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viernes, 16 de septiembre de 2022

NUEVAS PUBLICACIONES EN BRASIL, COSTA RICA Y REPÚBLICA DOMINICANA

A lo largo de estas semanas se han publicado nuevos números de varias de las publicaciones periódicas que editan nuestros colegas filatelistas del continente, algunas de las cuales son verdaderos clásicos por mantenerse activas durante décadas.

El Filotélico, órgano oficial de la Sociedad Filatélica Dominicana, es sin duda una de estas últimas. Con 45 años de publicación, optó hace poco por el formato virtual y acaba de sacar a luz su número 233, correspondiente al primer semestre de 2022. Danilo A. Mueses, el gran impulsor de esta revista, nos entrega en este número un estudio sobre los sellos clásicos dominicas: ¿cuántos se emitieron? se pregunta. Guillermo Roig analiza la que llama Cubierta Filatélica de Lilis, por haber pertenecido al presidente dominicano Ulises Heureaux, alias Lilis. La revista mantiene sus secciones habituales de nuevas emisiones, noticias de la Sociedad Filatélica Dominicana y notas de actualidad y publica, además, una de las historias filatélicas de Manuel Mariño: El Ferrocarril Urbano de Limache. Desde Canadá, Richard Zaremba escribe un artículo sobre cubiertas franqueadas con sellos con errores y Danilo Mueses estudia las falsas pruebas de la emisión de 1880.


Otra publicación clásica de la filatelia americana, también con 45 años de vida, es el Repertorio Filatélico Costarricense, que publica Fred O'Neill y ha sacado cinco números entre julio y septiembre de 2022, incluyendo dos extras en el mes de agosto. El número 423 (julio) se dedica a los valores complementarios de 1926; el 424 (agosto), contiene una nota sobre un servicio ejemplar de correos y estudia el uso tardío de la serie de la Virgen de Los Ángeles de 1935; el 425 (primer extra de agosto), estudia el famoso error de medio real de la primera emisión costarricense; el 426 (segundo extra de agosto), estudia el caso del provisorio oficial de 1903 y los primeros correos aéreos de Costa Rica; finalmente, el 427 (septiembre), se concentra en el uso telegráfico de los sellos de correos de 1925 y 1927 y en un diseño no aprobado para Timbre de Archivo, de 1947.

También desde Costa Rica nos llega el número 161 del boletín digital de la Asociación Filatélica de Costa Rica, editado pro César Sancho y correspondiente a septiembre de 2022. Este número incluye un artículo sobre la futbolista Shirley Cruz Traña, en Los rostros de la filatelia costarricense; presenta la Exposición Nacional costarricense, que se realizará en octubre de 2022; reseña las actividades de la Asociación e incluye un interesante artículo de Álvaro Castro-Harrigan sobre la búsqueda de variedades en los sellos postales: Los perseguidores del punto. El boletín se completa con la sección habitual de notas filatélicas, una reseña de nuevas publicaciones filatélicas y emisiones postales, y el plan de emisiones y marcofilia de Costa Rica del año 2022.

En Brasil, el Club Filatélico Brusquense acaba de publicar el número 45 de su Boletim Filatélico. Este número incluye un artículo sobre el bicentenario de la independencia brasileña así como una reseña de hechos históricos de la independencia en Santa Catarina, otra sobre el bicentenario del Gran Oriente brasileño y una nota acerca de Joaquim Goncalves Ledo, prócer de la independencia brasileña. La revista se completa con varias noticias y notas de actualidad.

miércoles, 15 de septiembre de 2021

NUEVAS PUBLICACIONES EN COSTA RICA, ECUADOR, ARGENTINA Y REPÚBLICA DOMINICANA

Varias publicaciones nos han llegado en este tiempo y es hora de reseñarlas para conocimiento de nuestros lectores.

Como siempre, Costa Rica va a la delantera cuando de publicaciones filatélicas se trata. La mejor reseña de lo que se hace en este campo es el informe sobre literatura filatélica costarricense que acaba de publicar César Alonso Sancho. 

César es presidente de la Comisión de Literatura Filatélica de la Federación Interamericana de Filatelia y presenta, cada año, un catálogo de las publicaciones que sobre filatelia se realizan en Costa Rica. En el informe correspondiente al año 2020 se reseñan 2 números de Costa Rica Filatélica, 18 del boletín de la Asociación Filatélica de Costa Rica, 3 del Repertorio Filatélico Costarricense, 2 de Timbre, 2 de The Oxcart, el catálogo de primeros vuelos de Giana Wayman y 5 blogs filatélicos. 

Felicitaciones a César por mantener este invalorable registro, que pueden consultar pulsando AQUÍ.

También de Costa Rica nos llega el número 12B de El Filatelista, que edita Jorge Arturo Beeche Pozuelo y publica el Centro Filatélico de Moravia. Esta publicación continúa los trabajos que viene publicando sobre el café en Costa Rica, refiriéndose en esta oportunidad a la ruta de exportación del Pacífico; más de 70 páginas de material de gran interés, profusamente ilustrado.

Fred O'Neill sigue con su trabajo de difusión y nos presenta tres nuevos números del Repertorio Filatélico Costarricense. El número 419 se dedica a la emisión de 1935, conmemorativa del tercer centenario de la Virgen María, Nuestra Señora de los Ángeles, Patrona de Costa Rica; en el número 420 se presentan, a sugerencia de un colega, una propuesta para iniciarse en el coleccionismo especializado de Costa Rica (Inicio de un filatelista de sellos sueltos como filatelista especializado de Costa Rica); finalmente, el número 421 presenta cartacuentas duplicadas del cargo por despacho de correos del exterior en la Receptoría de Cartago, en 1846.

La Asociación Filatélica de Costa Rica puso ya en circulación el número de septiembre, el 151, de su boletín digital, cuya portada celebra el bicentenario de la independencia nacional. La nadadora María del Milagro París es la protagonista de Los Rostros de la Filatelia Costarricense y la sección Notas Filatélicas se dedica al Cisne Invertido de Australia. Esta entrega incluye, además, una reseña de las nuevas publicaciones costarricenses, información sobre la actividad del servicio postal y una invitación a la exposición nacional de Costa Rica.

En el Ecuador, la Asociación Filatélica Ecuatoriana acaba de publicar el número 82 de El Coleccionista Ecuatoriano, decana de las revistas filatélicas ecuatorianas. Este número se abre con un saludo de Melvin Hoyos Galarza y un artículo de Alfonso Carrillo Benítez en el que nos cuenta por qué colecciona. Se incluye un artículo de Oswaldo Navas sobre la emisión del centenario de la República, de 1930 y otro de Melvin Hoyos Galarza sobre uno de los matasellos usados con la primera emisión ecuatoriana, al que denomina "matasellos numismático". La revista se abre a otros coleccionismos, con una artículo de José Luis Halmoguera Vásquez sobre autos a escala y presenta y muy interesante artículo de Pablo Pérez sobre los papeles utilizados para la emisión de los carnets autoadhesivos de los últimos años. El número se cierra con un catálogo de Rodrigo Páez Terán sobre los documentos referentes a la historia postal ecuatoriana, que reposan en el Archivo de Indias de Sevilla.

En Argentina se publicó el número 228 del boletín informativo de la Federación Argentina de Entidades Filatélicas, editado por Héctor Carratú. Además de información completa y detalladas sobre las actividades de la Federación argentina y las asociaciones filatélicas de ese país, se publica en este número un trabajo de Jorge Hugo Alcañiz sobre el 40 centavos naranja de la emisión Ceres de Francia (1849-1850).


Danilo A. Mueses nos presenta el número 231, correspondiente al primer semestre de 2021, de
El Filotélico, órgano oficial de la Sociedad Filatélica Dominicana. En este número se publica además de varias notas de actualidad, un artículo sobre los test flights de la Panamerican Airways, otro sobre la cancelación Cartagena y un tercero dedicado a los pies de imprenta en la emisión dominicana de 1885-1891. Finalmente, Anna-María Marión-Landais publica una primera parte de un estudio sobre el arte en los sellos dominicanos.

sábado, 11 de enero de 2020

NUEVAS PUBLICACIONES EN ARGENTINA, MÉXICO Y REPÚBLICA DOMINICANA

Tres nuevas publicaciones filatélicas se han puesto en circulación, durante las últimas semanas, en Argentina, México la República Dominicana.

La Federación Argentina de Entidades Filatélicas (FAEF), cerró el año 2019 con la publicación del número 128 de su Informativo, dirigido, editado y diagramado por Héctor A. Carratú.

