domingo, 11 de diciembre de 2016

VARIAS TEMÁTICAS EN LAS NUEVAS EMISIONES ECUATORIANAS

Cuatro nuevas emisiones postales ha hecho el Correo ecuatoriano durante el mes de noviembre.

La primera, Flora Autóctona del Azuay, se hizo en la ciudad de Cuenca el 11 de noviembre de 2016.


Consiste en una tira se-tenant con cinco estampillas, cada una con valor facial de un dólar. Se imprimieron 10.000 series en el Instituto Geográfico Militar, en Quito, en papel de seguridad con filigrana escudo del Ecuador y un texto que no hemos podido descifrar.

Se hicieron 230 sobres de primer día, con valor facial de siete dólares cada uno, y 330 boletines informativos de distribución gratuita.

Ismael Loján Cruz diseñó todos los productos de esta emisión. Las fotografías que se utilizaron para ilustrar las dos primeras estampillas de la tira fueron tomadas por Marco Peña y las tres restantes por Juan Carlos González Rojas.

La emisión contó con los auspicios de la Universidad Católica de Cuenca y la Asociación Filatélica Austral Ecuatoriana, habiendo colaborado para ello Miriam Reibán León y Pablo Rosales Heredia.

El 14 de noviembre se puso en circulación una pareja de sellos se-tenant, cada uno con valor facial de diez centavos, conmemorativa de la Tercera Misión Geodésica Francesa.

Se imprimieron 150.000 series en el Instituto Geográfico Militar, en Quito, en papel de seguridad con filigrana de círculos entrelazados y fluorescencia con la leyenda "CORREOS DEL ECUADOR" y el emblema de la empresa postal.

Se hicieron 230 sobre de primer día, con valor facial de US$ 2,50 cada uno y 330 boletines informativos de distribución gratuita.

El diseño de la emisión estuvo a cargo de Ismael Loján Cruz.

El 22 de noviembre se emitió En Guayaquil un sello dedicado a la Benemérita Sociedad Protectora de la Infancia. El valor facial es de cinco dólares y se imprimieron 50.000 ejemplares.

La impresión se hizo en el Instituto Geográfico Militar, en Quito, en papel de seguridad con filigrana de círculos entrelazados.

Se hicieron 430 sobres de primer día, con valor facial de siete dólares cada uno, y 530 boletines informativos de distribución gratuita.

Los productos de esta emisión fueron diseñados por Ismael Loján Cruz.

El motivo de la emisión, aunque no consta en la estampilla, es sin duda el centenario de la Sociedad, aunque este se cumplió el año anterior.

El 30 de noviembre se emitió en Santa Elena un sello de treinta centavos dedicado al pozo Ancón y a la explotación petrolera en Santa Elena.

Se imprimieron 300.000 sellos en el Instituto Geográfico Militar, en Quito, en papel de seguridad con filigrana de círculos entrelazados y fluorescencia con la leyenda "CORREOS DEL ECUADOR" y el emblema de la empresa postal.

Se hicieron 430 sobres de primer día, con valor facial de US$ 2,50 cada uno, y 530 boletines informativos de distribución gratuita.

El diseño lo hizo Ismael Loján Cruz.

MODERN PARAGUAYAN POSTAL STATIONERY: THE PREPAID VIEW CARDS, AEROGRAMS AND COVERS OF THE 1990'S (PART II)

Georg Maier

An undetermined number of a possible 250 numbered view cards, edited by Ignacio J. Martínez found circulation in the country during the 1990’s. Apparently, the Paraguayan Post Office made a one-time purchase of all the available stock and proceeded to turn them into stationery. The postcards were surcharged with “FRANQUEO PAGADO / PORTE PAYE” in two lines at top and to the right a boxed was printed which read “Dirección / General de Correos / Paraguay” in three lines.

At bottom left there is a serial number, either A or B followed by the number of the card. Above the serial is the name of printer. At center, in a vertical position appears the name of the editor “Ignacio J. Martínez” in two lines. At top left is the number of the card type followed by a description in any from one to four different languages. Finally, at bottom left it says “Industria Paraguaya / Reproducción Prohibida” in one line but there is no indication who the printer is.



We have examined a total of 97 card of 53 different types. These range from card No. 29 to 249. Since this was a bulk purchase by the Post Office it is doubtful whether all numbers were overprinted nor can it be determined how many different types were turned into stationery cards. The cards are either from series A or B or both. From the total studied 23 cards were from series A and 74 from series B.

