subasta, pueden pulsar AQUÍ.

domingo, 14 de enero de 2018

TODO UN SUCESO LA SUBASTA DE STACK'S BOWERS. US$ 456.000 POR UNA MONEDA ECUATORIANA

8 escudos de 1844. Se vendió en US$ 456.000
Como Eldorado, identificó la casa de subastas Stack's Bowers la colección de monedas colombianas y ecuatorianas que puso a la venta en Nueva York, este viernes 12 de enero de 2018. 361 monedas colombianas coloniales y 42 ecuatorianas, de estas últimas, 33 de predecimales de oro, 6 predecimales de plata y 4 decimales de oro. Una segunda parte de la subasta incluye 344 piezas colombianas, coloniales y republicanas.

Todas las monedas ecuatorianas se vendieron, y los precios alcanzados muestran que despertaron gran interés y fueron arduamente disputadas por los interesados.

El precio más alto, US$ 456.000, se pagó por la moneda de 8 onzas de oro de 1844, el Rey de las Onzas, tal como fue identificado en el catálogo de la subasta. Se trata de la única pieza conocida en la actualidad; la última vez que salió a la venta fue en la subasta de la colección Mortimer Hammel, realizada por la casa Stack's en 1982, y se vendió en US$ 32.000. Al parecer existía otro ejemplar en la colección de Enrique Maulme, pero fue robada y se ha perdido su rastro. El precio alcanzado superó con creces al estimado de entre US$ 75.000 y US$ 150.000 fijado en el catálogo.

8 escudos de 1842. Se vendió en US$ 102.000
Otra moneda de 8 escudos, la acuñada en 1842, superó también el precio estimado de entre treinta y cinco y setenta mil dólares y se vendió por el precio total de US$ 102.000. Salió a la venta por última vez en octubre de 1972, cuando Stack's subastó la colección de Alfred R. Globus.

De la moneda de 8 escudos de 1845 existen tres variedades, una con el busto de Bolívar mirando a la derecha y dos con la mirada hacia la izquierda; de estas dos últimas, una muestra el escudo de armas con las astas de las banderas en la parte inferior y otra sin esas astas. Las variedades con y sin astas se ofrecieron en la subasta y alcanzaron, la primera, un precio de US$ 40.800 y la segunda US$ 48.000.

US$ 48.000 se pagó por la moneda de 8 escudos de 1854; otra pieza de la misma moneda, pero de inferior calidad, alcanzó US$ 3.600. 

Se vendieron también las piezas de 8 escudos acuñadas en 1838 (US$ 43.200), 1839 (US$ 7.800), 1840 (US$ 21.600), 1843 (US$ 6.600), 1847 (US$ 27.600), 1848 (US$ 31.200), 1850 (US$ 21.600), 1852 sobre 1850 (US$ 15.600), 1855 (US$ 2.400) y 1856 (US$ 5.040).

Entre estas piezas salió a la venta la acuñación de 1849 sobre 1847, pieza de extrema rareza que se tenía como no confirmada y que podemos ver ya como existente; se pagó por ella US$ 31.200.

Las monedas de 8 escudos de 1845, variedades con astas (izquierda) y sin astas (derecha), por las que se pagaron US$ 40.800 y US$ 48.000

La subasta incluyó seis monedas de 4 escudos (1836, dos ejemplares de la de 1837, 1838, 1839 y 1841), por las que se pagaron, respectivamente, 5.040, 10.200, 3.000, 13.200, 15,600 y 11.400 dólares. 

Entre las cuatro monedas de dos escudos que se ofrecieron, la de 1834 se vendió en US$ 17.400 (1834), dos ejemplares de la de 1835, ensayador Guillermo Jameson, alcanzaron US$ 7.800 y US$ 2.880. También se vendió la rarísima pieza de 1835, ensayador Felicísimo Pardo, de la que no se conocen más de tres ejemplares, en US$ 9.600.

Las raras monedas de 8 escudos 1849 sobre 1847 (izquierda) y 2 escudos ensayador Felicísimo Pardo, se vendieron en US$ 31.200 y US$ 9.600, respectivamente

Tres monedas de un escudo de los años 1833, 1834 y 1835 se adjudicaron en 1.200, 4.320 y 2.400 dólares, respectivamente.