A lo largo de diez páginas, ilustradas con abundantes fotografías a todo color, el boletín pasa revista a las principales actividades de las organizaciones que integran la Federación argentina e informa sobre la reunión mensual del Centro Numismático y Filatélico Bariloche; la asamblea anual den Centro Filatélico y Numismático Ituzaingó; la cena de fin de año del Centro Filatélico de Tafí Viejo; la última reunión anual del Centro Filatélico y Numismático de Neuquén; la asamblea del Centro Filatélico Mendoza; el almuerzo de socios realizado por la Asociación Filatélica de Rosario; la muestra organizada por el Círculo Filatélico de Bahía Blanca; la reunión de la Sociedad de Filatelia y Numismática de Río Grande y la realizada por la Agrupación Filatélica Argentina Temática Scout-Guía; y, diversas actividades del Centro Filatélico Luján.

El boletín incluye además información sobre JUVENEX 2019 y las nuevas emisiones del Correo argentino. Los interesados pueden obtener la publicación pulsando AQUÍ.

Desde México, y con la puntualidad que le caracteriza, Alejandro Grossmann nos ha hecho llegar el nuevo número (el 176) de la revista de la Asociación Mexicana de Filatelia (AMEXFIL), correspondiente al primer trimestre del años 2020. Treinta y siete años de publicación convierten a esta revista, hoy en formato digital, en un hito entre las publicaciones filatélicas latinoamericanas.

Junto a sus secciones habituales con notas de actualidad y reseña de nuevas emisiones mexicanas, Amexfil incluye un artículo de Manuel Mariño sobre el homenaje filatélico al exclusivo club de capitanes que ha surcado las aguas del Cabo de Hornos; un estudio de Jaime Benavides sobre las marcas prefiltélicas de dos poblaciones con el nombre de León, una ubicada en México y otra en Nicaragua; y Carlos Campos analiza a la estampilla más allá de su función postal.

La revista tiene también el acierto de reproducir la primera parte del estudio sobre la primera emisión mexicana (1856), preparado por Roberto Liera en 2006 y hoy dificil de conseguir, que se pone al alcance de los interesados.

La lamentable noticia de que Eladio García Prada abre un paréntesis en su colaboración con la revista, lo que nos privará, esperamos que por un tiempo corto, de sus importantes trabajos, se ve compensada por el hecho de que lo hace para enfocarse en nuevos proyectos de estudio filatélico. Los interesados en esta revista pueden comunicarse con su editor al correo amexfil@gmail.com.

Otra tradicional publicación filatélica, El Filatélico, llega a su número 228 después de 48 años de publicación. Ha optado también por el formato digital y, en esta oportunidad, en la entrega correspondiente a julio a diciembre de 2019, presenta un estudio de Danilo Mueses sobre la serie dominicana del vuelo panamericano; un artículo de Manuel Mariño titulado Turquía en Chile y Chile en Turquía y otro de Richard Zaremba sobre los Szekula, una familia de falsificadores; y un texto de Anna-María Marion-Landais sobre los sellos conmemorativos. Se incluyen, además, las secciones fijas sobre nuevas emisiones dominicanas, noticias de la Sociedad Filatélica Dominicana, La Filatelia al Día y el detalles de las publicaciones recibidas.

Merece destacarse, en el editorial firmado por el responsable de la revista, Danilo Mueses, que lleva ya a su haber más de doscientos números publicados, el llamado que hace a los filatelistas para enviar colaboraciones; nos parece de utilidad reproducir el párrafo correspondiente: "Son muchos los que tienen la percepción de que su colaboración en la revista tiene que abordar un tema de gran profundidad: el 'plating' de uno de los clásicos, el origen de la cancelación 'Cartajena' en la emisión de 1880/81 o el servicio postal durante el período colonial. ¡NO! Puede ser algo tan ligero como las amenas colaboraciones Anna María o tan novedoso (y que no requiere necesariamente dedicarle largas horas de estudio) como son las entretenidas crónicas en las que Mariño nos hace ver que detrás de cada sello hay una historia fascinante". Los interesados en es número de El Filotélico lo pueden obtener pulsan AQUÍ.

lunes, 23 de septiembre de 2019

YA ESTÁ DISPONIBLE EL NÚMERO 227 DE EL FILOTÉLICO

La tradicional publicación dominicana, El Filotélico, acaba de publicar su número 227 en formato electrónico, tal como lo viene haciendo desde hace algún tiempo.

En esta oportunidad, la publicación incluye dos estudios de Danilo Mueses, uno sobre la emisión dominicana del Palacio de Comunicaciones y otro sobre los sellos de bultos postales, y una nueva historia filatélica de Manuel Mariño, en esta ocasión La cara del sello: me demoro pero llego, en la que cuenta el caso de la correspondencia enviada a Chile en el barco John Bidwell, en 1945; con la capitulación del Japón, el barco debió cambiar de ruta y el correo que llevaba se dejó en uno de los puertos de la ruta, pero unos bultos fueron olvidados en las bodegas y no se ubicaron hasta 1960, cuando las cartas se enviaron finalmente a los destinatarios, con una marca que explicaba el hecho de haber sido recuperadas y entregadas con retardo.

La revista trae, además, las secciones habituales: las noticias de actualidad de la Sociedad Filatélica Dominicana; La Filatelia al Día, con notas sobre temas variados, como el correo en globo o el retiro de los Estados Unidos de la Unión Postal Universal; La República Dominicana vista desde el extranjero, con un artículo enviado desde Canadá por Richard Zaremba, sobre las cubiertas dominicanas ilustradas; la crónica de novedades en el correo dominicano; el detalle de las publicaciones recibidas y las actas de la Sociedad.

La publicación se cierra con notas variadas en la sección Desde nuestra mesa de redacción.

Los interesados pueden obtener la revista pulsando AQUÍ.

sábado, 6 de abril de 2019

NUEVOS NÚMEROS DE EL FILOTÉLICO Y AMEXFIL

Dos tradicionales publicaciones filatélicas latinoamericanas, que desde hace poco han optado por el formato electrónico, acaban de publicar nuevas ediciones: el número 226 de la revista El Filotélico, de la Sociedad Filatélica Dominicana y el número 173 de Amexfil, de la Asociación Mexicana de Filatelia.

El Filotélico sigue adelante gracias al esfuerzo de Danilo A. Mueses, lleva ya 44 años de publicación y es ya un clásico de las publicaciones filatélicas de nuestro continente. En esta oportunidad, el editor de la revista estudia la emisión dominicana que conmemoró el centenario de la batalla de Las Carreras y analiza las razones para este homenaje filatélico, dejando en claro el papel de los sellos postales como medio de difusión de contenidos que, como en este caso, buscan reforzar la identidad y el orgullo nacionales.

Se incluye la habitual sección con noticias de lo ocurrido en la Sociedad Filatélica Dominicana, en la que se destaca la remodelación del local de la entidad, las subastas que ésta realiza y las nuevas emisiones del correo dominicano. En la sección La Filatelia al Día se incluyen diversas notas de interés y actualidad, igual que en la sección final Desde Nuestra Mesa de Redacción, y en La Cara del Sello se publica un artículo de Manuel Mariño sobre el correo submarino de Vanuatu.

La revista se completa con un texto de Richard Zaremba sobre la emisión dominicana dedicada al Año del Censo Nacional (1970), son otro de Anna-Maria Marion-Landais que repasa la vida de varios falsificadores filatélicos y con la reseña de las nuevas emisiones dominicanas y documentos internos sobre el trabajo de la Sociedad Filatélica Dominicana.

Alejandro Grossmann es el responsable de la revista de la Asociación Mexicana de Filatelia, Amexfil, que en esta oportunidad publica la edición correspondiente a los meses de abril a junio de 2019.

La revista se abre con la crónica y el análisis de las emisiones postales mexicanas de 2018, a cargo de Octavio Chapa, e incluye, a continuación, varios estudios: Carlos Campos utiliza la serie Arte y Ciencia de México para referirse a la ciencia mexicana en la filatelia; los falsos postales de la emisión mexicana de 1868 son estudiados porEladio García Prada; Manuel Mariño, en Crónica de una catástrofe anunciada, se refiere al terremoto de Valparaiso (Chile) de agosto de 1906; y Eugenio Treviño escribe sobre la actual serie permanente mexicana: México Creación Popular.

Amexfil se cierra con una reseña de la comida anual de la Asociación Mexicana de Filatelia y la reproducción de un semblanza de Emilio Obregón, escrita por Ignacio A. Estea M., y publicada originalmente en el número extraordinario (abril de 1979 a agosto de 1980) de la revista de la Federación Mexicana de Filatelia.