The lowest and highest serial number shown were from series B and ranged from No. 4 to 8679. In all cards the printer of the serial No. was Imp. Modelo S.A. Tel. 493438 FAX 449949. Only one card shows a different printer (Imp. Leo, Tel. 498-929), this being on card No. 8482 of series B. About twenty percent of the cards show no printers name.


The used cards available show dates from 1994 to 2002. This suggest that the cards were sold during most of the 1990’s and terminated when the Post Office suffered considerable fire damage on January 11, 2000. Since, registered cards show no additional franking the prepaid rate must have applied to all types of mailing.

Very little is known about these very attractive cards. Even in the Post Office hoone appeared to know anything about them when an acquaintance stopped by in 2005 to acquire about them. The cards can be considered as rare in both mint and used condition. We invite comments from our readers who may be able to shed light on their issuance, distribution and usage.


CHILE: TARIFAS REDUCIDAS EN TARJETAS ENTERO POSTALES (1872-1928) - SÉPTIMA PARTE

Patricio Aguirre Warden


Sobrecarga de enteros postales en 1909, para uso internacional de 6 centavos


En el año 1909 y ante la falta de Tarjetas Enteros Postales de 6 cts., tarifa básica para una tarjeta postal internacional, la Administración Postal encarga que se sobrecarguen, posiblemente todo el stock que tenían sin uso de las 4 diferentes enteros postales de 3 cts. existentes (figs. 111 a 114). De éstos enteros sobrecargados, solo el de 6 cts. sobre 3 cts., Colón con la Universidad de Chile (fig. 111), tuvo algún grado de uso postal y luego del aumento de tarifas en 1912, era necesario agregar en sellos postales los dos centavos faltantes, para completar la tarida de 8 cts. correspondiente a tarjeta postal internacional. Bastante menor uso tuvieron las tarjetas con respuesta pagada de la Universidad de Chile y las otras dos tarjetas enteros postales, escasa o muy escasa utilización.

Figs. 111 y 112

Figs. 113 y 114

El siguiente es un ejemplo de uso del entero postal de 6 cts. (fig. 115) para el envío de un libro desde Santiago el 31 de mayo de 1911 a Chicago, USA, acogiéndose la tarifa internacional de material impreso para documentos comerciales y otros, de 5 cts. por los primeros 50 gramos más 1 centavo por cada 50 gramos o fracción. El envío pesó hasta 200 gramos y fue cancelado con el entero más 2 cts. con sello postal. En todo caso el envío de éste tipo debía hacerse obligatoriamente con sellos postales.

Fig. 115

El mayor uso que he encontrado para las tarjetas enteros postales con respuesta pagada de 6 cts. + 6 cts. fue el dado por algunos Tribunales de Justicia para el envío certificado de sus resoluciones judiciales, haciendo un uso del entero postal como un todo.

El envío de una tarjeta postal era de 2 cts. y el costo de un envío certificado era de 10 cts. , totalizando los 12 cts., que era el valor del entero postal. Esto es, no se esperaba que la tarjeta de respuesta pudiera tener uso alguno, para ello las tarjetas eran rayadas manualmente en la parte respuesta y la pre impresión que se realizaba sobre ellas ocupaba las dos partes, imposibilitando así la utilización de la Respuesta Pagada". El siguiente es un ejemplar usado de la forma antes descrita por el Primer Juzgado Civil de Valparaíso el 18 de octubre de 1909 (fig. 116).

Fig. 116

En 1910 se encargan a la ABN Co. de New York la impresión de tarjetas dos tipos de tarjetas para uso nacional, los que serían puestos en circulación a fines del año 1910.

Para la tarjeta de 1 cts. (fig. 117) se uso para el sello la imagen del General Manuel Blanco Encalada y como imagen para la viñeta se utilizó la del frontis del Edificio del Correo Central de Santiago (fig. 118), que para la época había sido remodelado en 1908 por el arquitecto Ramón Fehrman.

Figs. 117 y 118

Para el sello del entero postal de 2 cts. (fig. 119) se usó la imagen de Francisco de la Lastra de la Sotta, Director Supremo del Estado Chileno en 1814, militar y político de amplia y destacada carrera, y como imagen para la viñeta central se utilizó la del Edificio del Congreso Nacional de Santiago (fig. 120), tomada de una fotografía de fines del siglo XIX, de amplia difusión en tarjetas postales "privadas" para el de dos centavos.