También salieron a la venta tres ejemplares de la Moneda de Quito, dos con la contramarca en monedas de dos reales de 1819 y 1821 y una en moneda de 8 reales de 1821. Se vendieron en US$ 1.020, US$ 1.080 y US$ 1.680, respectivamente.

Las tres monedas con contramarca MDQ, sobre 2 reales de 1821, 8 reales de 1821 y 2 reales de 1819,
que se vendieron en US$ 1,080, US$ 1.680 y US$ 1.020, respectivamente

Las monedas de 8 reales de 1846 y 1858 y la de 4 reales de 1862, cuño francés, se vendieron en US$ 3.600, US$ 900 y US$ 9.000, respectivamente.

Monedas de 8 reales de 1846 y 1858 y de 4 reales de 1862, vendidas en 3.600, 900 y 9.000 dólares


Finalmente, dos monedas de diez sucres de 1899 y 1900 se vendieron en US$ 1.200 cada una y dos cóndores de 1928 en US$ 2.400 y US$ 1.320.

martes, 12 de septiembre de 2017

OLMEDO Y LAS ONZAS DE ORO DE 1840

Olmedo, imagen en la serie
Hombres Ilustres de 1899
José Joaquín Olmedo (1780-1847), Presidente de la Provincia Libre de Guayaquil (1820-1822), fundador y primer Vicepresidente del Ecuador (1830-1831), fue una de las figuras fundamentales durante los primeros años de la República. 

Su preocupación por los diversos aspectos del convivir nacional, se expresa en el texto que hoy copiamos, tomado de una carta que dirigió el 3 de marzo de 1840 a Juan José Flores (1800-1864), quien iniciaba su segundo mandato como Presidente del Ecuador, haciéndole conocer su descontento por las deficiencias en el trabajo de la Casa de la Moneda de Quito. 

He visto una onza de oro de cuño de este año -dice Olmedo-; y me ha parecido muy mal. Tiempo ha que indiqué a V. la necesidad de perfeccionar esta falta que tanto nos desacredita, especialmente en el exterior. en todas partes ponen el mayor esmero en el cuño de la moneda, porque, siendo perfecto, difícilmente se falsifica; pero veo que este punto se descuida mucho en la capital. No digo el busto, pero hasta las letras son malas y desiguales. ¿No sería bueno encargar a Londres unos buenos troqueles, recomendado al mismo tiempo que se castigase y reformase el diseño, y que para mayor seguridad se pusiesen letras en el cordoncillo, como por ej. Dios, Libertad, Ecuador?

Ya ha llegado el caso que anunció  a V. desde aquel tiempo: ya no quieren recibir en el comercio, y menos en la plaza, muchas pesetas que apenas tienen 3 años de edad: tal es la situación miserable en que se hallan: verdosas, cobrunas, asquerosas. Y no sólo las falsas están así, sino también las que se llaman legítimas: lo cual en verdad, es una mengua infame para esa casa-moneda, y un cargo terrible contra sus directores y ministros.

La onza de oro de 1840

Sin duda la falta de recursos y las lamentables condiciones en que trabaja la Casa de Moneda, impedían que su trabajo tuviera las condiciones de excelencia que planteaba Olmedo; y sin duda no había recursos en el presupuesto como para asumir los costos que significaba atender la propuesta de mandar a fabricar cuños en el extranjero.

sábado, 17 de junio de 2017

DOCUMENTO: ANÉCDOTA HISTÓRICA SOBRE LA FUNDACIÓN DE LA CASA DE MONEDA DEL ECUADOR

En el Almanaque Nacional del Ecuador para el año 1838, se publica el relato que reproducimos a continuación, sobre la creación de la Casa de Moneda de Quito. Las ortografía y los errores son del original.


En el curso del año 1830 y 1831 la escases de numerario en circulacion fue exesiva, tanto en la capital como en las provincias de la república, al punto de hacer temer a cada instante una revolución.