Se incluye también, como texto final de la publicación, una buena noticia: Amexfil se presentó en la clase Literatura en la Exposición Italia 2018 y obtuvo medalla de vermeil. Felicitaciones Alejandro por este justo reconocimiento a tu trabajo.

domingo, 18 de noviembre de 2018

SEEBECK, HÉROE O VILLANO. NUEVA EDICIÓN AMPLIADA DE UN CLÁSICO

Danilo Mueses es un conocido estudioso filatélico dominicano. A él debemos una gran cantidad de trabajos, libros y artículos sobre la filatelia de la República Dominicana, y un estudio clásico para los interesados en las emisiones preparadas por Nicolás Seebeck para varios países americanos, a fines del siglo XIX.

Con la autorización del autor, Michael Schreiber emprendió la tarea de preparar un segunda edición de la obra, publicada originalmente en 1985. La nueva edición, en inglés, se acaba de publicar en octubre de 2018, impresa por Mirific Editions, con abundantes ilustraciones a color e importante material adicional que se ha agregado a la obra original.

Además del texto impreso, se ha preparado una versión digital que el editor ha declarado de libre circulación, siempre que no se persigan fines comerciales. Gracias a ello, y con la venia de Danilo Mueses, a quien agradecemos por ello, el libro está a disposición de los interesados, pulsando AQUÍ. Adicionalmente, hemos agregado el libro a nuestra biblioteca, cuyo catálogo aparece al pie de este blog.

La nueva edición amplía el contenido de la primera e incluye varios importantes apéndices, en los que se puede encontrar la lista del personal que trabajó en la Hamilton Bank Note Company, encargada de la impresión de las series Seebeck; el resumen de las actas de la casa impresora; y una cronología de la vida de Nicolás Seebeck

domingo, 16 de septiembre de 2018

REPÚBLICA DOMINICANA: SE PUBLICA EL NÚMERO 225 DE "EL FILOTÉLICO"

El Filotélico, órgano oficial de la Sociedad Filatélica Dominicana, pone a disposición de los interesados su número 225, correspondiente al primer semestre del año 2018.

Un estudio de Danilo Mueses, reconocido estudioso de la filatelia dominicana, sobre la emisión de 1946, conmemorativa de los 450 años de la fundación de Santo Domingo, es el artículo de portada de esta edición, al que siguen diversas noticias de actualidad y varios artículo de interés, como uno dedicado al inicio del correo aéreo en los Estados Unidos, otro sobre emisiones conjuntas y un tercero de Manuel Mariño sobre las cartas del RMS Titanic.

Ana-María Marion-Landais publica una breve historia del correo y Richard Zaremba entre, desde Canadá, un estudio sobre los misterios de los sellos C14 y C14a, número que asigna el catálogo Scott a las estampillas de correo aéreo emitidas por la República Dominicana en 1931.

Una carta a Máximo Gómez es otro artículo de Danilo Mueses que aparece en este número, que se cierra con el repaso de las nuevas emisiones dominicanas y noticias de actualidad sobre la filatelia dominicana.

Según se informa en una nota sobre publicaciones digitales, en la cual se hace una gentil referencia, que agradecemos, a este blog,  El Filotélico migra, a partir de este número, al formato digital.

martes, 1 de mayo de 2018

EL VIAJE DE LINDBERGH A SUDAMÉRICA (XVI). DE SANTO DOMINGO A PUERTO PRÍNCIPE

Charles Lindbergh


Volando sobre dos repúblicas

El 6 de febrero volé sobre la isla verde en la que se encuentran las repúblicas de Haití y República Dominicana.

Luego de dejar la llanura tropical cercana a la ciudad de Santo Domingo y de pasar sobre pequeñas elevaciones, me elevé sobre una fértil meseta cubierta de vegetación. Aquí, en un clima más templado, se ubica Santiago de los Caballeros, la mayor ciudad del interior de la República Dominicana. Volé bajo sobre la muchedumbre reunida en su campo de aviación. Luego me dirigí hacia Cabo Haitiano, pasando la famosa ciudad de Christophe, y sobre Saint Marc en mi ruta hacia Puerto Príncipe.

Gran parte del territorio sobre el que volé era muy quebrado. Dicen que cuando se le pedió a un viejo marinero que describiera la isla, arrugó una hoja de papel, la puso sobre la mesa y dijo "es así". Esta es una buena manera de describir la topografía del país.