Figs. 119 y 120

Estas tarjetas fueron de gran aceptación, pues en el segmento de negocios que implicaba la tarifa de un centavo para material impreso, las tarjetas postales privadas no eran competencia y estas tarjetas se siguieron usando, luego del cambio de tarifa de 1 ctvo. a 2 cts. ocurrido en enero de 1912, agregando un sello postal para completar centavo faltante. Las tarjetas postales de 2 cts. era una solución práctica y rentable para todo tipo de instituciones y comerciantes para hacer imprimir sus propios mensajes referidos a sus propios giros de negocios en partidas inferiores a 20 unidades luego del cambio tarifario de enero de 1912, se convirtieron en los indicados para el envío de material impreso. Estos enteros postales se usaron por más de 15 años.

La tarjeta del Club de Remo de Valdivia (fig. 121) es un uso temprano, despachada Valdivia el 19 de octubre de 1910, lo que indica que seguramente en fecha anterior ya estaba en uso en Santiago o Valparaíso y los siguiente son ejemplos de la variada gama de instituciones que usaban esta tarifa postal para comunicar diversa material de su quehacer.

Fig. 121

Las tarjetas de la fig. 122 son ejemplos de correctos usos de la tarifa postal de un centavo entre 1910 y el 22.01.1912.

Fig. 122

Tarjeta pre-impresa fig. 123 de un centavo enviada en Valparaíso el 12 de enero de 1912, a once días del cambio tarifario.

Fig. 123

Tarjeta pre-impresa de 2 cts. (fig. 124) enviada de Santiago a Valparaíso el 20 de mayo de 1911, aviso de remate. Posiblemente por no enviar más de 20 tarjetas a la vez, se considera la tarifa de postal nacional en vez de impreso. Posteriormente y a partir del 23 de enero de 1912 estás tarjetas correspondería a la tarifa correcta para enviar pre-impresos.

Fig. 124


ECUADOR: UN TIMBRE FISCAL NO EMITIDO Y RESELLADO PARA EL SERVICIO POSTAL

Juan Pablo Aguilar Andrade

El 19 de mayo de 1954, el Ecuador conmemoró con una emisión postal para el correo aéreo, los veinticinco años de presencia en el país de la compañía aérea PANAGRA. Para el efecto, utilizó unos sellos anaranjados de veinte centavos, que nunca habían sido puestos en circulación, ilustrados con la imagen del edificio de Correos de Guayaquil, y los reselló con dos valores distintos: ochenta centavos y un sucre (Banco Central 1229 y 1230; Scott C261 y C262).

Según el dato que proporcionan los catálogos de Giovanni Cataldi y de Olivier Bertossa, se resellaron cincuenta mil ejemplares de cada valor.  No hay, sin embargo, ninguna información sobre las razones para que la estampilla original no fue utilizada, ni consta la referencia a la orden de resello en el llamado catálogo del Banco Central, que normalmente proporciona este dato.

Esta orden se dio un día antes de la fecha de emisión, el 18 de mayo de 1954, pero el Decreto  demoró  en  publicarse  hasta  el  4  de  agosto  de  ese  año, cuando apareció en el Registro Oficial 583. El documento muestra que las cifras de tiraje dadas por los catálogos son correctas, pues se habla del resello de cien mil estampillas.

¿Pero cuál fue la razón para que nunca fueran puestas en circulación las estampillas que luego se resellaron?

La respuesta la encontramos en un Decreto Ejecutivo publicado seis años antes. En el Registro Oficial 195, del 12 de mayo de 1948, consta la disposición dada por el Presidente de la República el 19 de febrero de ese año, para que se contrate la impresión de timbres telegráficos, timbres patrióticos, sellos postales para el servicio ordinario y timbres “Casa de Correos de Guayaquil” que, según el Decreto, debían ilustrarse con “la fachada de este edificio”.

Estos últimos timbres son, sin duda, los naranja que nunca se emitirían y luego serían resellados en homenaje a PANAGRA. Todas las estampillas a las que se refiere el Decreto presidencial fueron impresas en París por el Institut de Gravure y en algunos casos tardaron en entrar en circulación.

