sábado, 26 de noviembre de 2016

PANAMÁ: SU HISTORIA A TRAVÉS DE LOS SELLOS DE CORREOS

Cruzando fronteras. Los sellos postales de Panamá como expresión de historia, cultura e identidad, es el libro que se presentó hace poco en la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero, en Panamá.

El libro, publicado bajo la dirección de Fernando Sucre, muestra a lo largo de 258 páginas, diversos aspectos de la historia y la cultura panameñas, ilustrados por los sellos postales que se han emitido en la República del Istmo.

Sucre espera que este trabajo permita "entender, con una visión del siglo XXI, los acontecimientos que nos han afectado a los panameños".

Junto con Fernando Sucre, apportaron con textos para la publicación María Mercedes de Corró, Alfredo Figuero Navarro, Aristides Royo, Daniel Alonso, Ebrahim Asvat, Franklin Briceño Salazar, Jorge Ventoncilla, Orlando Hernández Ying, Julio Linares Franco, Vicente Pascual Landa, Miriam Barbero de Bern, Jaime Adames, Franklin Briceño Salazar, Jorge Federico Lee y Rolando Domingo.

Luchas contra el olvido, dice Sucre, es uno de los objetivos del libro, pues "La mayoría de los panameños estamos olvidando nuestras raíces, a las personas que sacrificaron algo por el país".

Aclara que no se trata de un libro técnico sobre filatelia, sino una publicación en la que los sellos de correos son los testigos que permiten ilustrar diversos aspectos de la vida panameña.


LAS MONEDAS PRE-DECIMALES DEL ECUADOR

Georg Maier

Medio real de 1833, vendido por la Casa Heritage en abril de 2012 por US$ 1.610
Cuando se tiene una de las monedas pre-decimales del Ecuador en las manos, es difícil imaginar las circunstancias y dificultades en las que se produjeron esas monedas, y más aún, saber cómo sobrevivieron hasta la actualidad. La Casa de Quito produjo monedas de 1832 a 1862, monedas que circularon fundamentalmente en los alrededores de Quito.

La historia de esta ceca se  puede resumir en tres palabras: "falta de fondos".

En sus inicios la Casa de Moneda de Quito fue organizada y dirigida por Alberto Salazza, un coronel de Cerdeña que luchó en el ejército libertador y se distinguió en la batalla de Pichincha. Salazza estableció la Casa de Moneda con la maquinaria necesaria, pero carecía de los conocimientos propios de los ensayadores. El trabajo de ensayador se lo dio a William (Guillermo) Jameson, un cirujano y botánico escocés cuya experiencia en la acuñación de monedas fue tan limitada que, en toda su correspondencia, nunca menciona haber sido nombrado para el puesto asignado a él y sólo en raras ocasiones menciona su relación con la Casa.

A lo largo de sus treinta años de existencia, la Casa de la Moneda dependió de una vieja y obsoleta maquinaria,  que a menudo estuvo en un estado deplorable. La maquinaria original pudo haber venido originalmente desde Popayán a través de Pasto y Tulcán, y probablemente fue usada por el coronel Adolfo Klinger, de Alsacia, que luchó en el Ejército libertador. El coronel fue un caballero en todos los sentidos, aunque no tuvo empacho en hacer "un poco de acuñación por cuenta propia en su casa privada" (Michael Anderson, The Numismatic History of Ecuador, Witham, Essex, 2001, pp 33). Cuando se vio obligado a devolver la maquinaria a mediados de 1832, la Casa de Moneda comenzó a producir sus propias piezas desde el mes de agosto.

La primera adquisición de maquinaria relativamente moderna,  proviene de Guillermo Jameson, quien fue capaz de adquirirla confiscándola a unos falsificadores en la provincia de Esmeraldas. Esto, además de un "nueva" prensa de acuñación adquirida en 1834, hubiera sido suficiente para iniciar la acuñación de monedas, de no haber sido por el hecho de que Jameson no tenía equipo de ensayos.

Guillermo Jameson

A diferencia de sus países vecinos, Ecuador no tenía metales preciosos. Las pocas pequeñas minas de oro en el sur del país habían sido explotadas de manera eficiente por los españoles. Sin fondos para comprar metales preciosos, la nación dependía de las donaciones particulares y de la plata donada por la Iglesia. El oro fue adquirido de los pequeños mineros cobrándoles el "quinto real" a cambio de la acuñación de lingotes. En realidad, esto constituía un mejor sistema de pago ya que la Casa no tenía recursos para hacerlo.

A los problemas de producción se sumó el de las falsificaciones. Éstas eran tan comunes, que el gobierno renunció a la lucha y permitió su libre circulación. Los billetes falsos circulaban sin penalidad aunque, oficialmente, existía la pena de muerte para quienes los hicieran. Una razón simple para permitir que las falsificaciones circulen fue que nunca hubo suficientes monedas para cubrir las necesidades diarias.

Esto puede ser, en realidad, una bendición para los coleccionistas de hoy en día, debido a que la moneda buena estaba a un lado, mientras que las monedas falsas circulaban, lo que permitió a las primeras sobrevivir hasta ahora. Las monedas falsas fueron finalmente destruidas y las moneda legítimas fueron utilizadas hasta desgastarse y perder valor para los coleccionistas. Las monedas fueron utilizadas como lingotes para las subsecuentes emisiones de la Casa y las agujereadas e ilegibles se recuperaron de la circulación.

De la mayor parte de las pre-decimales existen menos de 100 ejemplares. Algunos de los tipos individuales están disponibles en cantidades de cinco o menos,  y otros tipos son únicos. Su condición, a menudo, no es de gran importancia para el coleccionista apasionado. Después de buscar monedas tipo desde hace décadas, hay quienes están dispuestos a pagar cualquier cantidad por ellas, incluso si se encuentran en un estado deplorable.

Hay que tener muy en cuenta esto cuando se tiene una moneda pre-decimal del Ecuador en las manos.

domingo, 20 de noviembre de 2016

FALLECIÓ SIXTO DURÁN BALLÉN

Sixto Durán Ballén
(Salón Amarillo del Palacio de Gobierno)
Sixto Durán Ballén, quien fuera presidente del Ecuador entre 1992 y 1996, falleció el pasado 15 de noviembre, a los 95 años de edad. Político destacado, ocupó, antes de acceder a la primera magistratura, el Ministerio de Obras Públicas entre 1956 y 1960, la alcaldía de Quito de 1970 a 1978 y la diputación nacional en 1984.

No es este el espacio para hablar de su vida política, ni para opinar sobre aquello que se alaba o se critica en su gestión presidencial, que tuvo el indudable mérito de abrir, con el reconocimiento del protocolo de Río de Janeiro, el camino a la solución definitiva del absurdo conflicto de límites que mantuvieron Ecuador y Perú durante más de un siglo.

Queremos, simplemente, referirnos a una faceta pocas veces mencionada de la vida de Durán Ballén: su afición por las estampillas.

Entusiasta coleccionista desde su juventud, se integró a la Asociación Filatélica Ecuatoriana como socio juvenil número 10 en 1936, y llegó a ocupar la presidencia de la entidad entre 1955 y 1956. 

Hombre de su tiempo, se empeñó en la colección de sellos universales que a poco empezó a verse como un imposible, cediendo espacio a la especialización por temas, periodos o territorios. Sixto Durán Ballén nunca dejó de ser un coleccionista "a la antigua", interesado en completar las emisiones de grupos de países que con el paso del tiempo iba reduciendo, como ocurrió con el caso de su inicial intento de reunir las estampillas de las colonias británicas. 

A sus años juveniles pertenece una iniciativa que dio como resultado los que probablemente son los primeros sobres de primer día del Ecuador. Estas piezas filatélicas, tal como hoy las conocemos, con matasellos alusivos y sobres con diseños especiales, empezaron a imprimirse en el Ecuador en la década de los cincuenta del siglo pasado, pero antes de ésto varios filatelistas hacía envíos especiales el primer día de circulación de una estampilla o serie postal, agregando un sello privado que indicaba el hecho de que se trataba del primer día de circulación.