Real acuñado en Popayán en 1828. Estas fueron las monedas que
se falsificaron en Quito a inicios de la República
Las personas que tenian algunas piezas de plata para realizarlas en moneda corriente, se veian en la necesidad de venderlas en el comercio al precio de tres a cuatro pesos el marco, que es lo que se pagaba al contado, y se expendia al precio de cuatro a cinco pesos en cambio de efectos de vestuario, precio inferiar de una tercera parte (a lo menos) del lejitimo valor de este metal. En este estado de miseria jeneral, un curioso trató de mejorar su suerte, falsificando las monedas de reales acuñadas en la casa de labor de Popayan: su empresa surtió el efecto que se habia propuesto, pues que el comercio no le rechazaba sus monedas (a) ese primer paso dado en el camino del crímen ya no hubo fuerza suficiente para contener la carrera, y el escandalo llegó a tal extremo, que se computaban en Quito mas de 200 talleres de monederos falzos que trabajaban impuuemente; (b) y la plata labrada que se vendia de tres a cuatro pesos a mediado del año 1830 subió hasta mediado del año 1831 al execibo valor de diez y siete pesos el marco, a que pagaban ese metal los falzos monederos, sacando de un marco de plata, treinta y cuatro pesos, o 272 monedas con el nombre de reales, con una mezcla de cobre casi igual al bellon; y la circulacion fue tanta, principalmente en la capital, qse el gobierno la consintió tácitamente, pues que se recibian esas monedas, aunque sin orden espresa, en el tesoro del Estado por contribuciones, papel sellado &c. y con ellas se pagaban las tropas y los empleados (c).

Este escandaloso desorden duró hasta mediados del año 1831, en que llego a esta capital el exmo. Sor. presidente del estado, Jral. Juan Jose Flores; (d) y al segundo dia de su llegada, decretó la reduccion de esas monedas a la mitad de su valor y recurrió al consejo de estado, para proceder a la fundacion de una casa de moneda de que se habia tratado en el Congreso de Riobamba en el mes de mayo de 1830.


La portada que se ve al fondo de la foto corresponde a la Casa de Moneda de Quito, ubicada en el lugar donde ahora se levanta el Centro Cultural Metropolitano. A la derecha, el Palacio de Gobierno


Determinada en el consejo de estado la fundacion de la casa de moneda, procedió el supremo poder ejecutivo al nombramiento de los empleados, por ser el primero y mas facil paso; empero las arcas del tesero público estaban exaustas, ningun operario intelijente en el pais (o en toda la república) habia que conociese la construccion de las maquinas necesarias y ninguno de los empleados nombrados, capaces de dar una idea exacta o aproximativa en materia de amonedaciones. Sin embargo de todas estas trabas é inconvenientes, el Gobierno mando que se procediese a la construccion del establecimiento, y la casa de moneda se formó como por encanto a pesar de los sarcasmos, y panfletos que corrian en todas las calles y casas de la capital en contra del director (e) y del mismo establecimiento, al cual se dió principio en el mes de diciembre de 1831 y no costó al gobierno mas que 4208 pesos 6 reales hasta el 30 de agosto de 1832, dia en que se acuñaron las primeras monedas de a dos reales cada uno. La casa de moneda cubrió al Erario nactonal los cuatro mil doscientos ocho pesos seis reales que habia recibido; cubre con el producto de las amonedaciones los gastos ordinarios y extraordinarios que ocurren, y el sueldo de los empleados; paga al contado las introducciones diarias y hace algunas remisiones al tesoro público cuando hay exijencia.

NOTAS

(a) Algunos de los comerciante asociados ocultamente recibian esas monedas y fomentaba la  que se circuvlacion.

(b) Las autoridades débiles, y una constitucion imperfecta, cooperaron al aumento de este mal; aunque involuntariamente. Ss apresaron algunos de esos monederos falsos, con pruebas mas que suficientes para ponerlos bajo la acha de la justicia, empero relaciones de familia, la calidad de las personas, y un enjambre de defensores que se atrevieron a pronunciar en estrados, que la constitucion de la república permitiendo la libertad de industria, eran libres los ciudadanos del Ecuador de ejercitarla como mas le fuese ventajoso, y absuelto uno de esos delincuentes, fue una porsion de amigos recibirlo con música al salir de la cárcel ... ¡Callaron la; autoridades a ese escandaloso hecho!

(c) Varias veces trató el Gobierno de anonadar la falsa moneda y los bandos estaban preparados para la publicacion, mas ¿con que reponerla? el alboroto del pueblo era exesivo, y el gobierno temiendo una revolucion mandaba suspender los bandos.

(d) En estas circusntancias ocupaba la silla presidencial, el vice-presidente por ausencia del Jral. Flores.

(e) Calificaban publicamente al directos de la casa de moneda con el epiteto de dijestor de la casa de moneda, para hacer alucion a que se absorbia los fondos recibidos del góbierno, sin ser capaz de llebar a debido efecto el encargo conferido.

martes, 16 de mayo de 2017

LAS PRIMERAS MONEDAS CON LA IMAGEN DE BOLÍVAR

Simón Bolívar, figura señera de la independencia americana y libertador de seis de las repúblicas del continente, ha merecido constantes homenajes en estampillas, billetes y monedas. Pero fue Bolivia el primer país que, aún en vida del Libertador, acuñó en 1827 una moneda con su efigie; se trata de una pieza de plata de 8 soles, cuya ley era de 10 dineros y 20 granos, en la que el Libertador aparece en traje militar, coronado de laureles.


 Esta moneda estuvo precedida por otra, una prueba de las mismas características, en la que la imagen de Bolívar es diferente, y que no llegó a circular.


Tanto la prueba, como la moneda emitida tienen canto parlante, con la leyenda "SUCRE AYACUCHO 1824".


El Ecuador acuñó también algunas monedas con la efigie de Simón Bolívar, la primera de ellas, una pieza de  plata  de  4  reales  que  se puso en circulación en 1844 y a la que, por la deficiente calidad del retrato del Libertador, se conoció como "tuberculosa".

domingo, 29 de enero de 2017

DOCUMENTOS: UN INFORME SOBRE LAS PRIMERAS MONEDAS PREDECIMALES DEL ECUADOR

El medio real de 1832
En el informe que el Ministro de Hacienda del Ecuador presentó a la Convención Nacional de 1843, consta una detallada exposición del Director de la Casa de Moneda en la que, aparte de informar sobre el funcionamiento de la misma, incluye varios cuadros con el detalle del trabajo de acuñación realizado desde que la Casa empezó a funcionar en 1832.

Entre los referidos cuadros, el signado con el número 12, que contiene "los valores en las diversas especies de monedas salidas de esta casa de labor, desde el año de su fundación -1833- hasta el 31 de octubre de 1842".

En esa época circulaban dos tipos de monedas: las de plata y las de oro, con características propias por se unidades monetarias diferentes.

El informe contiene el siguiente detalle de las monedas de plata: cuartos, popularmente conocidos como cuartillos, cuya acuñación se inició el 31 de agosto de 1842, hasta el 31 de octubre del mismo año, estando en poder del público 319 pesos y 1 real y medio; medios reales, cuya acuñación empezó el 30 de diciembre de 1832, habiendo en circulación hasta la fecha del informe 15.326 pesos y 4 reales; reales, acuñados desde el 1 de marzo de 1833, estando en circulación 84.588 pesos y 3 reales; pesetas o dos reales, empezaron a acuñarse el 13 de julio de 1833, existiendo en circulación, a la fecha del informe, 266.529 pesos y 6 reales; cuatro reales o medios pesos, acuñados desde el 30 de noviembre de 1841, existiendo en circulación 19.946 pesos.

En monedas de oro, el detalle es el siguiente: en escudos, que empezaron a acuñarse el 15 de marzo de 1833, circulaban 62.820 pesos y 6 reales; doblones o dos escudos, que se acuñaron por primera vez el 8 de diciembre de 1834, circulaban 12.872  pesos y 2 reales; medias onzas se acuñaron 384.378 pesos y 4 reales desde el 22 de julio de 1836; onzas fuertes, se acuñaron desde el 14 de marzo de 1838 y circulaban 734.064 pesos.

En definitiva, el total de dinero en circulación era de 1'696.691 pesos y 2 y medio reales.

sábado, 3 de diciembre de 2016

LAS MONEDAS DEL ECUADOR EN 1858

En 1858, Manuel Villavicencio publicó su Geografía de la República del Ecuador. De las páginas 191 y 192 de esa obra, publicada en Nueva York, extraemos el siguiente texto que contiene información sobre las monedas que circulaban en el país en ese entonces. Conservamos la ortografía original.

Estas son de oro i plata.

Las de oro son onzas, medias onzas, doblones i escudos. La ley de las monedas de oro es de 21 quilates. En el anverso tiene el busto del Libertador: en su corte inferior se lee Bolivar, al contorno la inscripcion "El Poder en la Constitucion" i en la parte inferior el año de la acuñación i la ley de la moneda. En el reverso el escudo de armas de la república, á su contorno se lee "República del Ecuador;" debajo las iniciales del nombre i apellido del ensayador, i á los lados de las armas el valor espresado en 8 E (8 escudos ó una onza); la grafila es de punta de diamante i cuerda, i el cordon hoja de oliva.



Las de plata son, pesos fuertes, cuatros ó medios pesos, pesetas de á dos reales, reales, medios reales i cuartos. Los pesos fuertes tienen la ley de diez dineros veinte granos; los demas monedas la ley de ocho dineros. Las monedas de plata tienen en el anverso, el busto de la libertad i su gorro gravado: en hueco la palabra "Libertad;" al contorno la inscripcion "El Poder en la Constitucion," i en la parte inferior el número del año de la acuñacion i la ley de la moneda; en el reverso las armas de la república, i en el contorno  "República del Ecuador;" al pié el nombre del lugar de la acuñacion, las incioaiales del nmombre i appelido del ensayuador, i el valor de la moneda; la grafila es española, i el cordon encadenado.


Los cuartillos (o calés) tienen en el anverso el busto de la libertad; debajo el número del año de la acuñacion i las iniciales del ensayador; en el reverso la inscripcion "un cuarto" i en el contorno "República del Ecuador" i el nombre del lugar de la acuñacion.

En la lejislatura del año 1856 se ha dado una ley relativa á las monedas i pesas reduciéndolas al sistema decimal francés; esta ley ha sido recibida en el país con entusiasmo, pues nuestras monedas de plata, esceptuiado el peso, tienen el inconveniente de no pasar sino en algunas provincias de la república i ser rechazadas en el esterior; no así las onzas de oro i pesos fuertes, que tienen tanto aprecio como las onzas i pesos españoles.

Por esta ley, desde el año de 1866 no se admitirá otra  moneda que la acuñada segun el sistema decimal, así como se usará pesas i medidas que no sean conforme al sistema. Desde el año 1858 se principiará á emitir la nueva moneda decimal. Tambien se emite céntimos en cobre.

Los cuños de las nuevas monedas no sufrirán otra modificacion que la reduccion á los tamaños que correspondan á las diversas monedas que se emita de oro, plata o cobre.

La unidad fundamental para la moneda es el franco, igual en ley á 0.900 (novecientos milésimos)

La unidad fundamental para las pesas i medidas es el metro, igual en longitud á la diez millonésima parte del arco del meridiano que viene del polo norte al Ecuador.

sábado, 26 de noviembre de 2016

LAS MONEDAS PRE-DECIMALES DEL ECUADOR

Georg Maier

Medio real de 1833, vendido por la Casa Heritage en abril de 2012 por US$ 1.610
Cuando se tiene una de las monedas pre-decimales del Ecuador en las manos, es difícil imaginar las circunstancias y dificultades en las que se produjeron esas monedas, y más aún, saber cómo sobrevivieron hasta la actualidad. La Casa de Quito produjo monedas de 1832 a 1862, monedas que circularon fundamentalmente en los alrededores de Quito.

La historia de esta ceca se  puede resumir en tres palabras: "falta de fondos".

En sus inicios la Casa de Moneda de Quito fue organizada y dirigida por Alberto Salazza, un coronel de Cerdeña que luchó en el ejército libertador y se distinguió en la batalla de Pichincha. Salazza estableció la Casa de Moneda con la maquinaria necesaria, pero carecía de los conocimientos propios de los ensayadores. El trabajo de ensayador se lo dio a William (Guillermo) Jameson, un cirujano y botánico escocés cuya experiencia en la acuñación de monedas fue tan limitada que, en toda su correspondencia, nunca menciona haber sido nombrado para el puesto asignado a él y sólo en raras ocasiones menciona su relación con la Casa.

A lo largo de sus treinta años de existencia, la Casa de la Moneda dependió de una vieja y obsoleta maquinaria,  que a menudo estuvo en un estado deplorable. La maquinaria original pudo haber venido originalmente desde Popayán a través de Pasto y Tulcán, y probablemente fue usada por el coronel Adolfo Klinger, de Alsacia, que luchó en el Ejército libertador. El coronel fue un caballero en todos los sentidos, aunque no tuvo empacho en hacer "un poco de acuñación por cuenta propia en su casa privada" (Michael Anderson, The Numismatic History of Ecuador, Witham, Essex, 2001, pp 33). Cuando se vio obligado a devolver la maquinaria a mediados de 1832, la Casa de Moneda comenzó a producir sus propias piezas desde el mes de agosto.

La primera adquisición de maquinaria relativamente moderna,  proviene de Guillermo Jameson, quien fue capaz de adquirirla confiscándola a unos falsificadores en la provincia de Esmeraldas. Esto, además de un "nueva" prensa de acuñación adquirida en 1834, hubiera sido suficiente para iniciar la acuñación de monedas, de no haber sido por el hecho de que Jameson no tenía equipo de ensayos.

Guillermo Jameson

A diferencia de sus países vecinos, Ecuador no tenía metales preciosos. Las pocas pequeñas minas de oro en el sur del país habían sido explotadas de manera eficiente por los españoles. Sin fondos para comprar metales preciosos, la nación dependía de las donaciones particulares y de la plata donada por la Iglesia. El oro fue adquirido de los pequeños mineros cobrándoles el "quinto real" a cambio de la acuñación de lingotes. En realidad, esto constituía un mejor sistema de pago ya que la Casa no tenía recursos para hacerlo.

A los problemas de producción se sumó el de las falsificaciones. Éstas eran tan comunes, que el gobierno renunció a la lucha y permitió su libre circulación. Los billetes falsos circulaban sin penalidad aunque, oficialmente, existía la pena de muerte para quienes los hicieran. Una razón simple para permitir que las falsificaciones circulen fue que nunca hubo suficientes monedas para cubrir las necesidades diarias.

Esto puede ser, en realidad, una bendición para los coleccionistas de hoy en día, debido a que la moneda buena estaba a un lado, mientras que las monedas falsas circulaban, lo que permitió a las primeras sobrevivir hasta ahora. Las monedas falsas fueron finalmente destruidas y las moneda legítimas fueron utilizadas hasta desgastarse y perder valor para los coleccionistas. Las monedas fueron utilizadas como lingotes para las subsecuentes emisiones de la Casa y las agujereadas e ilegibles se recuperaron de la circulación.

De la mayor parte de las pre-decimales existen menos de 100 ejemplares. Algunos de los tipos individuales están disponibles en cantidades de cinco o menos,  y otros tipos son únicos. Su condición, a menudo, no es de gran importancia para el coleccionista apasionado. Después de buscar monedas tipo desde hace décadas, hay quienes están dispuestos a pagar cualquier cantidad por ellas, incluso si se encuentran en un estado deplorable.

Hay que tener muy en cuenta esto cuando se tiene una moneda pre-decimal del Ecuador en las manos.

domingo, 19 de junio de 2016

QUITEÑAS Y FRANCESAS. LAS MONEDAS DE 2 Y 4 REALES DE 1862

En 1861, la Convención Nacional autorizó al Banco de de Descuento de Guayaquil la acuñación de 200.000 pesos en monedas de dos y cuatro reales, a cambio de que el Banco aportara con los recursos necesarios para rehabilitar la Casa de la Moneda de Quito, y siempre que el trabajo se hiciera en esta última, bajo la supervisión gubernamental.

Para la fabricación de las nuevas monedas, el gobierno pidió a Antonio Flores Jijón, Encargado de Negocios en París, que contratara la confección de nuevos cuños a partir de los diseños enviados desde el Ecuador. La elaboración de los cuños se contrató con Albert Désiré Barre (1818-1878), Grabador General de la Monnaie de París, quien rechazó los modelos que se le presentaron y preparó su propio diseño.
 
2 reales de 1862, cuño quiteño

Mientras esto ocurría, sin embargo, los trabajos de acuñación empezaron a realizarse en la Casa de la Moneda de Quito y, para ello, se utilizaron cuños de confección nacional, preparados por Antonio Herrera y Gaspar Mogollón, que reproducían el diseño básico de las monedas que hasta entonces se habían utilizado: el busto de la Libertad en el anverso y al reverso las armas de la República.


Con este diseño se acuñaron, hasta el 2 de abril de 1862, fecha en que se averió la maquinaria, entre otras, las monedas de dos y cuatro reales a las que se refería la autorización de la Convención Nacional.

2 reales de 1862, cuño francés

En junio de ese año, junto con el repuesto para la máquina llegó a Quito el cuño de dos reales de Barre que, junto con el de 4 reales, que arribó en noviembre, permitieron realizar el trabajo de acuñación. Las piezas se elaboraron con el nuevo diseño hasta febrero de 1863, cuando el Banco de Descuento de Guayaquil dispuso la paralización de los trabajos por las pérdidas que estaba sufriendo como consecuencia de la acuñación.

El cuño de Barre, si bien mantiene en el reverso, con algunos cambios, el escudo del Ecuador, modifica sustancialmente el diseño del anverso. 

Hay, entonces, dos tipos distintos de monedas de dos y cuatro reales acuñadas en 1862, unas con el cuño nacional ("las quiteñas") y otras con el francés ("las francesas").

De éstas, las más raras son las quiteñas, y la de dos reales es considerada por muchos como la moneda de plata más rara del Ecuador.

sábado, 14 de mayo de 2016

LA REINA DE LA NUMISMÁTICA ECUATORIANA. LA MONEDA DE 8 REALES DE 1846

Más que rareza, dice Eduardo Carrión Letort de la moneda de plata de 1846, acuñada en la Casa de Moneda de Quito, "tiene un prestigio que otras monedas no igualan". Por eso no vacila en califcarla como la reina de la numismática ecuatoriana.

"Pieza insigne" la llama Ramiro Reyes, quien afirma que su importancia se debe a que es la única pieza ecuatoriana con valor nominal de ocho reales, con el formato modular de los pesos coloniales y de cuidadoso acabado y apreciable belleza; a su escaso tiraje se suma el hecho de que casi la totalidad de las monedas salieron del país.

Derrocado el presidente Juan José Flores, como consecuencia de la revolución del 6 de marzo de 1845, la Asamblea Constituyente reunida en Cuenca designó para sustituirlo a Vicente Ramón Roca, quien se propuso poner en orden las finanzas nacionales y, para ello, el 29 de diciembre de 1845, ordenó que la Casa de Moneda de Quito acuñe pesos fuertes de ocho reales, con un peso de veinte gramos y ley de diez dineros.

Moneda de plata de 8 reales de 1846, vendida en US$ 21.000 en la subasta de mayo de 2010 de la casa Ira&Larry Goldberg

Al año siguiente, 1846, se acuñaron 1386 piezas para cumplir con el mandato presidencial. Las monedas tenían en el anverso el busto de la República, con las palabras EL PODER EN LA CONSTITUCIÓN en el semicírculo superior y el año de acuñación al pie, junto con la indicación 10D (10 dineros) y 20G (20 gramos). Al reverso se grabó el escudo de la República adoptado por la Constituyente de 1845, escudo en el que se mostraba la nueva bandera bicolor (blanca y celeste) que sustituyó a la tricolor; en el semicírculo superior las palabras REPUBLICA DEL ECUADOR, al pie el lugar de acuñación, el valor facial (8 reales) y las iniciales GJ, del ensayador Guillermo Jameson. El canto de la moneda tenía un cordón encadenado, como medida de seguridad contra falsificaciones.

Como bien anota Ramiro Reyes, la moneda cumplía propósitos de orden político: materializar el orgullo nacional tras el triunfo de la revolución anti floreana y "mostrar a un país que iniciaba una nueva etapa en la que se reafirmaba su soberanía y las expectativas de progreso".

Si la idea era contar con una moneda fuerte, a la par de las extranjeras, no se hizo lo necesario para que este propósito se cumpla, pues mientras el valor nominal de la moneda era de 8 reales, el intrínseco alcanzaba los 10,7 reales. Esto hizo que en lugar de usarla para las transacciones, empezara a ser objeto de atesoramiento y fuera retirada rápidamente de circulación.

Según los archivos de la casa Heritage, en los últimos diez años se han subastado seis piezas de ocho reales de 1846, las que mayor precio alcanzaron fueron dos que se vendieron cada una en US$ 5.462,50, la primera en enero de 2007 y la segunda en abril de 2012. El precio más bajo que se pagó por una de estas monedas en la referida casa de subastas fue de US$ 3.055, en enero de 2015, por una pieza lavada.