Lindbergh en Haití. A su izquierda, el presidente Louis Borno


Cruzando la República Dominicana y Haití, pude ver muchas casas de paja, a menudo encaramadas en lo alto de las empinadas laderas de las montañas, como en América Central, con parcelas cultivadas alrededor. Villas modernas, seguras y confortables, podían verse en las llanuras y valles cercanos a los puebles. Pude darme cuenta que la campiña haitiana está mucho más poblada que la dominicana. En los caminos se podían ver personas caminando desde o hacia el mercado.

En Haití, el algodón crece en los árboles

Antes de aterrizar en Puerto Príncipe volé en círculos sobre la bahía y a continuación sobre los distritos comerciales. Ahí pude ver una muchedumbre agolpada en medio de la calle. Lo que más me afectó en Hatí fue el paso del español al francés. Esta fue la primera república que visité en este viaje en la que no se hablaba español; pero aquí, como en todos los lugares de mi recorrido, encontré muchas personas que hablaban inglés.

Lindbergh pasa revista a las tropas en Puerto Príncipe

Otra cosa interesante que pude ver en Haití fue un tipo de algodón que crecía en la granja experimental de la Escuela Damien de Agricultura. En lugar de en arbustos, este algodón crece en árboles de 8 a 10 pies de altura que no necesitan plantarse cada año. Me dijeron que a menudo crece silvestre y produce un algodón de buena calidad. En esta misma granja hay campos de caña de azúcar y batatas y plantaciones de banano y muchos jóvenes haitianos se capacitan ahí en métodos de agricultura moderna.

miércoles, 25 de abril de 2018

EL VIAJE DE LINDBERGH A SUDAMÉRICA (XV). EN LA REPÚBLICA DOMINICANA

Charles Lindbergh


Increíble transición del verano a la primavera en pocos minutos

Sin quererlo, había adelantado considerablemente en mi viaje y con el objeto de cumplir con exactitud el itinerario y llegar a la hora fijada, ascendí resueltamente entre las nubes, en pos de las capas superiores atmosféricas. En las acumulaciones de nubes generalmente se encuentran salidas o espacios entre ellas, de modo que los vuelos a ciegas son necesarios únicamente por cortos intervalos. A la elevación de 7.200 pies me hallé súbitamente encerrado en espeso nubarrón. La nube estaba excesivamente cargada de humedad que mojó las alas y riostra de mi aparato, obligándome a ascender 400 pies más, hasta tocar con una atmósfera despejada y bonancible. 

Los dominicanos reciben a Lindbergh

Es el insignificante espacio de cuarenta minutos pasé del aire caliente cerca del suelo, a un clima fresco a 8.000 pies de altura, donde tuve que encender el calentador de admisión para mantener la temperatura del motor. Una de las mejores cosas de la aviación es que, en pocas horas, se puede pasar de un clima a otro; o que en pocos minutos, ascendiendo o descendiendo, se puede obtener la temperatura que se desea. Ascendí hasta los 9.700 pies. Santo Domingo estaba ya a pocos minutos.

"Esta es la ciudad más antigua del Nuevo Mundo", me dijeron en Santo Domingo. La construcción de la catedral empezó en 1514; es la más antigua del hemisferio y alberga la tumba de Colón, cuyo ataúd pude ver. La familia de Colón tiene una capilla aquí. Santo Domingo fue fundada en 1496 por Bartolomé Colón, hermano de Cristóbal.

Volando sobre Santo Domingo en vuelo hacia Puerto Príncipe no pude evitar pensar en cómo han cambiado los tiempos. Qué diferencia entre el moderno aeroplano y la Pinta, la Niña y la Santa María.

miércoles, 18 de abril de 2018

EL VIAJE DE LINDBERGH A SUDAMÉRICA (XIV). SOBRE LAS ANTILLAS, LAS VENTAJAS DEL TRANSPORTE AÉREO

Charles Lindbergh


Ventajas de las líneas aéreas en las Indias Occidentales

En los Estados Unidos el tráfico aéreo tiene que luchar rudamente con la competencia del transporte ferrocarrilero extendido y eficiente como en  ningún otro país. Cuando un aeroplano pierde tiempo a causa de la niebla, el ferrocarril es superior; pero en las Indias Occidentales las condiciones son diversas, pues que, aunque un avión perdiera un día de viaje, tendría todavía sobrada ventaja sobre los sistemas de viaje actuales, por tierra o por agua.

En iguales condiciones se encuentran los países centro y sudamericanos, pues se hallan en espléndidas condiciones para adoptar a ojo cerrado el nuevo sistema de transportación aéreo, barato y eficaz.

En todos esos países existen escuelas aviatorias y sus gobernantes estudian en la actualidad la manera de establecer el servicio postal aéreo entre sus principales ciudades y solo hace falta que esas actividades aisladas se produzcan en forma de acuerdo internacional. La empresa alemana que opera en Colombia inaugurará, según supe, un servicio más amplio entre los países vecinos.

El vuelo de Puerto Rico hasta Santo Domingo no ofrece mayor dificultad y se puede ejecutar sin mucha atención por parte del aviador, pues hay sobradas marcas en el terreno y agradable ventolina soplaba sobre la cola del avión, impulsándolo hacia adelante, que me hizo llegar antes de tiempo. Más debajo de la costa de Puerto Rico crucé por encima de un verdadero colegio de tiburones que se mantuvieron suspensos al ver el paso de algo que jamás habían conocido, y una tortuga de mar nadaba despreocupadamente sobre las olas, ocultándose con hábil zambullón luego, al momento en que notó que el aparato se cernía sobre su cabeza, ya que mi vuelo lo hacía a corta distancia del líquido elemento.

Los vuelos en aeroplano de construcción moderna, en buenas condiciones atmosféricas y fuera de las trilladas líneas aéreas, requieren poca atención, pues solo hace falta mirar de cuando en cuando los aparatos para consultar las condiciones generales, ya que éstos señalan con precisión rara no solamente el funcionamiento de la nave, sino también el estado de la maquinaria. Sin dificultad escribí mis correspondencias para los diarios, apoyando mi agenda sobre la carta hidrográfica, mientras pasaba por la parte oriental de Haití. A pocas millas se divisaban los caserías de las haciendas y desmontes, mientras en el fondo del paisaje aparecía una ciudad con sus torres blanquecinas que formaban contraste con el fondo verde obscuro de la selva. Las nubes imprimían en el suelo sus largas y caprichosas sombras.

sábado, 30 de enero de 2016

150 AÑOS DE LA PRIMERA EMISIÓN DOMINICANA

El 18 de diciembre de 2015, el Instituto Postal Dominicano (INPOSDOM), emitió una muy bien lograda serie de cuatro sellos y una hoja recuerdo, para conmemorar los ciento cincuenta años de la primera emisión postal dominicana. Los sellos, que reproducen las cuatro primeras estampillas del país caribeño, tienen valores faciales de 30, 35, 45 y 50 pesos; la hoja, cuyo valor facial es de 150 pesos, incluye la reproducción de las primeras estampillas, junto a la cubierta con el uso más temprano conocido del sello de medio real, sobre la imagen de una imprenta. Se ordenó imprimir un total de 25.000 series y 5.000 hojas recuerdo.


Las estampillas cuyo sesquicentenario se conmemora son las primeras emitidas por la República Dominicana, pero no las primeras que se usaron en ese país. en efecto, en 1865 los dominicanos ya tenían cuatro años de utilizar el sistema de franqueo de correspondencia por medio de sellos postales.

El 18 de marzo de 1861, Pedro Santana (1801-1864), último presidente de la Primera República Dominicana, proclamó la anexión del país a España, en calidad de provincia de esta última. Como consecuencia de ésto, a partir de agosto de ese año se pusieron a la venta en la Administración General de las Reales Rentas Marítimas y Terrestres las estampillas emitidas por España para ser utilizadas en las Antillas Españolas; desde el 12 de septiembre, se estableció que el uso de esas estampillas sería obligatorio y que no se despacharía la correspondencia que no las tuviere adheridas (Óscar Ravelo, El correo en Santo Domingo, Ciudad Trujillo, Imprenta de la Opinión, 1944, tomo I, p. 116, edición facsimilar del Banco Central de la República Dominicana, Santo Domingo, 2000).

La primera parte de un estudio sobre la primera emisión de las Antillas Españolas acaba de ser publicada por el colega Yamil Kouri, en Filatelia Digital.

Estampillas de medio real, uno y dos reales de Antillas Españolas,
primeras usadas en la hoy República Dominicana
El gobierno español en la isla terminó el 12 de julio de 1865 con el retiro de las últimas tropas peninsulares, empujadas por una guerra de guerrillas que empezó en mayo de 1861, y mantuvo encendida la revuelta durante los cuatro años que duró la anexión a la península.

la República fue restaurada bajo la presidencia de Pedro Antonio Pimentel (1830-1874), quien fue derrocado en agosto de 1865 por José María Cabral (1816-1899); el 14 de noviembre, la Convención Nacional encargó la presidencia a Buenaventura Báez (1812-1884), quien había ejercido el cargo en dos ocasiones durante la Primera República.

En medio de esta inestabilidad se decidió mantener el sistema de franqueo por medio de sellos postales, pero para eso era necesario contar con nuevas estampillas, que reemplazaran a las españolas.

Los sellos se hicieron localmente, en tipografía, en la imprenta de los hermanos José Gabriel y Manuel de Jesús García. En realidad hubo dos emisiones, ambas con dos sellos, de medio y un real.

En la primera emisión, los sellos son de color rosa (medio real) y verde (un real). Ambas estampillas tienen el mismo diseño: el escudo dominicano al centro, flanqueado por las palabras "Medio real" a la izquierda y "CORREOS" a la derecha, todo dentro de un marco de líneas rectas.


La impresión se hizo en bloques de doce sellos (dos filas de seis) y, según afirma Kelvin J. Angulo ("Orden de impresión de los sellos 1-4 de la República Dominicana, El Filotélico, Órgano de la Sociedad Filatélica Dominicana, número 152, septiembre a octubre de 2002, p. 23), al parecer se utilizaron las mismas planchas para imprimir los dos valores, cambiando únicamente los tipos correspondiente al valor; esto porque cada estampilla tiene características de impresión propias, que son iguales tanto en el sello de medio real como en el de un real, en las mismas ubicaciones de la plancha.

Sin que se haya establecido la razón, porque sin duda no se habían agotado las estampillas, se hizo una nueva impresión, con las mismas características, pero esta vez en color verde pálido (medio real) y amarillo pálido (un real); el marco tiene líneas onduladas y no rectas.


Esta vez los bloques de impresión fueron de diez sellos pues, según se especula, dos de los clisés originales se habrían averiado, haciendo imposible utilizarlos. Según el estudio de Angulo, arriba citado, los clisés que desaparecieron eran los que estaban ubicados en las posiciones 9 y 11 en la plana de los dos primeros sellos. 

La cubierta más antigua que se conoce con un sello
de medio real de la primera emisión (27 de diciembre de 1865)
No se conoce la fecha exacta de emisión de los cuatro valores, pero en el caso de los dos primeros es probable que se los haya usado desde octubre de 1865; un anuncio en el periódico El Patriota, del 19 de ese mes, informa que las estampillas están a la venta en la Administración de Rentas.

Esto concuerda con el hecho de que el Decreto 878 que reguló el servicio postal y dispuso la emisión de sellos de medio y un real, se dictó el 20 de septiembre de 1865.

El uso más temprano que se ha reportado del sello de medio real de la primera emisión es, sin embargo, muy posterior: 27 de diciembre de 1865.

La prensa especializada de la época anunció la existencia de las nuevas estampillas recién en 1866. Le Timbre Posté reportó los dos primeros sellos en su número de febrero de ese año, y los dos restantes en el de abril.

The Stamps Collector's Magazine dio la noticia en su número de marzo de 1866 pero con un error importante, pues atribuyó las estampillas a Haití.

Los sellos de medio y un real permitían cubrir las tarifas establecidas en el ya citado Decreto de septiembre de 1865: medio real para las cartas sencillas (menos de una onza) y un real para las dobles (una onza), en la correspondencia doméstica, aumentando medio real por cada onza adicional. Las cartas para el extranjero debían pagar un real las sencillas, dos las dobles y un real más por cada onza adicional.

Las noticias sobre las emisiones dominicanas, en la prensa filatélica de la época
Es curioso el sistema de franqueo previsto por el Decreto que reguló el servicio postal, pues según él las estampillas no se utilizaban como medio de pago previo, sino que debían ser canceladas por el destinatario. Los sellos, entonces, no estaban en manos del público, sino de las oficinas postales, que los colocaban en la correspondencia una vez que quien las recibía pagaba la tarifa.

Dice el artículo 59 del Decreto 878: "No será obligatorio para nadie sacar del correo las cartas que tuviere, pero no podrán sacar una sola sino todas o ninguna. Si la persona a quien vinieren dirigidas, temiere que pueda ser un chasco que quiera dársele en una carta, la abrirá en presencia del administrador, y resultando que no es más que una burla, no pagará el porte; pero después de salir de la administración la carta, no se admitirá el reclamo".