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lunes, 9 de septiembre de 2024

DOS CONFERENCIAS ESTA SEMANA EN MI OFICINA

Esta semana continúa el programa de conferencias de Mi Oficina con dos conferencias, la 698 y la 699, que se dictarán los días y horas habituales, el 9 y el 12 de septiembre de 2024, a las 8 de la noche de Quito (GMT -5).

La conferencia del lunes 9 de septiembre estará a cargo del mexicano Jorge Wixe, quien hablará sobre la historia del correo, hasta la saga de Thurn und Taxis.

Jorge Wise, izquierda, y Miguel Ravignani, los conferencistas de esta semana en Mi Oficina

El jueves 12 de septiembre, el argentino Miguel Ravignani presentará un trabajo sobre los sellos de obras sanitarias de la Nación Argentina.

Les invitamos a participar en estas charlas y, si no pueden asistir, no dejen de verlas en el repositorio digital de Mi Oficina, pulsando AQUÍ.

viernes, 29 de mayo de 2020

SE CIERRA CORREOS DEL ECUADOR

El gobierno ecuatoriano anunció hace unos días que daba inicio al proceso de cierre de la Empresa Pública Correos del Ecuador. Conviene hacer algunas reflexiones sobre el particular.

La primera: no hay que confundir el servicio postal con la entidad que lo presta. El cierre de la empresa pública que al momento presta el servicio de correos y es el operador postal del gobierno ecuatoriano implica el fin de la entidad, no el del servicio de correos, como lo han dicho ya los funcionarios responsables del tema.

Esto tiene que ver con algo que se viene diciendo desde hace varios años, y que se ha repetido en estos días para cargar tintas dramáticas sobre el cierre de la empresa: eso de que la de correos es la empresa pública más antigua del Ecuador, pues habría sido creada en 1831.



Se trata de algo absolutamente falso. Lo que se creó en 1831 fue una Administración de Correos que, a partir de entonces, funcionó como tal, o como Dirección de Correos, hasta que recién en 1971, al promulgarse la Ley de Correos de ese años, se creó la Empresa Nacional de Correos, que en abril de 2010 se acopló a los mandatos de la Ley Orgánica de Empresas Públicas, y pasó a llamarse Empresa Pública Correos del Ecuador.

La segunda reflexión tiene que ver con el fracaso de la empresa que no es, como pretenden los partidarios del economista Correa, el resultado de una marcha atrás en la supuestamente exitosa política de fortalecimiento del Estado y sus empresas. Lo que ha ocurrido con Correos del Ecuador no es sino la continuación de la persistente caída de sus ingresos, que no se ha detenido desde 2013, esto es, cuatro años antes de que se posesione el actual presidente. Veamos, si no, este cuadro, que muestra los ingresos operacionales de la empresa entre 2012 y 2019.



Esto, obviamente, es solo el reflejo de la reducción en el volumen del despacho de piezas postales, que se ve con claridad en este cuadro tomado del último boletín estadístico que se publicó en septiembre de 2019 (se lo puede ver pulsando AQUÍ).



Ha habido una falta de eficiencia en la gestión institucional, y gran parte de la culpa es sin duda imputable al constante cambio de gerentes, que apenas tenían tiempo de empaparse de los temas antes de ser sustituidos. Según el informe de la gestión institucional correspondiente a 2019 (pueden verla pulsando AQUÍ), apenas "se alcanzó el 68% de cumplimiento de ingresos en relación al valor total planificado". Las razones que se exponen para ello son varias y, si bien algunas son externas, una buena cantidad tienen que ver con una deficiencia de gestión: mala imagen corporativa, falta de capacidad operativa, desconocimiento de procesos, tiempo de entrega muy extenso, pérdida de confianza en el servicio, ffalta de difusión de tarifas ....



Ahora bien, conviene hacer algunas preguntas para los cuales no tengo respuesta. ¿La empresa ha llegado a una situación que solo amerita terminar con ella? ¿Es solo un tema de eficiencia que puede resolverse con una administración adecuada? ¿Es posible todavía imponer correctivos?

Sea de esto lo que fuere, y aquí viene la tercera reflexión, si definitivamente la Empresa Pública de Correos no puede seguir existiendo, ¿cómo se la va a reemplazar?

Porque no se trata de una simple actividad económica del Estado que este puede abandonar como ocurre, por ejemplo, en el caso de un ingenio de azúcar, una farmacéutica o, incluso, una línea aérea. Nos encontramos ante un servicio público que el Estado ecuatoriano está obligado a brindar por mandato constitucional, y al que está ligado en virtud de un tratado internacional.

No tenemos claro cuál va a ser el camino que se seguirá para la transición hacia una nueva forma de prestar el servicio, ni sabemos tampoco cuál será esa nueva forma, aunque se habla de una concesión al sector privado.

Es indispensable llamar la atención sobre la importancia de velar adecuadamente por los intereses públicos en este proceso de transición, intereses que involucran no solo los aspectos económicos de la transición sino, sobre todo, los repositorios documentales e históricos en manos de Correos del Ecuador, las cartas y los paquetes que no han sido entregados a sus destinatarios, la continuidad del servicio, etc.

No está demás recordar, para finalizar, las limitaciones que la Constitución establece en materia de gestión de servicios públicos. Estos últimos, dice un sin duda deficiente mandato, pero constitucional al fin, deben ser prestados por empresas públicas o por empresas mixtas con mayoría accionaria del Estado y solo en forma excepcional, cuando una ley lo establezca, por el sector privado.

lunes, 25 de febrero de 2019

LA CASA DE CORREOS DE QUITO

Juan Pablo Aguilar Andrade
actualidadfilatelica@gmail.com

Calle del Correo se llamaba, en Quito, al menos hasta fines del siglo XIX, la cuadra de la actual calle Venezuela, entre la Sucre y la esquina de la Catedral (calle Espejo). Aunque Luciano Andrade Marín (La lagartija que abrió la calle Mejía, Quito, FONSAL, 2003, pp. 105-106) tiene alguna confusión sobre el tema y pretende encontrar otro origen para ese nombre, era claro, y Fernando Jurado Noboa lo ha establecido sin ninguna duda, que la denominación provenía del hecho de que en esa cuadra funcionaba la Administración de Correos.

A la izquierda, la casa esquinera de la Sucre y Venezuela, hoy derrocada, donde funcionó la Administración de Correos, en Quito, hasta el año 1839.
La foto se tomó a finales del siglo XIX y se puede ver que la casa había incorporado ya algunos elementos republicanos.
A la derecha, las calle del Correo en un plano de Quito de inicios del siglo XIX, con indicación del lugar que ocupaba la Casa de Correos.

Sabíamos que en 1839 el Congreso autorizó al Ejecutivo vender varias casas en las que funcionaban dependencias públicas, entre ellas, la que ocupaba la Administración de Correos. Rodrigo Páez Terán publicó, en el número 52 de El Coleccionista Ecuatoriano (diciembre de 1982, pp. 22 y 23), el documento correspondiente, tomándolo de los número 70 y 71 del Primer Registro Auténtico Nacional, correspondiente al año 1839; en esa ocasión no se pudo establecer la ubicación exacta de la casa.

El Palacio de Gobierno, en quito, a inicios del siglo XX, donde funcionó entre 1839 y 1927 la Administración de Correos.
Nótese, en la parte posterior, las tapias bajas del espacio que ocupaba la caballeriza y cochera presidencial

Fernando Jurado Noboa, en su estudio Casas, calles y gente del Centro Histórico de Quito (Quito, FONSAL, 2009, tomo VI, p. 229), indica que la Administración de Correos funcionaba en la casa ubicada en la esquina noroccidental del cruce de las actuales calles Venezuela y Sucre. Es probable que que la Administración de Correos haya ocupada esa casa desde que se estableció la Real Renta de Correos, pues la calle empezó a llamarse del Correo a partir de la segunda mitad del siglo XVIII. El 8 de julio de 1839, sin duda como resultado de la autorización de la Legislatura, la casa fue vendida en 5.200 pesos a la señora Ana Jijón (Jurado Noboa, op. cit., p. 229).

A partir de 1839, la Administración de Correos se trasladó al Palacio Presidencial. Las oficinas se refaccionaron a fines del siglo XIX, según los planos del ingeniero Gualberto Pérez, para que el servicio pudiera brindarse con mayor comodidad. Según informa el Director General de Correos de ese entonces, la oficina readecuada contaba con un buen servicio de apartados metálicos, mandadoa a traer de los Estados Unidos, y tenía acceso directo al portal del Palacio.

A la izquierda, la fachada de la Casa de Correos inaugurada en 1927.
A la derecha, la edificación inexistente que aparece en las estampillas para el pago de la sobretasa Casa de Correos

En 1914,en su primer informe anual al Congreso, el presidente Leonidas Plaza Gutiérrez manifestó que era "indispensable y de notoria urgencia la construcción de un edificio de Correos y Telégrafos" en Quito; ese mismo año, un Decreto Legislativo ordenó construir la Casa de Correos y Telégrafos de Quito y destinó para el efecto las recaudaciones por derechos de tránsito de paquetes postales y por renta de apartados postales (Registro Oficial 627, 8 de octubre de 1914).

Nada se hizo en los años siguientes, hasta que el Congreso retomó el proyecto y decidió recurrir a la creación de una sobretasa postal, como fuente de financiamiento para la construcción del edificio de correos y telégrafos. En efecto, el 28 de octubre de 1919 se creó la sobretasa denominada Casa de Correos, que debía pagarse en "toda pieza postal -correspondencia propiamente dicha, impresos en general y encomiendas- que circule entre las Oficinas de Correos de la República, o se despache al exterior, cualquiera que sea su peso" (Registro Oficial 949, 21 de noviembre de 1919).

A la derecha, los locales comerciales en el exterior del edificio de Correos, construidos en los años 50 del siglo pasado,
para reemplazar a las improvisadas casetas que hasta entonces funcionaban en la vereda (izquierda)


Tanto el Decreto de 1914, como el de 1919, se limitan a crear fuentes de financiamiento, sin establecer más detalles sobre la construcción de la Casa de Correos de Quito, aunque al parecer ya desde el inicio se había definido que el nuevo edificio debía levantarse en el terreno ubicado en la parte posterior del Palacio de Gobierno, donde en ese entonces funcionaba la caballeriza y cochera presidencial, en la actual calle Benalcázar, entre Chile y Espejo.

Ahí se construyó efectivamente la Casa de Correos y Telégrafos de Quito, según los planos del arquitecto Augusto Rider; los trabajos empezaron el 7 de enero de 1923 y el edificio se inauguró en 1927; el costo total de fue 432.606 sucres.

El interior de la Casa de Correos, en 1956

Un dato curioso es que, cuando aún no se había definido el diseño del edificio, se emitió la estampilla para el pago de la sobretasa Casa de Correos, en la que se incluyó la fachada de un edificio identificado como Casa de Correos. Se trata, en realidad, de una fachada imaginaria, muy distinta de la del edificio que se construyó efectivamente.

El llamado Palacio de Comunicaciones ocupaba la parte central de la cuadra. Con posterioridad, a sus lados se construyeron los edificios que ocupó originalmente el Ministerio de Obras Públicas, hacia la calle Chile, y aquél en el que hasta hoy funciona el Ministerio de Gobierno, hacia la calle Espejo. A fines de los años cincuenta, durante el gobierno de Camilo Ponce Enríquez, se hicieron remodelaciones en el edificio para instalas, en su parte exterior pequeños locales comerciales, algunos de los cuales aún subsisten, que se utilizaban fundamentalmente para la venta de estampillas, tarjetas postales y otros artículos relacionados con el servicio postal.

La vieja Casa de Correos, ocupada hou por la Vicepresidencia de la República

Las oficinas de los Correos se mantuvieron en ese local hasta mediados de los años noventa del siglo pasado, cuando la dependencias fueron restauradas para que las ocupe la Vicepresidencia de la República. Información detallada sobre la arquitectura del edificio se puede encontrar en la página Los Ladrillos de Quito.

Entre 1960 y 1970, primero en el tercer piso y luego en el segundo, funcionaron en ese edificio las oficinas de la Asociación Filatélica Ecuatoriana.

sábado, 12 de enero de 2019

1794: EL ITINERARIO DE CORREOS EN EL NUEVO REINO DE GRANADA

En nuestra anterior entrega nos referimos  Estado General de todo el Virreynato de Santafe de Bogota, valores de las reales rentas, empleados, sueldos, exercito, y otras noticias curiosas que dan una idea de su poblacion y comercio, que Joaquín Durán y Díaz, capitán del batallón de infantería auxiliar de Bogotá, publicó en esa ciudad en 1794, en la imprenta de Antonio Espinosa de loa Monteros.