En mayo de 2010, en la subasta de Ira&Larry Goldberg, se pagaron US$ 21.000 por una moneda de 8 reales de 1846

domingo, 8 de mayo de 2016

ECUADOR: LAS MONEDAS DE 8 ESCUDOS CON EL BUSTO DE BOLÍVAR

En su última entrega, el blog de la Asociación Filatélica Ecuatoriana informó que el 27 de abril de 2016, en la subasta de la casa Aureo & Calicó, se había vendido en 9.000 euros (el precio base fue de 6.500 euros) una moneda ecuatoriana de 8 escudos, de oro, acuñada en 1850.

La noticia es un buen pretexto para referirnos a las últimas monedas predecimales de oro acuñadas en el Ecuador, pues tanto éstas como las que les antecedieron son parte de un grupo de piezas raras y costosas, que alcanzan elevados precios cuando se ofrecen en el mercado numismático, y que, precisamente por eso, por lo general están en manos de museos o coleccionistas extranjeros.

Las de ocho escudos se acuñaron en la Casa de Quito desde 1838 y, a partir de 1844, el retrato de Bolívar sustituyó, en estas piezas, al busto de la Libertad que había aparecido en el anverso hasta 1843.

Las dos primeras acuñaciones corresponden a los años 1844 y 1845 y tienen la particularidad de que se trata de las únicas en las que el busto de Bolívar mira hacia la derecha. Son de las piezas más raras de la numismática ecuatoriana y conocemos, en imagen, únicamente la de 1844, que fue vendida en 1982, en una subasta de la casa Stack's Hammel, en US$ 32.000.

8 escudos de la acuñación de 1844, pieza por la que se pagó US$ 32.000 en 1982

En estas monedas, el busto de Bolívar aparece en el anverso, toscamente dibujado y rodeado por la leyenda EL PODER EN LA CONSTITUCION, la indicación 21 Q. y el año de acuñación. En el reverso el nuevo escudo de armas de la República, según el diseño aprobado por la Convención de 1843, y en el semicírculo superior la leyenda REPUBLICA DEL ECUADOR; al pie QUITO y las iniciales MV, del ensayador Miguel Vergara; a los lados del escudo el valor de la moneda, ocho escudos: 8 a la izquierda y E a la derecha.

En 1845 se acuñaron también monedas de ocho escudos con las mismas características de las anteriores, pero con el busto de Bolívar mejor trabajado y orientado hacia la izquierda. Heritage Auctions ofreció una de estas moendas en una subasta realizada en septiembre de 2012 y la vendió en US$ 37.500.

La moneda de 8 escudos de 1845, por la que se pagaron US$ 37.500 en la subasta de Geritage Auctions, en 2012

En las monedas de este año existen dos variedades, ninguna de las cuales es más rara que la otra. En la parte baja del escudo de armas, en una de las versiones, aparecen las astas de las banderas, mientras que estas últimas faltan en la otra.

Las dos variedades de la acuñación de 1845. A la izquierda,
escudo de armas sin astas inferiores, a la derecha con astas
Luego de la revolución de marzo de 1845, que derrocó al general Juan José Flores, la acuñación de monedas de 8 escudos se reanudó en 1847 y se hizo anualmente hasta 1856, salvo en los años 1851 y 1853.

El diseño de las monedas se mantuvo básicamente igual, pero el escudo de armas de la República, en el anverso, fue sustituido por el nuevo que se adoptó a partir de la revolución de marzo de 1845.

El ensayador fue, en todas estas piezas, Guillermo Jameson, y sus iniciales (GJ), sustituyeron a las de Miguel Vergara.

En algunos casos, estas piezas se presentan con cuños montados. Ocurre, por ejemplo, con las acuñaciones de 1849, en las que ese año aparece sobrepuesto a 1847; igual pasa con las de 1852 (sobre 1850) y 1855 (sobre 1852).

Hace poco más de dos años, en enero de 2014, dos piezas de la acuñación de 1855, una en mejores condiciones que la otra, fueron subastadas en US$ 7.500 y US$ 9.000, por la casa Heritage Auctions.


Las monedas de 8 escudos de 1855, subastadas por Heritage Auctions en 2014, la de abajo en mejores
condiciones que la de arriba, por las que se pagaron US$ 7.000 y US$ 9.000, alcanzando mayor valor,
obviamente, la mejor conservada