De los sellos postales, el de 10 centavos, con la imagen del monumento a la línea equinoccial, se emitió en junio de 1949 (Banco Central 1076, Scott 528), pero el de 50 centavos, ilustrado con una vista del lago San Pablo, salió a la venta recién en mayo de 1950 (Banco Central 1126, Scott 542), después de que circuló resellado en octubre de 1949 para conmemorar el 75 aniversario del ingreso del Ecuador a la Unión Postal Universal (Banco Central 1077-1079, Scott 518-520). El timbre patriótico (Banco Central 1492) se emitió en 1950 (aunque los catálogos que lo recogen se equivocan al dar 1961 como año de emisión) y no hay certeza sobre la fecha de circulación de los timbres telegráficos.

El sello al que nos referimos, entonces, no tenía fines postales (por eso no tiene la inscripción “Correos del Ecuador”), sino que era una especie fiscal.

En efecto, a fines de 1933 se creó, para que circulara a partir del 1 de enero del año siguiente, una sobretasa postal de 2 centavos que debía adherirse en toda carta dirigida al interior del país o a los países signatarios del Convenio Postal Hispanoamericano (Registro Oficial 52, del 22 de diciembre de 1933). Lo recaudado debía destinarse a la construcción de la Casa de Correos de Guayaquil.

Junto con la sobretasa se estableció un impuesto que debía pagarse para retirar paquetes postales, a razón de veinte centavos por paquete. El impuesto se pagaba con un timbre, que tenía que adherirse en todo pedido de paquetes postales.



Cuando se suprimieron las sobretasas postales en 1944 (Registro Oficial 111, del 14 de octubre de 1944), el impuesto fiscal Casa de Correos de Guayaquil sobrevivió; aunque no he podido establecer la fecha exacta en que fue derogado, tengo constancia de su uso hasta 1948.

Es claro que en este último año se hizo necesario contar con nuevas estampillas para el pago del impuesto para la Casa de Correos de Guayaquil y el Presidente de la República ordenó que se contrate su impresión. Probablemente, para cuando los sellos llegaron al Ecuador el impuesto fue ya suprimido, por lo que las especies no pudieron ser utilizadas y se embodegaron, hasta que se echó mano de ellas para el resello en homenaje a PANAGRA.

Conforme el Decreto de 1948, debían hacerse cien mil ejemplares del timbre fiscal “Casa de Correos de Guayaquil”; todos ellos fueron utilizados en 1954 para la emisión PANAGRA, tal como se desprende de la orden de resello. Según esto, no deberían quedar sobrantes sin la sobrecarga.


Sin embargo, recientemente han aparecido ejemplares de la estampilla naranja de veinte centavos, sin el resello; hasta la fecha, se  han reportado dos ejemplares. Sin duda, el gobierno ecuatoriano sobrecargó los cien mil ejemplares que tenía en su poder, pero es probable que al menos una plana haya quedado en manos de la casa impresora y que de ella provengan los ejemplares que no tienen el resello.

Este texto se publicó originalmente en el Boletín de la Asociación 
Filatélica Ecuatoriana, número 9, octubre de 2012, pp. 21-23.

LOS PRIMEROS CATÁLOGOS

Oscar Berger-Levrault
El catálogo es un instrumento esencial para todo filatelista y, en la actualidad, la gran variedad de tipos existentes permite contar con información actualizada sobre las piezas que se emiten en todo el mundo. Los catálogos pueden abarcar una especialidad determinada (sellos postales, timbres telegráficos, enteros postales, etc.), referirse a una temática concreta o clasificar los sellos de un país o una región específicos. Sin embargo, los catálogos más difundidos son los universales y, entre ellos, el Scott norteamericano, el Yvert et Tellier francés, el Stanley Gibbons británico y el Munk alemán.

El primer catálogo de sellos postales fue francés y se publicó 21 años después de la puesta en circulación de las primeras estampillas.

Se trataba, en realidad, de una lista preparada por Oscar Berger-Levrault (1826-1903), un impresor de Estrasburgo, que el 17 de septiembre de 1861 publicó y distribuyó entre sus amigos un medio centenar ejemplares de su trabajo, en el que enumeraba las 973 estampillas y enteros postales que para él eran conocidos hasta esa fecha. Este catálogo no contenía ilustraciones.

La lista de Berger-Levrault es una rareza bibliográfica; un ejemplar se encuentra en el Museo Británico, en Londres.