El referido documento contiene también un detalle del itinerario de correos desde Santafé de Bogotá, que reproducimos a continuación. En lo que tiene que ver con la toponimia, se ha respetado la ortografía original.

Vista de Santafé de Bogotá por José Aparicio Morato (1772).
El original se destruyó en el incendio del 9 de abril de 1948. Esta reproducción es obra de Daniel Ortega Ricaurte

ENTRADAS Y SALIDAS
De Correos de esta Capital, y el Itinerario de cada carrera
La numeración señala los día y horas que distan entre si cada Administración

CARRERA DE CARTAGENA

Los Correos para dicha Plaza parten de esta Capital los días 9 y19 de cada mes a las doce de la noche, y egresan los 8, 18 y 28 por la mañana, llevan las correspondencias de la Provincia de Antioquia, que se introducen por San Joseph de Nare y las de las Provincias de Santamarta y Río Hacha.

En el día 19 van las correspondencias Marítimas para Europa e Islas de Barlovento, etc. las cuales salen del Puerto de Cartagena el día primero de cada mes.

ITINERARIO


NOTA

Los días señalados en esta carrera varía al regreso por razón de la subida del Río de la Magdalena, cuyo itinerario es a saber.


PARA ANTIOQUIA


OTRA TRAVESÍA


CARRERA DEL CHOCÓ

Los de esta Carrera salen de esta Capital el 5 y 10 de cada mes en lugar de 2 y el 17 en que lo ejecutaban antes, y regresan el 17 y 31 y llevan las correspondencias de Ibagué, Cartago y el Chocó.

ITINERARIO


TRAVESÍA DE CARTAGO A POPAYÁN


OTRA

De Cartago a la Vega de Sùpia


Plano de la Casa de Correos de Bogotá, en 1794

CARRERA DE QUITO

Los de esta carrera parten de esta Capital el 5 y 20 y entran el 3 y 18 llevando las correspondencias de Popayan, Barbacoas, Guayaquil y Veirreinatos de Buenos Ayres y Lima.

ITINERARIO


De Quito hasta Lima es igual distancia y el año que viene se darán los nombres de las Administraciones.

CARRERA DE GIRON

Estos parten de esta capital en los días 6 y 11 y retornan el 3 y 18.


CARRERA DEL ROSARIO DE CÚCUTA

los de esta parten de la Capital el 6 y 21 y regresan el 4 y 19, llevando las correspondencias para las Provincias de Maracaybo, la Guayana, Caracas, Islas de Trinidad y Margarita.

ITINERARIO


TRAVESÍA PARA LOS LLANOS


OTRA


NOTA

Las Misiones de los Ríos de Metta y Casanares y las de los límites de Barinas cambian por si las correspondencias a las expresadas estafetas, a donde deber acudir a recoger las respuestas.

TRAVESÍA DE CÚCUTA PARA OCAÑA


NOTA

Esta noticia se da por días y horas por razón de no haberse medido por leguas este Reino por sus escabrosos caminos pero se calcula, prudencialmente, caminar legua por hora, de donde se deduce fácilmente lo que dista una Administración de otra, contando en el día las botas de sol a sol, lo más.

Para el río de la Magdalena mantiene la Renta 6 piraguas, las tres continuamente viajan, y las restantes para reponer y para los extraordinarios.

Hay tres pilotos y seis bogas, que hacen doce viajes al año cada uno.

DIRECCIONES INUSUALES

Juan Pablo Aguilar Andrade
actualidadfilatelica@gmail.com

En estos días se ha difundido la imagen de una carta supuestamente enviada por correo en Islandia, y que habría llegado a su destino pese a que en lugar del nombre y la dirección del destinatario, había un mapa y unas pocas indicaciones: "una granja con una pareja de un islandés y una danesa, tres hijos y muchas ovejas" en Búðadarlur, Islandia.

Sin duda no habrá filatelista al que la foto del sobre no le genere dudas; si uno se fija bien, el matasellos con el que se canceló la estampilla "no muerde", esto es, se encuentra solo sobre la estampilla pero no hay rastros de él en el sobre.

La carta supuestamente entregada por el correo islandés. Nótese como el matasellos sobre la estampilla no toca el sobre

Pero, aunque la historia de la carta islandesa puede ser un simple cuento para llamar la atención en las redes sociales, los carteros, al menos en los países en los que el servicio postal funciona adecuada y racionalmente, cumplen con su tarea siempre que cuentan con cualquier pista que permita identificar al destinatario.

Agustín García de Paredes, por ejemplo, me acaba de contar que una ocasión el servicio postal canadiense le localizó en Toronto, donde vivía en ese entonces, para entregarle una carta que solo decía "Agustín García de Paredes, Canadá".

Hace algún tiempo se publicó en este blog una nota de Marcela Díaz Cabal, en la que nos mostraba una carta enviada desde España el 8 de mayo de 1952 y recibida en Los Ángeles quince días más tarde. Los remitentes se habían propuesto un reto, conseguir que el cartero logre identificar al destinatario, la biblioteca pública de Los Ángeles, pese a que la dirección no estaba escrita, sino dibujada; y el empleado postal lo hizo.

La carta con la dirección ilustrada, dirigida a la biblioteca pública de Los Ángeles, y recibida en ella, en 1952
(foto de Marcela Díaz Cabal)

El tema me recuerda una anécdota del escritor español don Ramón del Valle Inclán,  que odiaba a su colega José de Echegaray; la trayectoria académica y política de este último había hecho que el Ayuntamiento de Madrid bautice con su nombre a una de las calles de la ciudad. Ya en la madurez, Echegaray se dedicó de lleno a la literatura y en 1904 se convirtió en el primer autor en lengua castellana que recibió el Premio Nobel pese a que, sin duda, su obra no justificaba ese galardón.

De izquierda a derecha, José de Echegaray, Ramón del Valle Inclán y Nilo Fabra

En alguna ocasión, Valle Inclán envió una carta al escritor y político Nilo Fabra, quien vivía en la calle de Echegaray, número 16. El odio de Valle Inclán era tal, que no estaba dispuesto a escribir el nombre de su enemigo, así que lo que puso en el sobre fue: "Nilo Fabra, calle del viejo idiota, número 16".

Este no fue un problema para el cartero, que entregó la comunicación a su destinatario.

sábado, 5 de enero de 2019

LA ADMINISTRACIÓN DE CORREOS DE LA AUDIENCIA DE QUITO EN 1794

En 1794 se publicó, en la imprenta de Antonio Espinosa de loa Monteros, el Estado General de todo el Virreynato de Santafe de Bogota, valores de las reales rentas, empleados, sueldos, exercito, y otras noticias curiosas que dan una idea de su poblacion y comercio, preparado por Joaquín Durán y Díaz, quien se identifica como capitán del batallón de infantería auxiliar de Bogotá.

Contiene el documento un detalle completo de la organización administrativa del virreinato y de él extraemos, por lo pronto, la parte que corresponde a la Administración de Correos en la que el documento identifica como provincia y obispado de Quito "y de más provincias subalternas de esta Comandancia General", y que consta en las páginas 341 y 342.

JUZGADO DE CORREOS

Juez Subdelegado            El Señor Presidente
Asesor                              D D Xavier Salazar
Escribano                         Mariano Mestanza

ADMINISTRACION PRINCIPAL DE QUITO

Administr.                       D Antonio Romero de Texada
Interventor                       D Joseph Olais, y Quijano
Oficial segundo               D Vicente Peña Herrera
Amanuense                      D Matias de Aguilar

SUELDOS

Administrador Princ                  1400
Interventor                                   800
Oficial segundo                           300
Amanuense                                  150
Escribano                                     100
Asesor                                          100
                                                   _____
TOTAL                                      2850

ADMINISTRACIONES SUBALTERNAS CON SUELDO EVENTUAL

Ibarra                               D Manuel Larrea
Pastos                               D Tomás Santacruz
Tuquerres                         Don Francisco Rodriguez Clavijo
Barbacoas                        D Gregorio Plasaert
Tacunga                           D. Geronimo Garzon
Ambato                            D. Manuel de Mora
Rio Bamba                       D. Ramon Puyol
Alausy                             D. Miguel Luna Victoria
Guarranda                        D. Joseph del Corral

SUBPRINCIPAL DE CUENCA

Administrador                 D. Fernando Moscoso
Interventor                       D. Joaquin Tobar y Castro

SUBALTERNA

Loxa                                 D. Dionicio Vallano

SUBPRINCIPAL DE GUAYAQUIL

Administrador                 D. Alonso Azeval
Interventor                       D. Josef Antonio de Texada

SUELDOS
                                                           PESOS
Administrador de Cuenca                   800
Interventor                                           250
Administrador de Loxa eventual                   
Administrador de Guayaquil               800
Interventor                                           300
                                                             ____
TOTAL                                               2150

sábado, 6 de enero de 2018

EL SERVICIO POSTAL EN LOS AÑOS CINCUENTA

En los informes de los directores de correos de los años cincuenta del siglo pasado, se da particular importancia al mejoramiento de las oficinas postales y a las medidas adoptadas poner el servicio de correos al alcance de los usuarios.

En el informe del Director General, Modesto Ponce Martínez, incluido en la Memoria que presentó al Congreso Nacional, por los años 1955 y 1956, el Ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Pedro Carbo Medina, se destaca el funcionamiento de las nuevas oficinas de la Administración de Correos en Guayaquil y presenta imágenes de las oficinas postales en localidades pequeñas, como Salinas, en ese entonces en la provincia del Guayas.

El flamante Edificio de Comunicaciones en Guayaquil (izquierda) y la Administración Postal de Salinas
(tomado del Informe del Ministro de Obras Públicas 1955-1956)

Se muestran, así mismo, las remodelaciones hechas en el edificio de la Administración Central, en Quito, donde hoy funciona la Vicepresidencia de la República, y la instalación de buzones especiales en la zona turística de la Mitad del Mundo.

A la izquierda, nuevas instalaciones para uso del público en la Administración Central de Correos, en Quito.
A la derecha, buzón ubicado en la Mitad del Mundo
(tomado del Informe del Ministro de Obras Públicas 1955-1956)

Pocos años después, en su informe incluido en el que presentó el Ministro de Obras Públicas Sixto Durán Ballén por los años 1959 ay 1960, el Director de Correos, Samuel Valarezo, destacó la remodelación, en las oficinas postales en Quito, de los puestos para venta de sellos postales. Casetas multicolores, cubiertas con planchas de zinc sujetas con piedras, dice el informe, "daban a la fachada del Palacio de Comunicaciones, en Quito, el aspecto de feria pueblerina", impedían la circulación por la vereda y, "polvorientos y sucios, merecían la crítica permanente de la ciudadanía y de la Prensa"; gracias a la remodelación, fueron sustituidas por ventanillas que daban mayores comodidades a vendedores y compradores y que, dice el informe, al "guardar una perfecta armonía con la fachada del Palacio de Comunicaciones, han contribuido a dar a ésta una presentación más severa y elegante".

A la izquierda, las casetas improvisadas en la vereda de la Administración de Correos, en Quito (izquierda), fueron reemplazadas,
a fines de los años cincuenta, por ventanillas y locales permanentes en el edificio
(tomado del Informe del Ministro de Obras Públicas 1959-1960)

Samuel Valarezo se refirió también, en su informe, a la instalación de buzones barriales, ubicados en comercios de Quito, que facilitaban el acceso de los usuarios al servicio postal, pues podían ahí mismo adquirir las estampillas y depositar la correspondencia.

Buzones barriales instalados en Quito a fines de los años cincuenta. El de la izquierda, en el supermercado 7-9, en el barrio de Santa Clara
y el de la derecha en el Mercado Ideal, en la avenida Colón
El informe del año 1956 destacó la importancia del servicio postal aéreo, que para ese entonces alcanzaba buena parte del país y continuaba en expansión. El informe utilizó algunas imágenes para ilustrar este particular.

El transporte de valijas por vía aérea en 1956. Arriba, un avión de la PANAGRA en el viejo aereopuerto
de Quito, al centro una avioneta de la CEDTA y abajo otra de ANDA
(tomado del Informe del Ministro de Obras Públicas 1955-1956)

En esos años, según el informe, el servicio postal aéreo internacional estaba a cargo de PANAGRA, AVIANCA, BRANIFF, KLM, TAN y ASA, mientras que el servicio nacional lo prestaban AREA, ANDA, TAO, CEDTA, VIANSA, LANSA, ECUAVIA y PANAGRA.

sábado, 2 de septiembre de 2017

¿HABRÁ QUE PAGAR POR RECIBIR PEQUEÑOS PAQUETES?

Correos del Ecuador había anunciado que, a partir del 1 de septiembre, empezaría a cobrarse una tarifa de tres dólares con cincuenta y un centavos, valor que incluye impuestos, por la recepción de pequeños paquetes de hasta 2.000 gramos, paquetes por lo que no se ha venido pagando valor alguno, pues era en el caso de envíos de entre 2.000 y 4.000 gramos, que debía pagarse uno o cinco dólares, según el envío fuera ordinario o certificado.

Los usuarios, que ya vienen soportando desde hace algún tiempo un deficiente servicio de la empresa postal, no dejaron de expresar su incomodidad por esta medida.

No sabemos si por eso o, como dice la información oficial, por la necesidad de desarrollar mejoras para los procesos operativos, Correos del Ecuador ha suspendido la medida y lo ha anunciado en su página web.

Lamentablemente, el anuncio se hace como temporal, pues se indica que oportunamente se anunciará la fecha en que empezará a cobrarse la nueva tarifa.

Así como seguimos esperando la mejora de los servicios, esperamos que lo que ahora se anuncia como temporal sea definitivo, pues no encontramos justificación alguna para establecer un recargo adicional para los usuarios de los servicios postales.

domingo, 12 de marzo de 2017

MÁS DIFÍCIL CADA DÍA. SOBRE EL ALTO COSTO DE LOS SERVICIOS POSTALES

Cartero en Lisboa
Foto de Pedro Ribeiro Simões

Walter Alves Carneiro

En Argentina, nuestro apasionante hobby, la filatelia, se ve dificultado no sólo por el incremento desmesurado (con respecto a otros países del mundo) de las tarifas postales, sino por medidas aduaneras que equiparan la compra de sellos en el exterior - aunque sean usados y de poco valor - con la importación de productos como ropa o electrónica.


Ejemplo: una carta internacional simple hasta 20 gramos cuesta en Europa entre 0,80 y 1,70 euros (15-30 pesos), en USA o Canadá 2 dólares (30 pesos), etc; aquí sale 118 pesos (US$ 8). Un envío certificado a esos destinos en Argentina puede salir mas de 400 pesos, algo indispensable si se canjea una cierta cantidad de sellos y que estos LLEGUEN A DESTINO, algo extremadamente riesgoso en el caso de la correspondencia no registrada. 

Una vez aquí, puede soportar costosos trámites tanto del Correo como de la Aduana, que hacen casi prohibitivas las compras y canjes.A la muy buena medida de la e-tienda - que lamentablemente carece de muchas emisiones para el filatelista común - sería bueno imaginar un régimen especial aduanero y de franqueos para la compra y correspondencia de envío de sellos postales, tanto en lo nacional como entre coleccionistas del país y del mundo.

NOTA: El texto de Walter, que se refiere a la realidad argentina, es fácilmente aplicable a muchos de nuestros países, donde ocurren cosas idénticas o peores. En el Ecuador, por ejemplo, un envío certificado con peso mínimo cuesta diez dólares y los trámites aduaneros tienen múltiples complicaciones; que lo diga si no Teddy Suárez, luego de todo lo que debió hacer para desaduanizar las medallas asignadas a los coleccionistas ecuatorianos en PHILATAIPEI 2016.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

LA DIRECCIÓN ILUSTRADA. UNA SIMPÁTICA ANÉCDOTA FILATÉLICA

No resistimos la tentación de publicar esta interesante nota, que hace unos días difundió por Facebook Marcela Díaz Cabal.


La primera vez que fui a una exhibición filatélica en el extranjero ocurrió en Chicago, Estados Unidos, en el año 2012. Allí, en el Chicagopex dedicado a la Fiesta Latina, tuve la oportunidad de fotografiar esta curiosidad filatélica, simpática e ingeniosa, que les comparto. 


El 8 de mayo de 1952 dos españoles de Bilbao decidieron participar en un desafío, dispuestos a ganar la apuesta. Ella consistía en enviar una carta de España a los Estados Unidos, sin escribir la dirección de destino, solamente dibujándola, para ver si llegaba. La carta solicitaba acuse de recibo al director de la Biblioteca Pública de Los Ángeles. Lo cierto es que la carta llegó ¡sana y salva! El señor Harold L. Hamill, de la biblioteca de la ciudad, les avisó a los entusiastas españoles que la carta había sido recibida 15 días más tarde, el 23 de mayo de 1952. 

Hoy, en plena era de la tecnología y la comunicación, enviar una carta de Panamá o recibirla de España, tarda cuando menos ¡un mes! Y sin dibujos.