Antes de ésto, a fines de los años treinta, Sixto Durán Ballén preparó sobre impresos, identificados como de primer día, que utilizó para algunas de las emisiones que se hicieron en esa época.

Sobre de primer día preparado por Sixto Durán Ballén
A Durán Ballén se debe la idea o el diseño de varias de nuestras emisiones postales, sobre todo las que se hicieron mientras fue Ministro de Obras Públicas y, como tal, responsable de los correos nacionales.

Precisamente fue esa la época en que las emisiones ecuatorianas se destacaron por ser el resultado de un cuidadoso trabajo de preparación e impresión. Mucho material de archivo queda para mostrar la atención que se ponía para escoger los temas, contratar a destacados artistas y diseñadores y escoger casas impresoras que aseguraban un trabajo impecable.

Hay que destacar que, para ello, el ex-presidente contó con el invalorable apoyo de quien entonces era responsable del Departamento Filatélico del Correo ecuatoriano: Samuel Valarezo Delgado, otro destacado filatelista y presidente de la Asociación Filatélica Ecuatoriana entre 1952 y 1953 y entre 1957 y 1958.

Destacamos, de entre las varias series postales que pueden servir como ejemplo de este trabajo, la hermosa serie turística emitida entre 1955 y 1957, con sellos cuadrados monocolores, ilustrados con fotografías Bodo Wuth.

Único sello postal en el que aparece Sixto Durán Ballén,
emitido en 2015 para conmemorar 20 años del conflicto del Cenepa
Ya presidente de la República, Sixto Durán se resitió a la tentación de ver su imagen en una estampilla, tentación en la que cayeron varios de nuestros presidentes. Para él, la regla de que las estampillas no debían ilustrarse con personas vivas, era sagrada.

De hecho, sabemos de buena fuente que cuando en 2015 Correos del Ecuador, al conmemorarse veinte años del conflicto del Cenepa, decidió rendirle homenaje con un sello postal, el gesto no fue bien recibido por el ex-presidente.

Sixto Durán Ballén dedicó su últimos años a las estampillas; retirado de la actividad política y de su trabajo profesional como arquitecto, volcó su tiempo al coleccionismo y se dedicó con renovado entusiasmo a reordenar y completar sus colecciones.

De hecho, la última vez que lo vimos estaba en el almacén de Georg Maier, "abasteciéndose" de material.

Mucho se puede decir sobre Sixto Durán Ballén y la filatelia, así como sobre su destacado papel en varias de nuestras más destacadas emisiones postales. Creemos, sin embargo, que quien mejor puede contarlo es el propio ex-presidente y, por eso, hemos rescatado una entrevista que, junto con Rodrigo Páez, le hicimos en 2011.

Pueden escucharla en el enlace que a la misma hemos agregado en la siguiente entrada de este blog: "Sixto Durán Ballén habla sobre filatelia".

SIXTO DURÁN BALLÉN HABLA SOBRE FILATELIA

En julio de 2011 hicimos, junto con Rodrigo Páez Terán, una entrevista a Sixto Durán Ballén, en la que nos relató varias historias relacionadas con su actividad como coleccionista, sus preferencias filatélicas y sus aportes en el diseño y producción de varias emisiones postales ecuatorianas.

Una versión de esa entrevista apareció en el número 76 de El Coleccionista Ecuatoriano, órgano oficial de la Asociación Filatélica Ecuatoriana, de octubre de 2011. Pueden acceder a ese número, donde la entrevista se publica a partir de la página 14, pulsado COLECCIONISTA 76.

Si bien el texto publicado recoge buena parte de la amena conversación con el ex-presidente de la República, buena parte de ella no pudo incluirse por las obvias limitaciones de espacio.

Buena parte de la entrevista, en consecuencia, ha permanecido inédita.

Creemos que este el momento adecuado para compartirla con los interesados, no solo los filatelistas que encontrarán en ella abundante material sobre su afición, sino todos aquellos que quieran conocer esta poco difundida faceta de Durán Ballén.

Publicamos aquí el audio de la entrevista, en la que podrán escuchar de boca del propio Sixto Durán Ballén un buen conjunto de historias y anécdotas sobre nuestra historia filatélica y sobre su vida como coleccionista de sellos postales.

Pueden acceder a la entrevista pulsando el enlace ENTREVISTA SIXTO DURÁN BALLÉN.



CHILE: TARIFAS REDUCIDAS EN TARJETAS ENTERO POSTALES (1872-1928) - CUARTA PARTE

Patricio Aguirre Warden


Congreso UPU Viena 1891

En el Tratado la Convención UPU de Viena[38 y 39] celebrada entre los día 20 de mayo y el 4 de julio de 1891, y que entró en vigor el 1º de julio de 1892, se mantienen las tarifas postales y de transporte y se cambió el concepto de multa para las tarjetas postales, las que serán tratadas como cartas para efecto de la multa, esto es doble del franqueo faltante. En Artículo V 1,2[40] dice “Tarjetas postales no pre-pagadas estará sujetas a franqueo de carta no pagada” y en el ArtículoV 2,3 "En caso de pago anticipado insuficiente, la correspondencia cualquier tipo es susceptibles a un cargo equivalente al doble de la cantidad de la deficiencia, a ser pagados por los destinatarios, sin embargo, no podrá ser superior a la que se recauda en el país de destino en correspondencia no pagado, de la misma naturaleza, peso y origen".y el Artículo 11[41] estipulaba que "No se consideran debidamente pre-pagadas tarjetas con respuesta pagada que tenga sellos postales del país de origen en la parte Respuesta de la tarjeta". Las Regulaciones Especiales de 1891[42] mantienen en lo general las mismas consideraciones para tarjetas postales e impresos que en el tratado de 1885. Destaco de ellas lo siguiente: Título XVI art.9, se estipula que las tarjetas postales que no cumplan con las dimensiones estipuladas (14 x 9 cm)serán tratadas como cartas y en el Título XV art.3[43] dice: "En cuanto sea posible, las tarjetas postales especialmente emitidas para circular dentro de la Unión deben llevar en el anverso, en lengua francesa o con una traducción entre renglones en este idioma, el título siguiente: "CARTE POSTALE”, “UNION POSTALE UNIVERSELLE" y "(Lado reservado a la dirección.)" ".

Volviendo a asentar la consideración relativa de “en cuanto sea posible”, con lo que queda muy poco claro si esto era una obligación o una sugerencia, que la cumpliría el que quisiera, más aún en consideración que la norma ya había sido introducida en el convenio de 1885, esto es, 5 años antes, que pareciera haber sido plazo suficiente para la estandarización de la norma.

A continuación dos ejemplos de interpretación de la forma de aplicar las multas en Chile y en el extranjero según la normativa del ArtículoV 2,3. La tarjeta fig. 46 fue enviada de Valparaíso el 3 de abril de 1896 arribando a Wien, Austria el 4 de mayo de 1896, con franqueo para completar los por 3 cts. de una tarjeta internacional, fue multada por ser una tarjeta de uso nacional, no cumplía las condiciones UPU para el envío internacional, se consideró como una carta, por lo que la deficiencia en el franqueo era de 7 cts. o 35 céntimos de ff oro, que se señaló con la marca "T" y el número 35 en violeta. La multa correspondiente es de 70 céntimos de ff oro, por lo que se cobraron 28 kreuzer de multa indicados en color azul (1kreuze =1.5 céntimos de ff oro). Este ejemplo comprueba el uso adecuado de la reglamentación UPU, pero no fue una regla general.

Figs. 46 y 47
Un ejemplo de multa es la tarjeta enviada de Valparaíso el 25 de febrero de 1897 con tránsito por Buenos Aires en 1º de febrero, arribando a Aarau, Suiza el 21 de febrero de 1897 (fig. 47), con franqueo adicional para completar los por 3 cts. para envío internacional, pero por ser una tarjeta de uso nacional, no cumplía las condiciones UPU, se la consideró como carta, por lo que la deficiencia en el franqueo era de 7 cts. o 35 céntimos de ff oro, lo que se señaló con la marca "T" y el número 35 en violeta. En Suiza se cobró una multa de 10c de ff oro. La multa correspondiente es de 70 céntimos de ff oro, pero en éste caso el empleado de Correos en Suiza la consideró como una postal sin franqueo y le aplicó una multa equivalente al doble del envío de una postal internacional, el doble de 5 céntimos de ff oro, aplicando un sello de multa por 10 céntimos en concordancia con el Artículo V 2,3[44] de la convención de 1891.

Fig. 48
En septiembre de 1892[45] se encargan nuevamente 100.000 tarjetas de 3 cts. (fig. 48) a la ABN Co. New York, similares a las anteriores, pero sin las palabras "CARTE POSTALE". Desconozco las razones del por qué se decidió por un diseño que no consideraba las recomendaciones de las Convenciones UPU de 1885 y 1891.

La fig.49 es un ejemplo de envío de la tarjeta entero postal de 3 cts. a Venezuela en 1896, correctamente usado y no recibió multa por no tener escritas las palabras “Carte Postale”, a pesar del tiempo pasado entre la dictación de la norma y el uso de la postal.

El 1º de junio de 1893[46] se encargan a la ABN Co. New York 50.000 tarjetas de 2 cts. (fig. 50), similares a las anteriores, sin las palabras "CARTE POSTALE", las que fueron puestas en circulación en marzo de 1894. Esta primera partida fue impresa con color azul sobre una cartulina de color verde oliva pálido.

Estas tarjetas de 2 cts. servían para el despacho de material impreso internacional y cumplían con la condición establecida en la Regulaciones Especial, Título XVII art.5[47] de la UPU de 1885 y Título XVIII art.8[48] de la UPU de1891 donde de se especifica que: los impresos que tengan la inscripción “Tarjeta Postal” no serán considerados para tarifa de impresos.

Fig. 49

El 21 de mayo de 1896[49] se realiza un segundo pedido por 100.000 tarjetas de las mismas. Esta segunda partida fue impresa con color azul ultramar sobre una cartulina de color celeste verdoso pálido (fig. 51). En las dos partidas entregadas podremos encontrar ejemplares de tienen o no un punto en la estrella superior derecha del sello del entero postal (fig. 52).

Figs. 50 y 51

Si bien de ésta tarjeta se fabricaron 150.000 unidades, ejemplares usados correctamente para el envío de impreso internacional son escasos. Estas tarjetas se usaron principalmente para el envío como tarjetas postales de uso nacional, extendiéndose su uso hasta fines de 1907 y agregando un sello adicional de un centavo, para el uso internacional de tarjeta postal.Como en otras tarjetas, encontraremos pre-impresiones que como no estaban destinadas a enviarse en cantidades superiores a los 20 ejemplares a la vez, y debían imprimirse en enteros de 2 cts. para cumplir con la tarifa de envío nacional.

Fig. 52

La tarjeta de la fig.53, enviada a Tacna, en 1901, informando la visita de un vendedor, de la que muy probablemente hubiese sido imposible enviar 20 de una sola vez, y estaban destinadas a ser enviadas en repetidas ocasiones informando lo mismo, a distintas partes en diferentes ocasiones.

Fig. 53

La tarjeta de la fig.54, local de Valparaíso 17.12.1901 es una propaganda de un Profesor de Dibujo y Pintor, posiblemente el uso de tarjetas de 2 cts. en vez de 1 ctvo. se debe a las mismas razones antes explicadas, además es probable que la tarifa reducida para material impreso no fuera de amplio conocimiento de los particulares.

Fig. 54

Las tarjetas hechas para la Exposición de Minería y Metalurgia, de Santiago 1894 (fig. 55), si bien están pre-impresas, ellas fueron concebidas con la intención de ser usadas como tarjetas postales, debiendo cancelar en franqueo en las que están impresas. Pero no se podría descartar la posibilidad que se hayan usado correctamente para el envío de material impreso internacional.

Fig. 55

En el año 1894 se encarga a la Bradbury & Co. of London la confección de 100.00 tarjetas de 1 ctvo. (fig. 56) para el uso de tarjetas impresa en Chile, las que fueron puestas en circulación en enero de 1895. 

Figs. 56 (arriba) y 57
Para el diseño del sello impreso en el entero postal, Bradbury, Wilkinson & Co, reprodujo a casi exactitud el sello de 1 ctvo.de la serie “Ruleteados 1880-1899”, de 8 de agosto de 1881 (fig. 57), diseñados por la ABN Co de New York, diferenciándose en el guilloche usado para el tramado interior del sello.

Como en lo general de las tarjetas la calidad de impresión es muy buena y solo he detectado una diferencia de retoque en el borde inferior derecho de uno de los cuños de la plancha de impresión (fig. 58).

Fueron de amplia aceptación, por lo que a fines de abril de 1899 ya no quedaban más de ellas en circulación. Como en casos anteriores existen tarjetas usadas correctamente, otras que podríamos llamar en el límite de la normativa y otras que efectivamente no cumplían en lo absoluto las normativas para el envío de material impreso, a las que en ocasiones se les dio curso sin multa o que fueron correctamente multadas.

La fig.59 es una tarjeta usada localmente en Santiago en 1895 con un uso correcto de la norma, el texto contiene toda la información que se desea trasmitir y no necesita de ninguna indicación que se deba aplicar manualmente.

En el caso de la tarjeta de la Sociedad Médica de 1895 (fig. 60), si bien tiene impreso un texto tipo, lo agregado a mano es excesivo como para haber sido considerado como material impreso, por lo que debió ser considerada como carta con tarifa de 2 cts. y multada.

Fig. 58
El tercer ejemplo (fig. 61) es una tarjeta local de Concepción de 1895 escrita completamente a mano con un texto personal, por lo que este es un uso completamente incorrecto como material impreso, y debió sin duda alguna considerarse como carta y multarse con 2 cts. adicionales por el centavo faltante. El cuarto ejemplo es una tarjeta enviada de Valparaíso a Santiago en 1895 (fig. 62), no cumplía con las normas para material impreso, se consideró como carta y se le aplicó correctamente una multa de 2 cts., doble del centavo faltante.

El 3 marzo de 1896[50] se encargan a la ABN Co. New York 400.000 tarjetas de 1 ctvo. (fig. 63), la que fueron puestas en circulación en noviembre de 1896 y 100.000 tarjetas de 2 cts. puestas en circulación en enero de 1896.

Estas tarjetas se diferencian en lo principal, respecto de las emitidas en 1882 en que tienen el pié de imprenta en el centro inferior y fuera del marco.

Fig. 59
Fig. 60
Fig. 61

Fig. 62
Fig. 63

Los siguientes son tres ejemplos correctos del uso de la tarjeta de un centavo (fig. 64) como despacho de material impreso, en ellos no es necesario agregar manualmente ningún o casi ningún texto adicional a la tarjeta.

Fig. 64

Tarjeta local de Valparaíso del 1.9.1898 (fig. 65), tiene un texto de carácter general, pero se debe haber despachado en un número inferior a 20 unidades, por lo que se pagó el centavo adicional correspondiente con un sello postal, para una tarjeta postal nacional antes de ser despachada.

En la tarjeta de la Imprenta del Universo de Valparaíso de 1898 (fig. 65) es un caso de tarjeta pre-impresa con un texto para acusar recibos de trabajo, formulario administrativo, que no estaba pensado para el envío en grupos, de modo que se imprimieron en tarjetas con tarifa de postal nacional de 2 cts., no pudiendo aprovechar la tarifa reducida.

Fig. 65
El 13 febrero de 1897[51] se encargan a la ABN Co. New York 100.000 tarjetas de 3 cts. (fig. 66)  para el uso de tarjeta postal internacional. Si bien éstas estaban destinadas al uso normal de una tarjeta postal internacional, también encontramos en ellas ejemplares con pre-impresión, que no estarían destinadas a usos en grupos superiores a 20 tarjetas a la vez, por lo que no podrían hacer uso de tarifa reducida.

Fig. 66

A continuación dos ejemplos de tarjetas pre-impresas, la primera (fig. 67) enviada de Valparaíso el 4 de febrero de 1900 a Pará, Brasil, tránsito por Río de Janeiro y Buenos Aires el 9 de febrero de 1900, del Musee D’Historie Naturelle de Valparaíso y la segunda tarjeta (fig. 68) enviada de Santiago el 1º de noviembre de 1902 a Wadsley, Sheffield, Inglaterra por la “Casa de Orates” de Santiago.

Fig. 67
Fig. 68

 SIGUIENTE

NOTAS


[38]
 Treaties and Other International Agreements of the United States of America, 1776-1949, Charles I. Bevans, LLB. 1976. Vol. 1 (1776-1917) pag. 188 a pag. 205 (http://www.loc.gov/law/help/us-treaties/bevans/m-ust000001-0188.pdf) Library of Congress, USA (http://www.loc.gov/law/help/us-treaties/bevans.php)
[39] Miscellaneous Documents of the House of Representatives for the Second Session of the Fifty-Second Congres 1892-93. The Postal Laws and Regulations of the United States of America, Washington, Government Printing Office 1893.Vol. 8, Doc. 80.Appendix B. pag.5 a pag. 59 (http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=pur1.32754082227632;view=1up;seq=553)
[40] Treaties and Other International Agreements of the United States of America, 1776-1949, Charles I. Bevans, LLB. 1976. Vol. 1 (1776-1917) pag. 191 (http://www.loc.gov/law/help/us-treaties/bevans/m-ust000001-0188.pdf) Library of Congress, USA (http://www.loc.gov/law/help/us-treaties/bevans.php)
[41] Treaties and Other International Agreements of the United States of America, 1776-1949, Charles I. Bevans, LLB. 1976. Vol. 1 (1776-1917) pag. 194 (http://www.loc.gov/law/help/us-treaties/bevans/m-ust000001-0188.pdf) Library of Congress, USA (http://www.loc.gov/law/help/us-treaties/bevans.php)
[42] Miscellaneous Documents of the House of Representatives for the Second Session of the Fifty-Second Congres 1892-93. The Postal Laws and Regulations of the United States of America, Washington, Government Printing Office 1893.Vol. 8, Doc. 80.Appendix B. pag. 24 a 57 (http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=pur1.32754082227632;view=1up;seq=572)
[43] Miscellaneous Documents of the House of Representatives for the Second Session of the Fifty-Second Congres 1892-93. The Postal Laws and Regulations of the United States of America, Washington, Government Printing Office 1893.Vol. 8, Doc. 80.Appendix B. pag. 35 (http://hdl.handle.net/2027/pur1.32754082227632?urlappend=%3Bseq=583)
[44]Treaties and Other International Agreements of the United States of America, 1776-1949, Charles I. Bevans, LLB. 1976. Vol. 1 (1776-1917) pag. 191 (http://www.loc.gov/law/help/us-treaties/bevans/m-ust000001-0188.pdf) Library of Congress, USA (http://www.loc.gov/law/help/us-treaties/bevans.php)
[47] Convention of Paris, June, 1878, as Amended (pursuant to Article 19) by the Additional Act of Lisbon, March 21, 1885, Universidad de Harvard. pag.26
[48] Miscellaneous Documents of the House of Representatives for the Second Session of the Fifty-Second Congres 1892-93. The Postal Laws and Regulations of the United States of America, Washington, Government Printing Office 1893.Vol. 8, Doc. 80.Appendix B. pag. 38 (http://hdl.handle.net/2027/pur1.32754082227632?urlappend=%3Bseq=586)




Este es el texto de la conferencia dictada en el I Congreso de Filatelia Tradicional e Historia Postal, realizado en Córdoba (Argentina). Agradecemos a Patricio Aguirre por autorizarnos su reproducción.




LUIS FERNANDO DÍAZ SERÁ EL COORDINADOR FIAF PARA LA EXPOSICIÓN DE SAN PEDRO Y MIQUELÓN

El costarricense Luis Fernando Díaz será el Coordinador FIAF para la Exposición SPM EXPO 2017 que se realizará en San Pedro y Miquelón, entre el 1 y el 4 de junio de 2017.

La decisión fue adoptada por mayoría de votos por el Consejo Ejecutivo de la Federación continental, según informó a las entidades miembro el Secretario de la misma.

Corresponde a los coordinadores FIAF de exposiciones, asegurar la buena marcha de las mismas y velar por el estricto cumplimiento de las normas que las rigen. Deben, así mismo, dar todo el apoyo técnico que requieran los organizadores, para el éxito del certamen.

Luis Fernando Díaz es licenciado en Ciencias Políticas, con una maestría en Administración Pública en el Centro de Investigación y Docencia Económicas de México-DF y un doctorado obtenido  con su tesis sobre metaevaluación de programas y proyectos.

Profesor universitario, funcionario de las Naciones Unidas, Asesor Presidencial Viceministro de Hacienda y Director General de la Cancillería de Costa Rica, Luis Fernando tiene a su haber varios libros y decenas de artículos especializados. 

Cuenta con una extensa hoja de vida filatélica, que incluye su actividad como jurado continental acreditado por la Federación Interamericana y jurado de la Federación Internacional de Filatelia en las clases, tradicional, literatura filatélica y filatelia temática.


Académico Correspondiente de la Real Academia Hispánica de Filatelia, ha desempeñado variadas e importantes funciones, tanto en organizaciones filatélicas de su país como en la Federación Interamericana de Filatelia. Su colección temática sobre la historia del tabaco ha recibido importantes premios continentales e internacionales, entre ellos la medalla de vermeil grande que obtuvo en la última exposición internacional realizada hace poco en Taipéi.

El conocimiento y la experiencia de Luis Fernando Díaz, garantizan una adecuada coordinación de la exposición de San Pedro y Miquelón y será, sin duda, un aporte fundamental para el éxito que sin duda tendrá la misma.


LA SOCIEDAD FILATÉLICA DE CHILE PREMIA A CUATRO DE SUS SOCIOS

La Sociedad Filatélica de Chile ha anunciado que este martes 22 de noviembre premiará a cuatro de sus socios, otorgándoles la mención Miembro Distinguido, "en honor al mérito por su destacado servicio a la Institución".

Se trata de Patricio Aguirre Warden, Heinz Junge, Ricardo Boizard y Manuel Mariño.

De izquierda a derecha, Patricio Aguirre, Heinz Junge, Ricardo Boizard y Manuel Mariño.
Los cuatro recibirán el 22 de noviembre el título de miembros distinguidos de la Sociedad Filatélica de Chile

Patricio Aguirre fue hasta hace poco Presidente de la Federación Interamericana de Filatelia y es un destacado estudioso de la filatelia chilena. Junto con Carlos Vergara mantiene una página en internet imprescindible para los interesados en las estampillas y en la historia postal chilena (ver el enlace CHILECOLLECTOR).

Heinz Junge es un reconocido dirigente de la filatelia chilena, integra en la actualidad el Consejo Ejecutivo de la Federación Interamericana de Filatelia y es reconocido por su trabajo en el ámbito de la filatelia fiscal.

Ricardo Boizard, es un conocido filatelista temático, decano de los integrantes de la Comisión de Filatelia Temática de la Federación Interamericana de Filatelia; Manuel Mariño se ha distinguido sobre todo como divulgador de la historia filatélica por medio de múltiples publicaciones

Felicitaciones a los galardonados y a la Sociedad Filatélica de Chile, por reconocer de esta forma a quienes han aportado con su trabajo al desarrollo de la filatelia en ese país.