En 1867, Berger-Levrault editaría un nuevo catálogo, también sin ilustraciones. Se trata de Les timbres-poste: catalogue méthodique et descriptif de tous les timbres-poste connus, que fue editado por el proyecto Google y pueden encontrar en la sección documentos y textos clásicos de nuestra biblioteca, al pie de este blog, o pulsando aquí.

En este catálogo aparecen ya las primeras estampillas ecuatorianas y, junta a ellas, un supuesto sello de dos reales color verde, con la indicación de que está impreso en papel azulado (P.A.); se indica, también, la existencia de dos dimensiones en el sello de cuatro reales (la variedad círculo-óvalo).

Copiamos aquí la referencia del catálogo de Berger-Levrault a las estampillas del Ecuador:




En diciembre de 1861, pocos meses después de publicarse el primer catálogo de Berger-Levrault, el también francés Alfred Potiquet (1820-1883) publicó otro catálogo  de sellos postales que al año siguiente tuvo una segunda edición (Catalogue des timbres-poste créés dans les divers états du globe, dressé par Alfred Potiquet. 2e édition. Paris : E. Lacroix, 1862). Para este trabajo, se basó en la lista de Berger-Lebrault, que corrigió e incrementó; Potiquet registró un total de 1080 estampillas y 132 enteros postales.


Alfred Potiquet y la portada de la edición de 1862 de su catálogo
La edición de 1862 se encuentra publicada en el portal Gallica y la hemos incluido también en la sección documentos y textos clásicos de nuestra biblioteca. Pueden encontrarla al pie de este blog o pulsando aquí.

El primer catálogo ilustrado de sellos postales se publicó en inglés, a fines del mismo año de 1862. Su autor fue Frederick William Booty (1840?-1924), quien en abril de ese año había publicado también, sin ilustraciones, el primer catálogo en lengua inglesa.

El primer trabajo de Booty se tituló Aids to Stamp Collectors, being a list of British and Foreign Postage Stamps in Circulation since 1840 - by a Stamp Collector, mientras que el segundo, ilustrado, tenía por título The Stamp Collector’s Guide; being a list of English and Foreign Postage Stamps, with 200 fac-simile drawings. En este último se incluyó un total de 1.100 estampillas y las ilustraciones fueron hechas por el propio Booty.

El segundo catálogo en inglés se publicó a los pocos días del primer trabajo de Booty. Se trata del Catalogue of British, Colonial, and Foreign Postage Stamps, editado en mayo de 1862 por Mount Brown (1837-1919). Esta obra tendría bastante éxito y alcanzaría cinco ediciones entre 1862 y 1864. El proyecto Google publicó la segunda edición de este catálogo, y de ahí lo hemos tomado para incorporarlo en nuestra biblioteca. Pueden encontrarlo al final de este blog o pulsando aquí.

También en 1862 apareció en Inglaterra A hand catalogue of postage stamps, de John Edward Gray (1800-1875), naturalista británico cuyo texto tenemos publicado en nuestra biblioteca; pueden acceder a él pulsando aquí.


Portada del catálogo ilustrado de Frederick Booty

DOCUMENTOS: NOTICIAS SOBRE LA PRIMERA EMISIÓN ECUATORIANA

Reproducimos aquí, para quienes gustan de estas curiosidades, la noticia que, en abril de 1865, publicó The Stamp-Collector's Magazine (p. 57), sobre la puesta en circulación, en enero de ese año, de las primeras estampillas ecuatorianas. 

Vale la pena destacar la referencia al medio real verde, que se califica como prueba porque no se considera usual imprimir el mismo valor con dos colores diferentes.



Más tarde, en el número de mayo (p. 75), la revista rectificaría este criterio ante la presencia de piezas postales franqueadas con el sello de un real verde.


EL SISTEMA MONETARIO DEL GOBIERNO ESPAÑOL EN AMÉRICA

Durante el gobierno español en América, se utilizó un sistema monetario bimetálico, basado en la acuñación de monedas de oro y de plata.

Doblón de a 8. Moneda de 8 escudos acuñada en Popayán (SF), en 1790


Para las primeras, la unidad era el Escudo y para las segundas el Real.


Peso o patacón. Moneda de 8 reales acuñada en Popayán (SF) en 1813


Las monedas, con sus denominaciones oficiales y la forma en que se las designada en el lenguaje cotidiano, constan en el siguiente cuadro: